"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal" Karl Marx

25/10/13

‘La Ruche’ | Marxismo y surrealismo en la insurrección haitiana de 1946

La jungla ✆ Wilfredo Lam (Cuba) 
Sergio Abraham Méndez Moissen  |  [En el] trágico terremoto que sacudió Haití han sido confirmados cerca de 200.000 muertes, 250.000 heridos y más de 1 millón que quedaron sin casa. El gobierno norteamericano de Barack Obama en una campaña “humanitaria” que  consistente nada más y nada menos en el envío de 13.000 efectivos militares, una flota de guerra y cientos de helicópteros con la excusa de evitar ” desmanes y “asegurar” la entrega de alimentos y medicinas. En realidad, el objetivo es reprimir a la población desesperada y garantizar la continuidad de los negocios de la burguesía local y las multinacionales instaladas sobre todo en la frontera con República Dominicana donde sus trabajadores carecen de derechos laborales o sindicales.  Haití  hoy más que nunca merece de nuestra atención y por ello nos hemos dado a la tarea de analizar la historia de la insurrección de 1946, insurrección “inédita en la historia de las revoluciones del siglo XX latinoamericano.”

Según Gerald Bloncourt los días 7, 8, 9, 10 y 11 de enero de 1946 son conocidos en la historia de Haití como “los cinco gloriosos días en el que el pueblo haitiano terminó derribando la dictadura retrograda de Elie Lescot.”[2]  En enero de 1946  el surrealista André Breton, el poeta de la negritud Aimé Césaire y el pintor cubano Wifredo Lam visitarían Haití. El pintor
cubano expondría en el Centro de Arte de Puerto Príncipe su mítica pintura La jungla, Césaire realizaría una serie de conferencias sobre la poesía en el Caribe y el “león”, como le llamaban algunos surrealistas a André Breton por su enorme cabeza y su pelo rizado, desarrollaría un discurso sobre la relación del  movimiento surrealista y los pueblo de color en el Hotel Savoy.

Numero especial de 'La Ruche' dedicado al
movimiento surrealista | Fecha: 01-01-1946 
El evento promovido por el medico-etnólogo francés parte del movimiento surrealista y agregado cultural de Francia en Haití, Pierre Mabille,  causaría un singular interés entre algunos jóvenes de vanguardia. Singularmente en un grupo de artistas y activistas estudiantiles agrupados en La Ruche. El diario político, y literario La Ruche (La colmena), fue fundado a finales de 1945  por Jacques Stephan Alexis, Gérald Bloncourt, René Despestre y Théodore Baker (entre otros) influenciado por las ideas del marxista revolucionario Jacques Roumain.

La Ruche celebró el arribo de Lam, Césaire y Breton en  su edición del 1 de enero de 1946. El número especial, el tercero en ser publicado por los jóvenes, en una incendiaria editorial escrita por René Depestre propuso nombrar con un valor revolucionario cada mes del año en comienzo: “Libertad en enero, Unidad en febrero, Resistencia en marzo.”[3]

El editorial, a decir de René Depestre, causó un episodio trascendental en la historia haitiana: “lanzó un llamado a la insurrección contra el gobierno de Elie Lescot desatando una situación revolucionaria”[4]. A nuestro modo de ver la interacción del vanguardismo surrealista y el entusiasmo de una generación profundamente creativa en un ambiente caótico, hace del 46 haitiano una revolución “insólita en la historia de las revoluciones del siglo XX latinoamericano”

La influencia surrealista en el Caribe tuvo sus primeros pasos en Martinica, pero tuvo su explosión en Haití, particularmente en 1946. A continuación realizaremos una exposición sintética de los hilos de influencia del movimiento surrealista en el Caribe para rastrear el encuentro del imaginario surrealista y el núcleo de jóvenes comunistas agrupados en La Ruche para historiar los orígenes de la insurrección haitiana del 7 de enero de 1946.

