"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

22/5/14

Humanismo clásico, humanismo marxista | A propósito de Ludovico Silva

Karl Marx ✆ Uncas 
Nelson Guzmán  |  Ludovico Silva fue un autor inconmensurable, preocupado por ofrecer a sus lectores una comprensión amplia de los temas que examinó como intelectual. Este hombre consideró que el marxismo era un humanismo, fustigó las creencias que asumió el marxismo soviético al querer dividir el pensamiento de Marx en una etapa juvenil y otra de madurez. Esa discusión hundió al marxismo en el tránsito por un falso camino. El Marx joven, según esto, sería un intelectual entusiasta entrampado en el idealismo hegeliano, correspondiendo la madurez a su momento de captación científica. Ludovico comprendió a tiempo que esta taxonomía no hacía otra cosa que enturbiar las aguas en la comprensión de las propuestas del genio de Tréveris. Marx no es divisible, ese error de interpretación lo cometió Luis Althusser. En su afán por darle una estructura a la obra de Marx, terminó construyendo un lenguaje inútil que terminaba por no comprender a Marx. Ludovico entendió que estaba en juego una interpretación holística del creador del Capital. No se podían seguir utilizando los vocablos de materialismo histórico y materialismo dialéctico. El pensador serio debía alejarse de los comentaristas y volver a la riqueza del manantial marxista. Los investigadores no podían dedicarse tan sólo a estudiar fragmentariamente la realidad o a realizar una lectura sintomal.

El intelectual marxista debía poseer una exégesis genética histórica de los hechos, era necesario leer a Marx en alemán, cosa que hizo Silva. Los manuales soviéticos no eran más que un fiasco, debíamos desmarcarnos de esa tradición. Una obra es grande porque convoca a la crítica y no al dogmatismo. Ludovico replantea problemas ingentes como el de la alienación. El marxismo implica un compromiso político. La obra de Marx es mucho más que las fórmulas mágicas que nos habían legado los dogmáticos. La revolución necesitaba volver al hombre. Si se quería romper con la cultura capitalista, el único camino plausible era la crítica. Ludovico, cónsono con lo que estaba sucediendo en el mundo de la teoría, reivindica la necesidad de ampliar el paradigma de comprensión.

Ludovico Silva ✆ Vicente Gerbasi
Se hacía necesario examinar la vida inmaterial de los pueblos. Era menester estudiar la ideología. La teoría marxista se dio cuenta que había que trabajar con las categorías que desde 1844 había Marx enunciado en los Manuscritos Económicos Filosóficos y en la Ideología Alemana. El marxismo apunta a liberar al hombre del totalitarismo de la comprensión limitada. La vuelta al mundo griego significa reivindicar la grandeza de la dialéctica griega expresada en las obras de Platón y Aristóteles. Estos filósofos reivindicarán la noción de sistema y a su vez el diálogo como método. Platón juega a lo largo de su obra con la figura de Sócrates, él fue un intermediador en la construcción epistemológica.

Sócrates interpelaba a sus interlocutores en la búsqueda de la verdad. Había comprendido que no había mejor camino para la certeza que la controversia y el examen profundo que se debía realizar de los argumentos del otro. La virtud era la razón. La conciencia argumentativa iniciaba en Grecia el largo camino y fragua que le esperó con Kant, Hegel y Marx. La polis debía ser la garantía para los hombres. Esa razón controversial comienza a entenderse a sí misma en la modernidad. La revolución era generada por las pasiones. El instrumentalismo de los lógicos no era suficiente, había que descender a los arcanos del hombre y esa comprensión requeriría del juicio sobre la obra que estábamos construyendo.

