"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

◆

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal" — Karl Marx

29/7/14

Dialéctica: Marxismo y revoluciones sociales

David Karvala   |   Las personas siempre han intentado explicar el mundo de una manera u otra. Hace miles de años, veneraban al sol y a las estrellas, atribuyéndoles poderes sobre su vida. Luego fueron los dioses en Olimpo quienes les controlaban, y más tarde un único ser llamado Jehová, Dios, Allah… En su versión más reciente es el Mercado —esa gran fuerza sobrenatural— el que decide nuestros destinos.

Un factor bastante común en todas estas religiones es que todo es inamovible; las cosas son como son porque siempre han sido así. Sin embargo, también existe —desde, al menos, la Grecia antigua— la idea de cambio, de una dinámica en las cosas. En la filosofía griega la dialéctica era una manera de llegar a la verdad mediante el confrontamiento de dos ideas. Con el filósofo alemán, Hegel (1770-1831), la dialéctica se convirtió en una explicación del cambio histórico, del gradual avance en la sociedad. Aún así, con Hegel, todavía se trataba de un proceso en el reino de las ideas; las contradicciones del “espíritu” impulsaban el cambio histórico.

Materialismo

Marx y Engels empezaron como seguidores de Hegel, pero pronto le dieron la vuelta a su teoría. Mediante una combinación de estudio y experiencias en el mundo real, llegaron a la conclusión de que el origen del cambio era el mundo material, no las ideas en el abstracto.

Más tarde Marx lo resumió así:
“en la producción social de su vida las personas establecen [...] relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social”.
Con este denso texto está diciendo que antes de poder venerar a dioses, escribir filosofía o incluso producir reality shows, hay que comer. Para poder comer, hay que producir. Y la manera en que se produce esta comida es la base para todo lo demás. Una sociedad cazadora-recolectora no puede sentarse a mirar el Gran Hermano después de matar a un búfalo (ni tendría ningún interés en hacerlo). En cambio, en una sociedad en la que el trabajo consiste en una serie de aprobaciones y rechazos, contratos y despidos, a algunas personas el Gran Hermano les parece normal, incluso interesante.

En el texto citado, Marx escribió: “No es la conciencia de la persona la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”. También explicó que no se trata de un determinismo mecánico. Esto se ve claramente si nos fijamos en el punto central de la teoría: la revolución.

Explica que las diferentes sociedades, como el esclavismo de Grecia y Roma, el feudalismo con señores y siervos, el capitalismo… las conforman una combinación de relaciones de producción (es decir, las clases sociales en conflicto) y las fuerzas de producción (ya sean éstas animales, máquinas de vapor o robots informatizados). Pero, “al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes”. Dicho de otro modo, las posibilidades productivas de una sociedad llegan a superar los límites impuestos por su estructura social. Aún más claramente, en el mundo actual, no hay razón para que nadie pase hambre o no tenga casa; esto ocurre debido a la estructura social del capitalismo. “De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones [en este caso, capitalistas] se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social”.

Lucha de clases

La revolución es posible y necesaria por razones objetivas. Que se consiga o no, depende de la acción de los seres humanos. Aquí volvemos a la dialéctica. Está la dialéctica entre la clase trabajadora y la clase capitalista, el conflicto de clases. Pero también la dialéctica dentro de la clase trabajadora —y la gente oprimida en general—: entre los sectores que luchan por un cambio fundamental y los sectores que se conforman con pequeños cambios dentro del sistema; un sistema que ya se ha convertido en una “traba” para el progreso humano. Estos últimos sectores incluyen, típicamente, a burócratas, políticos, etc., pero también a muchas personas corrientes que aún no están convencidas de que un cambio real sea posible.

El éxito de la revolución depende, principalmente, no de las hazañas heroicas de una minoría, ya comprometida con la revolución, sino de la capacidad de ésta de convencer y movilizar a la mayoría. Si la minoría está atrapada en la idea de que las cosas no pueden cambiarse, de que las ideas (de la mayoría) vienen impuestas desde arriba, por un Dios o un Telecinco, ni tan siquiera se planteará el reto de ganarse a la mayoría. En cambio, el materialismo histórico explica que la mayoría de la sociedad pertenece a la clase trabajadora y que su situación objetiva puede pesar más que las ideas que tiene actualmente; en última instancia “el ser social es lo que determina su conciencia”.

El marxismo no es una teoría determinista; explica la posibilidad y la necesidad de un cambio. Si se consigue o no, depende de las personas.