La revolución surrealista: de la Guerra del Riff al Caribe

Michael Löwy, en una ambiciosa definición, no caracteriza al surrealismo como una escuela literaria o como un grupo de artistas, sino más bien como un:
Movimiento de revuelta del espíritu y una tentativa  eminentemente subversiva de re-encanto del mundo, es decir de restablecer en el corazón de la vida humana los momentos ‘encantados’ borrados por la civilización burguesa: la poesía, la pasión, el amor-loco, la imaginación, la magia, el mito, lo maravilloso, el sueño, la revuelta, la utopía. Dicho con otras palabras, se trata de una protesta contra la racionalidad obtusa, el espíritu mercantil, la lógica mezquina, el realismo liso de nuestra sociedad capitalista industrial y la aspiración utópica y revolucionaría de ‘cambiar la vida’. Se trata de una aventura tanto intelectual como pasional, política y mágica poética y onírica, que empezó en 1924 pero que aún no ha terminado.[5]
El movimiento surrealista salió a luz pública en 1924 a raíz de la aparición del primer manifiesto surrealista. Este documento escrito por André Breton incluyó la asimilación del psicoanálisis freudiano y la llamada “escritura automática”[6] que le grupo veía veían en Los cantos de Maldoror del poeta  uruguayo Isidore Ducase llamado el “Conde de Lautreamont.”

El acercamiento a la política y al marxismo se dio en 1925, debido a la intervención militar francesa en Marruecos, donde algunos de los principales creadores de la empresa onírica, a su manera, se interpusieron en el camino de Francia, denunciando el carácter imperialista de la guerra. [7]

Este suceso marcó definitoriamente la ubicación del movimiento frente a lo que se ha llamado la civilización occidental. El mismo año de la Guerra del Rif en la publicación del grupo, La revolución Surrealista, cuestionaron el rol del ethos de la modernidad occidental: “dondequiera que la civilización occidental ha predominado, todo contacto humano ha desaparecido, excepto el contacto que permite la generación del dinero. En el estado actual de la sociedad europea, seguimos siendo fieles al principio de cualquier acción revolucionaria.”[8] El PCF, miró con reservas al movimiento surrealista y solo algunos participantes del movimiento militaron de forma constante en sus filas.[9] Para 1925 el problema de los pueblos de raza negra y la situación colonial no había despertado el interés de los surrealistas todavía. Mucho menos la situación del Caribe.  En Francia,  André Gide sería pionero e la denuncia del colonialismo y el racismo contra los pueblos de raza negra publicando su Viaje al Congo. En él Gide planteó: “Cuanto menos inteligente es el blanco, más estúpido le parece el negro.”[10]

El primer sobresalto del movimiento sobre la situación racial tuvo cabida en  1931 con el motivo de la Exposición de Arte Colonial de Paris. A la exposición organizada por la administración colonial, y que había causado un gran interés a la burguesía francesa, los surrealistas opusieron una contra-exhibición  titulada “La verdad sobre las colonias”. Bajo el lema “Un pueblo que oprime a otro no  puede ser libre” exhibieron los fetiches europeos según ellos “decadentes y occidentales”[11]

Ese mismo año los martiniqueses Jules Monnerot y Pierre Yoyotte se integraron al movimiento y contribuirían de forma importante al acercamiento del imaginario surrealista al problema del Caribe. En 1933 la aparición de Légitime Défense bajo la dirección de Rene Menil, Etiene Lero, y Jules Monnerot y en 1936 la aparición de la L`Etudiant noir, bajo la dirección de senegalés Leopold Sedar Senghor,  el martiniqués Aimé Césaire y el guyanés Léon Damas, comenzaron a configurar el movimiento literario de la negritud. El surrealista Robert Desnos cuatro años después de la aparición de L´Etudiant Noir, prologaría el poemario Pigments de León Damás. Según Desnos “Damas es un poeta por que es negro, insiste en su negritud y en su condición de negro.”[12]

Ilustración al texto
'Martinica: encantadora de serpientes' de André Breton
✆ André Masson
Pierre Mabille, Eugenio Granell y André Breton en Martinica: el Caribe como Cofre Mítico.

