"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

2/11/13

2013 | Rosa Luxemburgo revisitada

Rosa Luxemburgo ✆ Julio Ibarra
Eduardo Nava Hernández  |  Los 100 años de la publicación de ‘La acumulación de capital’, la obra económica más importante de Rosa Luxemburgo, dieron la ocasión para que la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en colaboración con otras instituciones, organizara del 23 al 25 de octubre un coloquio internacional para tratar la obra y la vida de la pensadora y militante socialista polaca con el título de “Rosa Luxemburgo y La acumulación de capital. Cien años de reproducción, crisis, organización y resistencia”. 

Hacía seguramente más de 30 años que no se realizaba en México una reunión académica con ese tema. El derrumbe del bloque soviético entre 1989 y 1991 y el pretendido triunfo intelectual de las ideologías del capitalismo tardío -que llevó incluso a proclamar el supuesto “fin de la historia”- afectaron por un largo periodo el debate político del socialismo y en particular al marxismo, incluso como método y como teoría crítica del modo de producción capitalista. Las ideas del socialismo, en sus diversas
variantes, es cierto, nunca desaparecieron; pero sí parecieron perder fuerza frente al avasallante discurso del neoconservadurismo encubierto de liberalismo, posicionado desde los gobiernos, la academia y los grandes medios de difusión.

Pero la persistencia del imperialismo con su agresividad bélica en Afganistán, Iraq, Libia y Siria, y sus amenazas también guerreristas a Irán, así como la recurrencia de las crisis económicas catastróficas en diversos países de la Unión Europea y en los Estados Unidos han mantenido vigente en muy amplios sectores de la población mundial la idea de una transformación de fondo que elimine las terribles desigualdades sociales, la insultante concentración de la riqueza y la extendida miseria en que se debaten miles de millones. No ha tardado, desde la crisis de 2008-2009, en reposicionarse la crítica marxista del capitalismo, lo mismo en ámbitos académicos que en la movilización social.

Y dentro de la tradición marxista, no resulta sorprendente que la figura de Rosa Luxemburgo sea una de las primeras en ser recuperadas. Adelantada a su tiempo, sus posiciones políticas se adaptan de manera bastante natural a las necesidades teóricas de los nuevos movimientos sociales en estos inicios del siglo XXI. Luxemburgo, asesinada brutalmente en Berlín, en enero de 1919, sobrevive hoy por no haberse encuadrado en ninguna de las dos grandes corrientes del socialismo del siglo XX. Su crítica política se enfiló lo mismo contra la socialdemocracia en proceso de conciliación con el capitalismo monopólico (socialdemocracia hoy en crisis histórica, probablemente terminal) que a la de los primeros rasgos autoritarios de la Revolución Bolchevique, la cual se generarían más adelante una versión oficial del marxismo y un régimen burocrático hoy extinto en los que fueron sus principales centros de poder. La sentencia de la pensadora polaca: “La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa diferente”, es cada vez más citada como bandera para enfrentar el autoritarismo y la censura de todo signo.

Más aún, la llamada Rosa Roja encuentra puntos de contacto con los movimientos sociales de la actualidad por haber sido, entre los pensadores del marxismo, una de los que más decididamente confiaba en que la movilización espontánea de las masas removería las estructuras burocratizadas y se haría cargo de la concientización y educación política de las mismas. La crisis de hoy de los partidos políticos de casi todo signo plantea nuevamente el tema no resuelto de la relación movimientos-sindicatos-partidos, que Luxemburgo abordó en una perspectiva distinta a la del leninismo (aunque compartía con éste el combate al economicismo espontáneo del movimiento obrero) y más aún a la vinculación corporativa característica del estalinismo y otras formas de régimen totalitario o autoritario.

Rosa Luxemburgo fue precursora, con su obra de 1913, en el tratamiento del imperialismo no meramente como una política expansionista del capital sino como una verdadera fase del desarrollo de éste, determinada por las necesidades de la acumulación. Si bien erró en ver en el agotamiento de los mercados periféricos un límite absoluto a la acumulación misma (error que fue criticado por autores como Bujarin, Lukács y Henrik Grossman), no son pocos los que hoy recuperan el método aplicado por ella para analizar la sociedad capitalista y el proceso de acumulación: el sistema capitalista tiene que ser enfocado como una totalidad, no fragmentariamente, y por tanto como una sola dinámica de conjunto en la que lo aparentemente externo no lo es y que no puede ser transformada paulatina o parcialmente sino sólo por medio de una ruptura radical con sus premisas de explotación y opresión.