El humanismo abre el camino a una infinidad de concepciones. La estética no podía dejarse de lado. Los hombres no podían convivir sin sus mitos y sus dioses; por estos el hombre griego estaba dispuesto a dar la vida, pero no sólo los griegos fueron presa de las voces de sus silencios y de las voces de sus héroes, sino también el hombre europeo. Todavía el racionalismo yacía estancado y no se planteaba la importancia de los otros. Al fragor de las batallas, de las producción incesante de conocimiento, África y América se expresan en las épicas que le corresponden. En 1492 América se expresa en la riqueza de sus pensamientos. La historia no podía seguir excluyendo las luchas y las batallas dadas en este continente en proceso de forja de una identidad cultural muy antigua.

Humanismo antiguo y humanismo marxista entretejen su argumentación al reivindicar la importancia que tuvo para el hombre clásico la noción de Estado. Los hombres debían servirlo, bien sea con su espada o con su pluma. Los hombres se baten a muerte por la continuidad de sus culturas. Los pensadores griegos entienden de la necesidad de reivindicar sus tradiciones. Aristóteles nos legará la expresión que el hombre es un son politicón y esto lo entienden los filósofos al fungir como asesores de los reyes. La filosofía había tomado el camino de la reivindicación del espíritu, contrariamente también de mantenimiento del orden.

La cultura occidental para pensadores como Heidegger había pelado el pedal al tomar la vía absoluta de la razón. Esa postura atractiva, sin duda ha sido discutida hasta la saciedad, se presume que lleva en su ser el irracionalismo, la crueldad, el totalitarismo. Heidegger sería acusado por pensadores como Herbert Marcuse, su alumno, de estar al servicio del nazismo y de no haber escrito ninguna misiva de protesta contra el terrorismo nazi-fascista. Debemos aclarar, sin embargo, que en la obra filosófica de Martín Heidegger no existe una sola frase de alabanza a Hitler, cosa que no ocurre así en sus discursos políticos circunstanciales donde dice permanentemente ¡Heil Hitler!

Ludovico Silva ha entendido, como intelectual curtido y cultivado en la tradición marxista, que la cultura es fuerza y que los hombres han luchado desde la antigüedad en terrenos bañados de sangre. Toda historia necesita de una épica que reivindique las luchas de los pueblos. En Grecia coexistieron diversos discursos y enseñantes. La retórica fue un paso esencial que actuaba como recurso de consolidación de un criterio, el pensador actuaba apegado al poder y a los beneficios que esta actitud le concedía. No había cosa más interesante en el mundo griego que la política y la educación.

El filósofo debía tener el poder de la persuasión, debía comulgar con los dioses de su ciudad. Si se alejaba de esa postura, tomaba el camino de la rebelión, del descreimiento en una fe, esto lo hizo Sócrates y le costó la vida. Sócrates asumió la política como dignidad, como arrojo. Los hombres de clara razón no podían recular y negar sus ideas. Sócrates apostó al futuro y creyó que el futuro tenía reservado al hombre instituciones que hicieran posible llevar una vida digna, esto no ha ocurrido así, las perversiones, la guerra y las muertes han tomado las edades haciendo intraficable el camino hacia lo justo. La forja de un ideal humanista pasaba por la entrega y la convicción de que hacer el bien era el camino deseado.

Sócrates fue un filósofo inmensamente ridiculizado y despreciado por Nietzsche. Lo considera como un espíritu de la conformidad. Nietzsche enarboló las banderas de la desobediencia y de la sátira hacia todos aquellos espíritus que llegasen a pensar que la salvación era posible. Para este hombre, el cristianismo había erigido un imaginario del servilismo y de la alabanza hacia el rebaño, esta expresión ha sido discutida por distintas tradiciones desde ópticas diferentes. Nietzsche pregonaba el cinismo, la impostura.