En los años cuarenta, con el movimiento venido a menos y desgarrado por sus disputas internas, miembros dispersos y angustiados por la catástrofe de la guerra comenzarían un lazo más estrecho con el Caribe. Un simbólico y fundacional viaje de algunos de los principales participantes de la utopía surrealista abrió un periodo fecundo dentro del imaginario surrealista sobre los problemas del “nuevo continente”. Luego de la entrada de las tropas alemanas en Francia, el Socialist Workers Party norteamericano, organizó en la Villa Air Bell de Marsella  una estancia de refugio, en época de guerra, para una plana importante de intelectuales. Además de garantizar su seguridad física en la Francia de Vichy los organizadores de la Villa Air Bel organizaron el viaje que llevaría a los desatacados intelectuales al Caribe. Entre los intelectuales mencionados podemos destacar a Eugenio Granell (surrealista), André Bretón (surrealista), Víctor Serge, (político e intelectual anti-estalinista), Vlady (pintor expresionista), Wifredo Lam (pintor cubano ligado al movimiento surrealista), Benjamin Péret (surrealista), Levi Strauss (antropólogo), Andre Masson (surrealista)  entre otros.[13]

El buque Paul Lamerle trajo a los intelectuales al Caribe en abril de 1941. De este viaje surgió un corpus denso de producción literaria  ligada culturalmente al Caribe Francófono. Breton redactó el poemario Fata Morgana (con las ilustraciones de Wifredo Lam) y redactó una especie de cuaderno de viaje titulado Martinica: encantadora de serpientes, donde resalta el impacto de la flora de la región y el hallazgo de la poesía de Aimé Césaire. El cuaderno de viaje fue ilustrado por el surrealista Andre Masson. 

 El pintor español, parte del movimiento surrealista, Eugenio Granell escribió e ilustró el texto Isla: Cofre Mítico, donde expone una  visión mítica del  Caribe, particularmente Haití,  como síntesis de las culturas humanas, posible espacio para el renacimiento de la civilización. Asumiendo el imaginario de Pierre Mabille expone: “Breton, poeta vidente, da cuenta en este primer contacto valido con las Antillas (se refiere a Martinica: encantadora de serpientes) cofre de un nuevo mito”[14]

En 1941 la publicación de la revista Tropiques desde Fort de France (Martinica) mantuvo viva la chispa del movimiento surrealista desgarrado por las disputas internas y las discrepancias políticas. EnTropiques los surrealistas tuvieron cabida bajo el auspicio de René Menil, Suzane y Aimé Césaire. En el 42 una triangulación editorial remarcó la interacción entre los que permanecieron fieles a los dictados de Breton y la  poesía  de la negritud: la publicación del texto del Cuaderno del retorno al país natal de Césaire, con prólogos de  los franceses André Breton y Benjamin Péret significó el reconocimiento de la calidad estilística y discursiva del movimiento poético de la negritud. Este poema logró conquistar no solo la simpatía del padre del surrealismo, sino también de algunos de sus más cercanos seguidores. Benjamín Péret, poeta surrealista, llegó a plantear a raíz de la lectura de Césaire: “Tengo el honor de saludar aquí a un gran poeta; el único gran poeta de habla francesa de los últimos veinte años.”[15] La edición cubana de 1943 contenía, a su vez,  las ilustraciones de Wifredo Lam.

Mabille escribió en 1942 desde México Los Maravillosos, donde abunda en la poesía del Caribe Francófono: León Damas y Aimé Césaire. Pierre Mabille, el más convencido de unir su vida con el Caribe, sería absolutamente definitorio para la influencia del imaginario surrealista en los revolucionarios haitianos agrupados en  La Ruche.

La dictadura de Lescot

Elie Lescot, presidente desde 1941 en Haití, en el momento más álgido de la guerra mundial había aumentado la subordinación política del Estado al gobierno norteamericano. La administración de Lescot fue profundamente anti popular. El 12 de diciembre suspendió las garantías constitucionales, restableció la censura,  impidió toda forma de organización sindical y permitió la penetración de los grandes capitales de inversión en los sectores de plantación impulsadas por la Sociedad Haitiano-Americana de Desarrollo Agrícola (SHADA por sus gilas en inglés). Esta situación posibilitó la reubicación de 40, 000 familias y aumentó la dependencia de la economía a las plantaciones instaladas desde la ocupación norteamericana en 1915. Según Math Lundhal: “la campaña contra el vudú y el programa agrario de Lescot dieron golpes severos a la popularidad de presidente entre los campesinos.”[16] Los años de posguerra habían tenido un momento de “prosperidad económica” debido al aumento progresivo del porcentaje de las exportaciones de productos tropicales: “de 1940-1945 el nivel promedio de exportaciones era de 15 millones de dólares, en 1946 a 1950 ascendió a cerca de 40 millones de dólares al año.”[17] Sin embargo la desigualdad crecía.

