"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

◆

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal" — Karl Marx

9/9/13

Ernest Mandel sobre la plusvalía extraordinaria | La explicación de Marx

Rolando Astarita  |  En esta nota discuto la tesis que dice que las plusvalías extraordinarias que obtienen las empresas de mayor productividad relativa se origina en el trabajo realizado en las empresas de menor productividad relativa. Recordemos que la plusvalía extraordinaria se refiere a la plusvalía que obtienen las empresas que tienen una ventaja tecnológica, y disminuyen el tiempo de trabajo invertido en la producción, con respecto al tiempo de trabajo social promedio imperante en la rama. En esas circunstancias, las empresas avanzadas podrán vender sus mercancías al precio promedio (establecido por el tiempo de trabajo promedio en la rama), de manera de embolsar una plusvalía extra. Dado que esas empresas estarían empleando menos trabajo por unidad de producto, se plantea la cuestión de cuál es el morigen de la plusvalía extraordinaria que obtienen. La tesis que discuto en esta nota afirma que proviene de las empresas que, debido a su atraso tecnológico, utilizan más mano de obra que el promedio de la industria. Esta explicación fue presentada por Ernest Mandel en El Capitalismo tardío (en francés se ha publicado con el título de Le Troisième Âge du Capitalisme), y ha sido aceptada por muchos marxistas destacados. La tesis tiene consecuencias importantes, ya que la plusvalía extraordinaria sustenta la explicación de Marx de la renta diferencial de la tierra, y también es la base de la explicación de Mandel (asimismo de Shaikh, Carchedi y otros) de las transferencias de plusvalía desde los países atrasados hacia los adelantados. Naturalmente, la crítica que formulo en esta nota no afecta mi valoración global acerca de la contribución de Mandel en El capitalismo tardío. Entre otras cuestiones, con este libro Mandel lideró el movimiento de los marxistas que volvieron a poner la atención en la ley de la tasa de decreciente de la ganancia y su relación con las grandes crisis del capitalismo. Sin embargo, esto no debería disimular la necesidad de revisar algunas de las formulaciones de Mandel. Su interpretación sobre el origen y naturaleza de la plusvalía extraordinaria es una de ellas. Empiezo presentando el planteo de Mandel.

La tesis de Mandel

Mandel sostiene que la plusvalía extraordinaria proviene de valor generado por las empresas de baja tecnología; esto es, empresas que emplean más trabajo vivo, por unidad de producto, que el promedio de la rama. Escribe:
“Cuando Marx afirma que las empresas que operan con una productividad inferior a la ganancia media obtienen menos de la ganancia media, y que en última instancia esto corresponde al hecho de que han dilapidado trabajo social, todo lo que esta fórmula quiere decir es que parte del valor o la plusvalía realmente producida por los obreros de estas empresas es apropiada en el mercado por empresas que funcionan más eficientemente. De ninguna manera significa que han creado menos valor o plusvalía de lo que indica el número de horas trabajadas en ellas. Ésta es la única interpretación posible del capítulo X del tercer volumen de El Capital que puede reconciliarse con el texto en su conjunto y con el espíritu de la teoría del valor de Marx; y simplifica claramente la noción de la transferencia de valor (Mandel, 1979, p. 99). En la traducción francesa, la frase que comienza “y simplifica” dice: “Ella implica, evidentemente, el concepto de transferencia de valor” (1997, p. 84).
Para que no queden lugar a dudas de la interpretación de Mandel, véase también el siguiente pasaje, que viene casi a continuación del anterior: 
“Las ganancias extraordinarias de las empresas que operan con una productividad del trabajo superior a la media sólo se pueden explicar entonces por una transferencia de valor a expensas de las empresas que operan con una productividad del trabajo inferior a la media” (1979, p. 100).
La interpretación de Mandel y el trabajo socialmente necesario

Es extraño que Mandel no cite el capítulo X del tomo primero de El Capital, que es donde se explica la generación de la plusvalía extraordinaria. Significativamente, además, en ese capítulo Marx no hace mención a transferencia alguna de plusvalía; tampoco afirma que la plusvalía extraordinaria se genere en las empresas que emplean más mano de obra relativa. Esto se debe a que las empresas atrasadas tecnológicamente no pueden generar más valor que las adelantadas, por la sencilla razón de que el valor es trabajo socialmente necesario objetivado. En el capítulo 1 de El Capital, Marx lo explica: “El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad del trabajo” (1999, p. 48, t. 1). Presenta a continuación el caso de los productores que empleaban telares manuales, cuando se generalizó el telar de vapor. Tras la adopción del telar de vapor, se necesitaba la mitad del tiempo de trabajo que antes para convertir determinada cantidad de hilo en tela.