Un hilo rojo que recorre los cambios contemporáneos

Hoy en día existe una amplia industria de marxismo académico. Sin embargo, los avances en materialismo histórico no han venido de la academia, sino de la participación de marxistas en las luchas reales.

Marx y Engels dedicaron mucho tiempo a la lucha política, que culminó en la Primera Internacional, una organización que jugaría un papel importante en la Comuna de París en 1871; el primer Estado obrero de la historia. Incluso su obra principal, El Capital, no tenía un fin sólo teórico, sino que fue un arma contra la explotación, que ayudó a impulsar y fortalecer el movimiento obrero.

La revolucionaria polaca Rosa Luxemburg hizo una gran aportación al explicar la relación dialéctica entre las luchas políticas y económicas en su Huelga de Masas, que escribió tras la experiencia de 1905.

La necesidad de organizarse para ganar la revolución —ya que nada viene predeterminado— quedó demostrada con la experiencia de Lenin y el partido bolchevique en la revolución rusa de 1917.

El fracaso de la revolución en Italia, y la subida del fascismo, hicieron reflexionar a Antonio Gramsci acerca de cómo una minoría revolucionaria —y la clase trabajadora en un país con millones de campesinos— podía ganar a la mayoría para la revolución; es decir, cómo se podía conseguir la hegemonía. Otra vez, una profundización en el materialismo histórico.

En los años 30, Trotsky luchó por mantener los principios del marxismo revolucionario frente a los horrores del fascismo y del estalinismo, e hizo muchas aportaciones imprescindibles para la izquierda radical.

El marxista judío palestino, Tony Cliff (1917-2000) —fundador de la corriente de la que forma parte En lucha— continuó su tradición, realizando análisis marxistas del capitalismo de Estado en la URSS y en las sociedades surgidas de las revoluciones anticolonialistas; de la guerra fría entre los dos bloques imperialistas; del boom económico.

Todo esto no significa que ya esté todo pensado y atado. La base del marxismo es que el mundo cambia, y los análisis del mundo deben cambiar y avanzar para no quedar obsoletos.

Lo llaman materialismo dialéctico, pero no lo es

El marxismo tiene mala prensa, en parte por cosas que se han hecho en su nombre. Para defender el marxismo como una teoría que nos ayude no sólo a entender el mundo, sino a cambiarlo, hay que distinguirlo de los falsos productos.

¿Qué dice la teoría original? Como hemos visto, que cualquier sociedad depende de cómo produce sus medios de subsistencia. Una sociedad basada en la agricultura con bueyes no viajará por el espacio (diga lo que diga la Guerra de las Galaxias), ni tampoco dará el salto al socialismo. Aún así, la gente de abajo puede luchar para mejorar su situación, y así lo ha hecho en diferentes momentos a lo largo de la historia.

¿El marxismo pronostica si ganará? No. Como muchas teorías científicas, no puede predecir todo lo que ocurrirá (piensa en la meteorología), pero nos ayuda a cambiar las cosas si partimos de los principios básicos.

Volvamos entonces a los falsos productos. Una sociedad dominada por una pequeña minoría en la que millones de personas pasaban hambre no era socialista, por mucho que se llamase Unión Soviética; así nos lo explica el marxismo. Bastantes intelectuales de izquierdas se enamoraron de la URSS y adoptaron una teoría dogmática y mecánica impulsada por Moscú, llamada “materialismo dialéctico”; una teoría con muchos catedráticos y manuales… y con nada de marxismo o de cambiar el mundo.

Cuando la URSS y la teoría fracasaron, muchos de esos intelectuales concluyeron que era un error intentar entender el mundo en términos teóricos. Inventaron el postmodernismo y desde esta nueva teoría, despotrican contra todas las teorías, especialmente contra el marxismo. Sin embargo, las personas que queremos un cambio no tenemos opción, debemos seguir luchando y debemos entender el mundo. El marxismo es la mejor herramienta que tenemos para ayudarnos a hacerlo.

◆ El que busca, encuentra...

“Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” — Karl Marx

Not@s sobre Marx, marxismo, socialismo y la Revolución 2.0

— Notas notables
◆ Cecilia Feijoo: Apuntes sobre el Concepto de Revolución Burguesa en Karl Marx — Red Diario Digital
◆ Moishe Postone: Il compito della teoria critica oggi: Ripensare la critica del capitalismo e dei suoi futuri — Blackblog Franco Senia
◆ Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
◆ Hernán Ouviña: Indigenizar el marxismo — La Tinta
◆ Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
◆ Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
◆ Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión
◆ Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
◆ Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
◆ Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
◆ Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
◆ Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
◆ Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
◆ Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
◆ Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
◆ Vincent Présumey: Suivi des écrits de Karl Marx / 1837-1848 - Part I, Part II, Part III & Part IV — Mediapart
◆ Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
◆ Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
◆ Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
◆ Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
◆ Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
◆ Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
◆ Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
◆ Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
◆ Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
◆ Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
◆ Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
◆ John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
◆ José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
◆ Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
◆ Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
◆ Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas y comentarios sobre El Capital
◆ António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
◆ Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
◆ Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
◆ J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
◆ Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
◆ Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
◆ Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
◆ Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
◆ Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversario — Lo que Somos
◆ Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
◆ Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
◆ Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
◆ Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
◆ José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
◆ Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
◆ Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
◆ Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
◆ Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
◆ Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
◆ Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
◆ Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
◆ John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
◆ Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
◆ Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge
◆ Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
◆ Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo

— Notas y reportajes de actualidad
◆ Román Casado: Marx, Engels, Beatles, ese es el ritmo de Vltava — Radio Praga
◆ María Gómez De Montis: El Manifiesto Comunista nació en la Grand Place — Erasmus en Flandes
◆ Enrique Semo: 1991: ¿Por qué se derrumbó la URSS? — Memoria
◆ Michel Husson: Marx, un économiste du XIXe siècle? A propos de la biographie de Jonathan Sperber — A L’Encontre
◆ César Rendueles: Todos los Marx que hay en Marx — El País
◆ Alice Pairo: Karl Marx, Dubaï et House of cards: la Session de rattrapage — France Culture
◆ Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
◆ Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
◆ Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
◆ Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
◆ Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
◆ Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
◆ Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
◆ Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
◆ Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
◆ Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
◆ José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
◆ Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
◆ El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
◆ Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Notas sobre debates, entrevistas y eventos
◆ Fabrizio Mejía Madrid: Conmemoran aniversario de la muerte de Lenin en Rusia — Proceso
◆ Segundo Congreso Mundial sobre Marxismo tendrá lugar en Beijing — Xinhua
◆ Debate entre Andrew Kliman & Fred Moseley — Tiempos Críticos
◆ David McNally & Sue Ferguson: “Social Reproduction Beyond Intersectionality: An Interview” — Marxismo Crítico
◆ Gustavo Hernández Sánchez: “Edward Palmer Thompson es un autor que sí supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas” — Rebelión
◆ Alberto Maldonado: Michael Heinrich en Bogotá: El Capital de Marx es el misil más terrible lanzado contra la burguesía — Palabras al Margen
◆ Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
◆ Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
◆ Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” — Agencia de Informaciones Mercosur AIM
◆ Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
◆ Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
◆ Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
◆ Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
◆ Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
◆ Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre Lenin y la Revolución de Octubre
◆ Guillermo Almeyra: Qué fue la Revolución Rusa — La Jornada
◆ Jorge Figueroa: Dos revoluciones que cambiaron el mundo y el arte — La Gaceta
◆ Gilberto López y Rivas: La revolución socialista de 1917 y la cuestión nacional y colonial — La Jornada
◆ Aldo Agosti: Repensar la Revolución Rusa — Memoria
◆ Toni Negri: Lenin: Dalla teoria alla pratica — Euronomade
◆ Entretien avec Tariq Ali: L’héritage de Vladimir Lénine — Contretemps
◆ Andrea Catone: La Rivoluzione d’Ottobre e il Movimento Socialista Mondiale in una prospettiva storica — Marx XXI
◆ Michael Löwy: De la Revolución de Octubre al Ecocomunismo del Siglo XXI — Herramienta
◆ Serge Halimi: Il secolo di Lenin — Rifondazione Comunista
◆ Víctor Arrogante: La Gran Revolución de octubre — El Plural
◆ Luis Bilbao: El mundo a un siglo de la Revolución de Octubre — Rebelión
◆ Samir Amin: La Revolución de Octubre cien años después — El Viejo Topo
◆ Luis Fernando Valdés-López: Revolución rusa, 100 años después — Portaluz
◆ Ester Kandel: El centenario de la Revolución de octubre — Kaos en la Red
◆ Daniel Gaido: Come fare la rivoluzione senza prendere il potere...a luglio — PalermoGrad
◆ Eugenio del Río: Repensando la experiencia soviética — Ctxt
◆ Pablo Stancanelli: Presentación el Atlas de la Revolución rusa - Pan, paz, tierra... libertad — Le Monde Diplomatique
◆ Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
◆ Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
◆ Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
◆ Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
◆ La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
◆ Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente

— Notas sobre el maestro István Mészáros, recientemente fallecido
◆ Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
◆ Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
◆ Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
◆ István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
◆ Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
◆ Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
◆ István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us