En este contexto opresivo una generación inmensamente creativa tomó con entusiasmo el imaginario surrealista y el marxismo para combatir a su gobierno.

El etnólogo y las avispas

Pierre Mabille nació en Reims Francia en 1905. Durante años fue médico internista en el Hospital de Bidétre en París. El médico se unió al movimiento surrealista en el año de 1934.  Miembro del consejo de redacción de la revista  Minotaure junto con Breton y Eluard escribió 7 textos dedicados al mito, al azar objetivo y al inconsciente visceral. Polizzotti biógrafo de Breton describió a Mabille de la siguiente forma: “eminente cirujano, psicólogo, antropólogo, amante del arte y crítico, escritor y estudioso ferviente del ocultismo: apenas ayudo a traer a  la hija de Breton al mundo cuando ya estaba estableciendo su horóscopo.”[18]

En la estancia por Martinica, Mabille llegó a desarrollar un imaginario mágico-mítico- poético sobre el Caribe en el contexto de guerras que impactó profundamente al surrealista español Eugenio Granell:
No olvidaré- no lo olvidé- que Mabille me dijo lo que sigue: El problema antillano ya me interesaba en Francia de manera abstracta, es verdad, porque el estudio teórico del juego de las civilizaciones de Europa debía tener como consecuencia un nuevo resurgimiento de la América. En eso consiste el primer punto de la emigración del este al oeste. Zona en la que se mezclan la sangre europea con la sangre africana y la sangre india de otros tiempos. Mar Caribe, crisol mágico, lugar consagrado. A este respecto, las Antillas deben compararse con las colonias de la Gran Grecia. Asistimos al nacimiento doloroso de una nueva civilización en la cual el Atlántico jugará el papel del antiguo mar griego y latino. Hoy día, se asiste al parto de una nueva civilización.[19]
Mabille fue un personaje pionero en varios sentidos. En la historia del psicoanálisis francés, según Elisabet Roudinesco, se adelantó a la teoría del espejo de Jacques Lacan. En 1936 publicó El estadio del espejo en el que plantea que: “El espejo es creador de conciencia y de ilusión a la vez, que pone de manifiesto la dualidad entre el “yo” y el “sí mismo”.[20]
Roudinesco planteó en su Historia del psicoanálisis en Francia una valoración positiva de la obra de Mabille:

Pierre Mabille comienza su carrera de cirujano antes de  adherir al movimiento  surrealista en 1934. Astrologo y ocultista dice ser discípulo del psicoanálisis. Pese a las apariencias sus teorías no parecen ser más extravagantes que las del respetado Bergson. Tras el éxodo de 1940 se va a Guadalupe y luego se radica en Tahití (sic) donde mejora los servicios del hospital asilo francés.  Gracias a sus conocimientos del mundo aborigen, permite a Breton asistir a ceremonias vudú. Cuando muere en 1952 el samario ARTS le rinde un hermoso homenaje. El ocultismo de Mabille se refiere a una visión clandestina, maldita y nocturna del surrealismo más que a una adhesión a los ornamentos técnicos del ocultismo. El surrealismo siempre fue pagano  afín al sexo, al suicidio y la pasión criminal. [21]

Mabille luego de su paso por Martinica en 1939 y luego de una estancia breve en Guadalupe partió para Haití en donde se encargó del Hospital de Asilo Francés de Puerto Príncipe. Por sus conocimientos médicos fue contratado como profesor en la Facultad de Medicina del Liceo Petión de Puerto Príncipe. En 1940 interesado por el vudú fundó junto con el marxista haitiano Jacques Roumain y el intelectual Jean Price Mars el Centro de Etnología de Haití. [22]

Mientras Mabille se ocupaba de estudiar la historia de la isla un grupo de jóvenes haitianos estaba aumentando su avidez en torno al marxismo, el arte y la revolución.

El PCH en los años 40,  fundado por Jacques Roumain en 1934 con los lineamientos del Analyse schématique: 32-34[23], que tenía a la cabeza a los viejos militantes comunistas Dorléans Justé Constant, Roger Mercier, Edris Saint Amand y Max Ménard[24] comenzó a influir a un número pequeño de jóvenes luchadores estudiantiles.

La actividad estudiantil animada en 1938 contra el gobierno de Stenio Vincent configuró una nueva generación de militantes comunistas.