Se plantea entonces la pregunta si los productores que seguían empleando los telares manuales generaban más valor (ya que empleaban más tiempo de trabajo) que los que utilizaban los telares de vapor. Según la tesis de Mandel, la respuesta sería positiva; los que empleaban más trabajo manual estarían generando más valor (que podría ser apropiado por los productores más productivos). En cambio, según el enfoque de Marx, los tejedores manuales seguían empleando el mismo tiempo que antes para producir una determinada cantidad de tela, pero generaban la mitad del valor. En palabras de Marx, “el producto de su hora individual de trabajo representaba únicamente media hora de trabajo social, y su valor disminuyó, por consiguiente, a la mitad del que antes tenía” (ídem). Enfatizo: los productores que empleaban una tecnología atrasada generaban menos valor por hora de trabajo que sus pares que utilizaban tecnología adelantada. Para decirlo de manera aún más simple: si para producir la mercancía A, hay 20 productores, de los cuales 19 emplean, en promedio, 10 horas de trabajo para producir A, y un décimo productor emplea 20 horas de trabajo, este último no está generando 20 horas de valor. Si A se vende a un precio equivalente a 10 horas de trabajo, el productor atrasado genera, simplemente, 10 horas de valor (que se plasmarán en un cierto monto de dinero), empleando 20 horas de trabajo. No hay forma de que aparezca una plusvalía extraordinaria, que pueda ser apropiada por los 19 productores restantes que utilizan tecnología adelantada.

La explicación de Marx de la plusvalía extraordinaria

La explicación de Marx de la plusvalía extraordinaria, contenida en el capítulo “Concepto del plusvalor relativo”, del primer tomo de El Capital, se basa en la noción de trabajo socialmente necesario. Para ver cómo se forma, comenzamos con un ejemplo numérico (con leves modificaciones, es el que presenta Marx).

Supongamos que en una rama hay 20 empresas, que emplean trabajadores con una determinada tecnología estándar, y cada trabajador produce una unidad de la mercancía A por hora. Supongamos que en la mercancía A se emplean $10 de capital constante (puede incluir la amortización por capital fijo), se paga un salario de $3 por hora, y la tasa de plusvalía es del 100%. Por lo tanto, el precio de A (directamente proporcional al valor) es:
10c + 3v + 3s = 16, siendo c el capital constante, v el variable y s la plusvalía. Si la jornada laboral es de 10 horas, habrá un capital variable de 30 por día, y una plusvalía de $30.
Supongamos ahora que un capitalista logra duplicar la fuerza productiva del trabajo; suponemos también que el valor del capital constante por unidad de A permanece igual, y lo mismo sucede con el valor de la fuerza de trabajo. Dado que la fuerza productiva se duplicó, en la empresa innovadora la mercancía A se produce en media hora; de manera que entra solo 1,5v por unidad de A. Si suponemos que la tasa de plusvalía se mantiene en el 100%, el “valor individual” (la expresión es de Marx) de A será: 10c + 1,5v + 1,5s = 13.