Ludovico va a resaltar la inmensa importancia que tuvo la cultura renacentista en la fragua del humanismo. Era la vuelta hacia el hombre. El mundo clásico griego creó una teología que se asentó luego en los argumentos de los grandes sistemas de la antigüedad. Platón enarbola la importancia del mundo de las ideas. Aristóteles, lanza en ristre, se asienta en su criterio de los universales in rerum para espantar la sacralidad del mundo religioso. La fuerza del espíritu estaba señalando su camino. La subjetividad no fue un descubrimiento del mundo griego. La Edad no dejó de postrarse a la fuerza de un Dios único y condenatorio que excomulgaba como impíos la seducción de los sentidos y los llamados del cuerpo. El mundo seguía dominado por la sacralidad.

Es justamente con el Renacimiento donde la construcción del humanismo debe buscar su asiento en la ciencia, en la pintura, en la estética, en un ejercicio de reactualización del mundo clásico y del mundo moderno. Ludovico ha evocado permanentemente a los grandes teóricos de occidente. Protágoras, al decir que el hombre es la medida de todas las cosas, no está haciendo sino situar la fuente de comprensión en la subjetividad. El hombre se sabe en sus emociones, ha comprendido que el diseño del ser de las cosas lo estipulamos nosotros mismos. En todo esto hay un esfuerzo de comprensión.

El hombre está sometido a su perfectibilidad, es él quien realiza los ajustes sobre las cosas, el goce de la prudencia hace posible la convivencia humana. El Renacimiento representa, por supuesto, el surgimiento de una nueva cultura, pero, como un salto dialéctico, este movimiento abre en su resurgir las ventanas al mundo clásico antiguo. Ya no será Dios el motivo fundamental sino las necesidades y apetitos del hombre, quien pone sobre el tapete su condición humana. En el Renacimiento hubo la necesidad de salir del claustro y del encierro que representaba la Edad Media.

Ludovico capta en este libro las tensiones históricas que suponen la interpretación del mundo. La historia no es exactamente un río de simplezas y de buenas intenciones, sino hombres y tradiciones que se disputan. Cada quien siente tener la razón.

◆ El que busca, encuentra...

Not@s sobre Marx, Engels y el marxismo

— Notas sobre los 150 años de la primera edición de El Capital
António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversaria — Lo que Somos
Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge
Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité

— Notas notables
Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión.es
Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
Héctor Salazar: Marx, dos aspectos fundamentales en su desarrollo: dialéctica y tránsito del idealismo al materialis — Marx desde Cero
Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: entre Epicure et Hegel - I — Mediapart
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: combat pour la démocratie - II — Mediapart
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: de la critique de Hegel à la critique de la société - III — Mediapart
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: charges critiques avec F. Engels - IV — Mediapart
Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo
Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas de actualidad
Alice Pairo: Karl Marx, Dubaï et House of cards: la Session de rattrapage — France Culture
Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol
Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
Alessandro Cardinale: Wolfgang Fritz Haug, la Neue Marx-Lektüre e la «Prasseologia» — Materialismo Storico
Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
Pourquoi Karl Marx revient-il à la mode? — Radio Télévision Belge
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
Presidente chino Xi Jinping pide profundo entendimiento de marxismo — Xinhua
Petits faits et grandes idées: Karl Marx, vie quotidienne — Le Monde
Beatrice Debiasi: Il robot decreterà la fine delle dottrine di Marx? — Secolo Trentino
Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
Milliere Guy: Le fascisme de gauche gagne du terrain — Les 4 Vérités
Nelson Fernández: Los hijos uruguayos de Adam Smith y Karl Marx — El Observador
José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Entrevistas
Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” Agencia de Informaciones Mercosur AIM
Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
Eduardo Mackenzie: El joven Karl Marx — Debetae.
La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente
: "Le jeune Karl Marx", révolution et académisme — Le Suricate.
Annie Coppermann: "Le jeune Marx": La genèse du "Capital" — Les Echos
Patrice Cailleba: "Le jeune Karl Marx" et la longue genèse du "Capital" — The Conversation
Olibier Barlet: "Le jeune Karl Marx", de Raoul Peck — Africultures

— Notas sobre el maestro István Mészáros
Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin, István Mészáros: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us