Por si fuera poco, Rosa Luxemburgo fue precursora también en el análisis de fenómenos -que fueron abordados en el coloquio- tan actuales como el armamentismo y el señalamiento de que el capitalismo conduce a la humanidad a un dilema radical: el de la transformación de la realidad social por la acción consciente de las masas y particularmente de las clases subalternas o el retroceso histórico que ella sintetizó como “socialismo o barbarie”. Desafortunadamente, las décadas siguientes a su asesinato y el resto del siglo XX le dieron la razón llenando su historia de destrucción, muertes masivas, miseria deshumanizante y destrucción sin precedentes de la naturaleza. En el coloquio de Puebla participaron, por ello, no sólo académicos sino diversas organizaciones sociales y comunitarias que se encuentran en resistencia al despojo, la injusticia social y la acción depredadora de las grandes empresas capitalistas, o que buscan nuevas formas de organización y subsistencia en la economía social y solidaria en diversos lugares del país.

Cada año, el segundo domingo de enero, el asesinato de Rosa Luxemburgo y el de su compañero de militancia Karl Liebknecht es conmemorado en Berlín con movilizaciones masivas de 40 o 50 mil personas provenientes de los grandes sindicatos, los partidos de izquierda y los movimientos sociales que, en pleno siglo XXI y desde la demolición del Muro, la han convertido en un símbolo de las luchas de hoy y del porvenir. Mujer, activista, marxista radical, polaca de origen judío, la Rosa Roja representó en su momento todo lo que la burguesía alemana despreciaba u odiaba; la misma burguesía que pocos años después de su crimen brutal engendró al nazismo como expresión extrema de la barbarie que la propia Rosa anunciara.

La tarea de reconstruir el pensamiento socialista en el siglo XXI no será fácil después de los fracasos que la centuria anterior nos dejara. Pero aparece como una necesidad urgente para los pueblos y los movimientos en lucha contra las diversas formas de explotación, depredación y opresión que el capital representa. Dentro de esa tarea, la recuperación de la tradición crítica y de sus exponentes como Rosa Luxemburgo es indispensable. Y ya hemos comenzado.

Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

Entretien avec Michael Heinrich: Débat. “Le Capital”: un travail colossal “pour percer un système complet de fausses perceptions” — A l’encontre
Jérôme Skalski entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Robin Clapp, Partido Socialista de Inglaterra y Gales: El Capital de Marx cumple 150 años: un análisis y una crítica inigualables del capitalismo, relevante todavía hoy — Werken Rojo
A 150 años de la primera edición de "El Capital": Una obra que trascendió a su época — La Arena
La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en "El Capital" de Marx de Evald Vasiliévich Iliénkov — Templando el Acero
Francesc Torralba: "Todo lo sólido se desvanece en el aire" - ¿Y si Marx tuviera razón? — Vida Nueva
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español
Carta de Karl Marx al rabino Baruch Levi — Metapedia (Publicada en la "Revue de Paris" el 01-06-1928)
Tony Blair confiesa haber "tanteado el marxismo" — Sputnik
“Karl Marx le Retour” de Howard Zinn — Le Repúblicain Lorrain
Engels y la independencia política de los trabajadores — Marxist Internet Archive
Ante el fallecimiento de Friedrich Engels — OM Radio
Conmemoramos la vida del camarada Engels — Abayarde Rojo.
Hassan Pérez Casabona: Federico Engels, titán de las ideas — Trabajadores
Cinco aportes de Engels a 122 años de su muerte — Zócalo
Shameel Thahir Silva: Pensando en el nuevo partido de las FARC-EP y su marxismo-leninismo — Rebelión
Vingtras: "Les ingénieurs de l'avenir lumineux" — Mediapart
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox
Il y a 150 ans, le 17 juillet 1867, Karl Marx publiait "Das Kapital" à Londres, une oeuvre décisive de déconstruction du système de production, d'échange et d'exploitation capitaliste — Le Chiffon Rouge Morlaix
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb (*)
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periódico
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
Juan J. Paz y Miño cuenta algo insólito en Ecuador: Marxismo probancario — El Telégrafo
André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
Mathieu Ait Lachkar: Jeunes en campagne : Amin, de Karl Marx à Jean-Luc Mélenchon — Ouest-France
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(*) Acceso indirecto