Marx observa entonces que “el valor individual de esta mercancía se halla ahora por debajo de su valor social, esto es, cuesta menos tiempo de trabajo que la gran masa del mismo artículo producido en condiciones medias” (1999, p. 385, t. 1). Sin embargo, en seguida aclara que el valor individual de esa mercancía no es su valor real. “El valor real de una mercancía, sin embargo, no es su valor individual, sino su valor social, esto es, no se mide por el tiempo de trabajo que insume efectivamente al productor en cada caso individual, sino por el tiempo de trabajo requerido socialmente para su producción” (ídem). Esto es, el valor está determinado por el promedio socialmente necesario para producir. Y es esta circunstancia la que da origen a la plusvalía extraordinaria. En el ejemplo que hemos dado, el capitalista tecnológicamente adelantado -que necesita ganar mercado porque duplicó la producción- puede vender A a un precio inferior al socialmente establecido, y realizar una plusvalía extraordinaria. Si el precio se mantiene en $16 (determinado por la tecnología de las 19 empresas restantes de la rama) nuestro “adelantado” podría vender A a $15, por ejemplo, lo que le permitiría obtener una plusvalía extraordinaria de $2 por unidad (y $40 por jornada laboral de cada trabajador, esto es, una plusvalía total de $70). Puede verse que no hay necesidad de postular la existencia de empresas más atrasadas que el promedio para explicar la plusvalía extraordinaria.

¿Quién produce entonces la plusvalía extraordinaria? La respuesta de Marx está en consonancia con lo que ha venido desarrollando desde el primer capítulo: es generada por el trabajo que aplica una tecnología superior al promedio. Es la noción de trabajo potenciado (Mandel ni la menciona). Escribe Marx: “El trabajo cuya fuerza productiva es excepcional opera como trabajo potenciado, esto es, en lapsos iguales genera valores superioresa los que produce el trabajo social medio del mismo tipo” (ídem; énfasis agregado). Se trata de la situación inversa a la que existe cuando el productor emplea una tecnología inferior al promedio; el tejedor manual inglés producía, por unidad de tiempo de trabajo, menos valor que el tejedor con tecnología promedio, por lo que podríamos decir que su trabajo estaba despotenciado. El tejedor que emplea una tecnología superior, produce más valor por unidad de tiempo de trabajo, que el tejedor con tecnología promedio. La prueba de esto último es que cuando se generaliza la nueva tecnología (esto es, cuando ésta pasa a ser la promedio), desaparece la plusvalía extraordinaria, con independencia de que hayan quedado algunos productores rezagados en el plano tecnológico.

Consecuencias para la teoría de la renta y el debate sobre intercambio desigual

La noción de plusvalía extraordinaria está en la base de la explicación de Marx de la renta diferencial de la tierra. La idea es que el trabajo aplicado a las tierras cuya fertilidad está por encima de la tierra menos productiva actúa como trabajo potenciado. Dado que el precio del producto agrícola es fijado por el costo de producción, más una tasa media de ganancia, de la tierra menos productiva, en las tierras intra-marginales se origina una ganancia extraordinaria permanente, que constituye la renta de la tierra. El desconocimiento del origen y la naturaleza de la plusvalía extraordinaria, ha llevado a que algunos marxistas atribuyan la renta a plusvalía generada por fuera del trabajo agrícola (por ejemplo, es la idea del profesor y marxista argentino Juan Iñigo Carrera; pero muchos marxistas aceptan su explicación).

Otra consecuencia directa es para las tesis sobre el intercambio desigual entre países. Después de presentar su interpretación del origen de la plusvalía extraordinaria, Mandel planteó que los países adelantados (o las empresas de los países adelantados) solo podían obtener ganancias extraordinarias a expensas de los países atrasados. Textualmente: 
“… la ganancia extra sólo puede obtenerse a expensas de los países, las regiones, las ramas de producción y las empresas particulares menos productivos. (…) Sin las regiones subdesarrolladas, no puede haber transferencias de excedentes a las regiones industrializadas, y por lo tanto no puede haber aceleración de la acumulación de capital en éstas” (1979, p. 101).
Esta explicación es recogida, en lo esencial, por Anwar Shaikh y por Guglielmo Carchedi. En Valor, acumulación y crisis, Shaikh afirma que los productores menos eficientes transfieren valor intra-industria a los productores más eficientes, permitiendo a estos últimos realizar más valores de los que producen, en tanto que los primeros realizan menos valores de los que producen. Refiriéndose a una situación de precios directamente proporcionales a los valores, escribe: “los precios directos implican que dentro de una industria dada, la plusvalía es transferida desde los productores menos eficientes a los más eficientes” (p. 209). El establecimiento de una tasa media de ganancia entre ramas, y de precios de producción, genera alteraciones cuantitativas, sin alterar este mecanismo básico. Un poco más adelante, critica a Mandel porque niega el fenómeno de igualación internacional de la tasa de ganancia, y solo considera las transferencias intra-industria, pero deja en pie su idea de que las empresas menos eficientes generan más valor que las más eficientes. “Como no existe nivelación de las tasas de ganancia, las únicas transferencias de valor posibles (para Mandel) son las que se originan de los productores poco eficientes a los más eficientes, lo que es, dicho sea de paso, independiente de las diferencias salariales regionales” (p. 214; aclaremos que la última frase es una referencia crítica a la tesis del intercambio desigual de Emmanuel, que lo explica solo por diferencias salariales y transferencias de valor inter-ramas).

Por su parte, Carchedi es, si se quiere, incluso más enfático en sostener que las empresas atrasadas tecnológicamente (ubicadas generalmente en los países subdesarrollados) generan más valor (porque emplean más mano de obra por unidad de producto) que las empresas adelantadas tecnológicamente (que emplean menos trabajo por unidad de producto). Las ganancias extraordinarias de las adelantadas se deben, entonces, a esta transferencia de valor. En Frontiers of Political Economy, escribe: 
“A través del mecanismo de los precios, los capitales más productivos pueden apropiarse de más valor que el valor producido por sus trabajadores e incrementar la tasa de beneficio tendencialmente realizada…” (p. 68).
A modo de conclusión

El concepto de trabajo potenciado está en el centro de la explicación de Marx de la formación de la plusvalía extraordinaria. Conecta directamente con la noción de tiempo de trabajo socialmente necesario. La idea, presentada por Mandel, de que los trabajos que aplican tecnologías relativamente atrasadas generan más valor que aquellos que aplican tecnologías relativamente adelantadas, no puede compatibilizarse con la noción de tiempo de trabajo socialmente necesario. Ya hace años he planteado esta cuestión, en críticas a las explicaciones de intercambio desigual de Shaikh y Carchedi (en Valor, mercado mundial y globalización). También he sostenido, en otros trabajos (por ejemplo, en Economía política de la dependencia y el subdesarrollo) que la renta diferencial de la tierra (o derivada de la propiedad de otros recursos naturales) debe explicarse a partir del mismo principio de trabajo potenciado, contenido en la tesis de la plusvalía extraordinaria. A pesar de los argumentos, la mayoría de los marxistas siguen aceptando los enfoques de Mandel, Shaikh y Carchedi como los correctos para dar cuenta de los fenómenos del valor, y eventuales transferencias de valor, en el plano internacional. De la misma manera, se sigue explicando la renta de la tierra por mecanismos de precios de monopolio, que permitirían apropiarse de plusvalía generada en la industria. Las cuestiones teóricas implicadas son importantes (y tienen derivaciones para los enfoques políticos). Espero que esta nota pueda ayudar a replantear el necesario debate.

Textos citados

Carchedi, G. (1991): Frontiers of Political Economy, Londres – Nueva York, Verso.
Mandel, E. (1979): El capitalismo tardío, México, Era.
Mandel, E. (1997): Le troisième âge du capitalisme, Paris, Les Éditions de la Passion.
Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.
Shaikh, A. (1991): Valor, acumulación y crisis. Ensayos de economía política, Bogotá, Tercer Mundo Editores.

◆ El que busca, encuentra...

“Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” — Karl Marx

Not@s sobre Marx, marxismo, socialismo y la Revolución 2.0

— Notas notables
◆ Cecilia Feijoo: Apuntes sobre el Concepto de Revolución Burguesa en Karl Marx — Red Diario Digital
◆ Moishe Postone: Il compito della teoria critica oggi: Ripensare la critica del capitalismo e dei suoi futuri — Blackblog Franco Senia
◆ Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
◆ Hernán Ouviña: Indigenizar el marxismo — La Tinta
◆ Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
◆ Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
◆ Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión
◆ Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
◆ Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
◆ Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
◆ Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
◆ Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
◆ Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
◆ Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
◆ Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
◆ Vincent Présumey: Suivi des écrits de Karl Marx / 1837-1848 - Part I, Part II, Part III & Part IV — Mediapart
◆ Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
◆ Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
◆ Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
◆ Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
◆ Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
◆ Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
◆ Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
◆ Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
◆ Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
◆ Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
◆ Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
◆ John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
◆ José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
◆ Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
◆ Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
◆ Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas y comentarios sobre El Capital
◆ António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
◆ Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
◆ Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
◆ J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
◆ Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
◆ Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
◆ Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
◆ Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
◆ Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversario — Lo que Somos
◆ Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
◆ Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
◆ Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
◆ Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
◆ José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
◆ Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
◆ Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
◆ Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
◆ Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
◆ Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
◆ Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
◆ Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
◆ John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
◆ Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
◆ Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge
◆ Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
◆ Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo

— Notas y reportajes de actualidad
◆ Román Casado: Marx, Engels, Beatles, ese es el ritmo de Vltava — Radio Praga
◆ María Gómez De Montis: El Manifiesto Comunista nació en la Grand Place — Erasmus en Flandes
◆ Enrique Semo: 1991: ¿Por qué se derrumbó la URSS? — Memoria
◆ Michel Husson: Marx, un économiste du XIXe siècle? A propos de la biographie de Jonathan Sperber — A L’Encontre
◆ César Rendueles: Todos los Marx que hay en Marx — El País
◆ Alice Pairo: Karl Marx, Dubaï et House of cards: la Session de rattrapage — France Culture
◆ Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
◆ Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
◆ Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
◆ Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
◆ Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
◆ Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
◆ Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
◆ Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
◆ Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
◆ Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
◆ José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
◆ Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
◆ El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
◆ Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Notas sobre debates, entrevistas y eventos
◆ Fabrizio Mejía Madrid: Conmemoran aniversario de la muerte de Lenin en Rusia — Proceso
◆ Segundo Congreso Mundial sobre Marxismo tendrá lugar en Beijing — Xinhua
◆ Debate entre Andrew Kliman & Fred Moseley — Tiempos Críticos
◆ David McNally & Sue Ferguson: “Social Reproduction Beyond Intersectionality: An Interview” — Marxismo Crítico
◆ Gustavo Hernández Sánchez: “Edward Palmer Thompson es un autor que sí supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas” — Rebelión
◆ Alberto Maldonado: Michael Heinrich en Bogotá: El Capital de Marx es el misil más terrible lanzado contra la burguesía — Palabras al Margen
◆ Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
◆ Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
◆ Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” — Agencia de Informaciones Mercosur AIM
◆ Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
◆ Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
◆ Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
◆ Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
◆ Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
◆ Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre Lenin y la Revolución de Octubre
◆ Guillermo Almeyra: Qué fue la Revolución Rusa — La Jornada
◆ Jorge Figueroa: Dos revoluciones que cambiaron el mundo y el arte — La Gaceta
◆ Gilberto López y Rivas: La revolución socialista de 1917 y la cuestión nacional y colonial — La Jornada
◆ Aldo Agosti: Repensar la Revolución Rusa — Memoria
◆ Toni Negri: Lenin: Dalla teoria alla pratica — Euronomade
◆ Entretien avec Tariq Ali: L’héritage de Vladimir Lénine — Contretemps
◆ Andrea Catone: La Rivoluzione d’Ottobre e il Movimento Socialista Mondiale in una prospettiva storica — Marx XXI
◆ Michael Löwy: De la Revolución de Octubre al Ecocomunismo del Siglo XXI — Herramienta
◆ Serge Halimi: Il secolo di Lenin — Rifondazione Comunista
◆ Víctor Arrogante: La Gran Revolución de octubre — El Plural
◆ Luis Bilbao: El mundo a un siglo de la Revolución de Octubre — Rebelión
◆ Samir Amin: La Revolución de Octubre cien años después — El Viejo Topo
◆ Luis Fernando Valdés-López: Revolución rusa, 100 años después — Portaluz
◆ Ester Kandel: El centenario de la Revolución de octubre — Kaos en la Red
◆ Daniel Gaido: Come fare la rivoluzione senza prendere il potere...a luglio — PalermoGrad
◆ Eugenio del Río: Repensando la experiencia soviética — Ctxt
◆ Pablo Stancanelli: Presentación el Atlas de la Revolución rusa - Pan, paz, tierra... libertad — Le Monde Diplomatique
◆ Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
◆ Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
◆ Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
◆ Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
◆ La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
◆ Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente

— Notas sobre el maestro István Mészáros, recientemente fallecido
◆ Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
◆ Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
◆ Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
◆ István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
◆ Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
◆ Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
◆ István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us