Entre esta camada de jóvenes había uno que se decía descendiente directo de Dessalines. Jacques Stephen Alexis, había nacido en Gonaives en 1922. Provenía de una vieja familia de largas tradiciones nacionalistas, su madre efectivamente descendía del líder independentista y su padre Stephen Alexis había militado en el movimiento liberal contra la ocupación militar norteamericana al inicio del siglo XX. Jacques Stephen Alexis estudiante de medicina participó de las protestas estudiantiles de 1938 contra el gobierno de Stenio Vincent y contra la masacres de trabajadores haitianos en la frontera con República Dominicana.[25] Participó de la creación de la Asociación de Estudiantes de Medicina y adhirió al PCH. Junto con Alexis un joven de 22 años llamado Louis Tony Bloncourt participó de la actividad huelguística.

Tony en 1939 sería enviado por sus padres a realizar estudios universitarios a París y no dudó en reactivar su actividad política en las filas del PCF. Miembro de la resistencia fue fusilado el 9 de marzo de 1942. Días después del fusilamiento de Louis Tony, la familia Bloncourt recibió una carta póstuma explicando los desgarradores motivos de su fusilamiento: “Yo comprendo que la libertad de vivir no es una palabra que voy a cambiar. He comprendido la estructura social actual, monstruosamente injusta y es por eso que me uní al socialismo. Yo tengo la certidumbre que el mundo será mejor mañana, más justo…tendremos el derecho que vivir dignamente. Más humanamente”[26]

El fusilamiento de Louis Tony  impactó duramente en su hermano menor Gerard Bloncourt y a su compañero de lucha estudiantil Stephen Alexis.  De la perdida en común comenzó una amistosa y moral  relación entre Bloncourt y Alexis. Alexis convenció al joven Gerald a militar en las filas del PCH en 1944.

El joven Gerald Bloncourt participó del nacimiento del Centro de Arte de Haití en 1944 siendo su secretario adjunto. El centro organizado por el norteamericano Dewit Peters revolucionó profundamente el arte nacional y valoró como nunca antes los motivos vudú. Fue en el Centro de Arte donde comenzó a profesionalizarse el arte Naif. Como miembros del mismo podemos mencionar a: Hector Hippolyte, Maurice Borno, Geo Remponeau, Albert Mangonés y James Petersen.

La dictadura de Lescot no clausuró la creatividad de una juventud harta de la situación.

Otro joven de 19 años en 1944 publicó de forma rudimentaria un poemario que influenciaría de forma importante a los jóvenes estudiantes de Puerto Príncipe. Etincelles, un pequeño compendio de poesía violentamente romántica y revolucionaria de un tal René Despestre causaría gran simpatía entre los amigos Bloncourt y Alexis, a tal grado que ambos se dedicaron a buscar al autor desconocido. Depestre planteó sobre el origen del poemario lo siguiente:

Yo tenía 19 años y, sin haber leído a Pal Nizan, me bastaba mirar mi patria con los ojos coléricos de miles de jóvenes como yo para saber que no vivíamos la edad más bella de nuestra vida. Me puse a escribir poemas. Después de toda suerte de molestias de edición, terminé por publicarlos por mi cuenta, con el titulo de Chispas… de la noche a la mañana me había convertido en un joven al que miles de desconocidos sonreían con un aire cómplice en las calles. Para las autoridades era un escándalo evidente y el jefe de la policía de Lescot me convocó una mañana para preguntarme “los nombres de los conspiradores a quienes mis poemas incendiarios servían de escondites.”[27]

Depestre interesado en los cursos de antropología física y biología conoció al etonologo surrealista Pierre Mabille en la Facultad de Medicina del liceo de Petión. Depestre recordó a Mabille de la siguiente forma: “su cultura fertilizante en todos los campos del conocimiento hace de él un erudito encantador”[28]

Depestre no dudo en presentar a Mabille con Alexis y Gerald, no sin antes considerarse  discípulos del comunista Jacques Roumain fallecido en 1944 por su mal estado de salud.[29] De esta relación los tres jóvenes amigos comenzarían un intenso conocimiento del surrealismo y del marxismo. Según Bloncourt:

Mabille fundó el Instituto Francés de Haití. Gracias a su biblioteca nosotros descubrimos a los poetas de la resistencia como Éluard, Robert Desnos, Aragon, Maiakovski. El nos obsequio Un paso adelante, dos pasos atrás de Lenin. Nosotros descubrimos el compromiso social y político de Picasso. Mabille hizo venir a un joven poeta martiniqués, profesor de letras de Fort de France, Aimé Césaire. Césaire pasó 6 meses en Haití y realizó una serie de conferencias sobre Rimbaud y Lautreamont. Ambos nos contaron del encuentro que sostuvieron con André Breton en 1941 y nos hablaron sobre el surrealismo.[30]

Es importante remarcar la creación del Instituto Francés de Haití por Mabille ya que para el periodo estudiado existía una dificultad enorme en la industria editorial. Este instituto permitió a los jóvenes Alexis, Depestre y Bloncourt empaparse de la cultura francesa  de la época y de las traducciones de textos marxistas al francés. Bloncourt, por poner une ejemplo, planteó en sus memorias sobre el 46 haitiano, que los pocos textos marxistas disponibles en la isla fueron La historia del partido comunista de la URSS y Materialismo dialectico y materialismo histórico de Stalin, que por su valor preciado “tenían que ser copiados enteramente a mano para después difundirlos”[31]

Así del encuentro entre  las avispas y el etnólogo nació la colmena.

Las avispas y el León en la jungla

La idea de fundar un diario político y literario surgió del entusiasmo de Alexis. Al igual que Lenin, Jacques fundó su Iskra. Siguiendo con las memorias de Bloncourt, el objetivo de la publicación estaban enmarcados en la clásica concepción leninista de la prensa: agitador y organizador colectivo.[32] Con el financiamiento de Théodore Baker y burlando la censura del gobierno de Lescot, presentado como un inocente diario para la juventud,  La Ruche fue fundada a fines de 1945.

Según Depestre el nombre fue tomado de un “eufemismo apícola que disimulaba a los ojos de la censura el avispero que deseábamos ser para la banda de Lescot”[33]. La Ruche también reivindicó el surrealismo como espíritu de revuelta:

La juventud de las ideas y de las acciones que hacen retroceder al hombre, la ignorancia y la tiranía oponiendo la revolución, nuestra proyección de la escena política, en plena luz de vanguardia…  el surrealismo era bienvenido, dado que sabíamos que la etapa heroica de su historia no se había dejado intimidar por ningún tabú y había retomado por su cuenta el uso de lo sagrado y contra el uso ferozmente reaccionario que los privilegiados del mundo hacen de lo sagrado… lo tomamos ya que ningún movimiento artístico denunciaba las mistificaciones, los ardides, la hipocresía, los falsos valores, los tabúes, las violencias demenciales de la sociedad capitalista. En 1945, a la edad de diecinueve años con el fin de ofrecer a la juventud haitiana un órgano literario y político de combate, yo fundé junto con otros camaradas el periódico La Ruche…a fines de 1945, la noticia de la llegada de André Breton a nuestro país hizo andar nuestra imaginación. El entusiasmo aumento aún más cuando supimos que su estancia coincidiría con una exposición del gran pintor cubano Wifredo Lam y con una serie de conferencias que daría el célebre poeta martiniqueño Aimé Césaire. Se ofrecía a nuestro periódico una ocasión inesperada de lanzar un llamado a la rebelión contra la grotesca dictadura de Elie Lescot.[34]

Mabille en septiembre de 1945 invitó a Breton a la realización de una serie de conferencias. La estancia del “padre del surrealismo” coincidió con la invitación del Centro de Arte de Haití a Wifredo Lam para la exposición de su obra. Breton piso Haití el 4 diciembre de 1945. Dos días después Breton evocó causando escalofríos el impacto que le causó la exposición de  La Jungla de Lam en el Centro de Arte de Puerto Príncipe:
Por la noche, en Haití, las hadas, negras que se suceden llevan siete centímetros por encima de los ojos las piraguas de Zambeze, los fuegos sincrónicos de los cerros, los campanarios trascendidos de una lidia de gallos y los sueños de edén que se sacuden con descaro en torno a las desintegración atómica…el arte de Wifredo Lam fluye desde esos punto donde la fuente vital refleja el árbol-misterio, quiero decir, el alma perseverante de la raza, para regar de estrellas el provenir que debe ser la felicidad humana.[35]
El 5 de diciembre el banquete organizado en el Hotel Savoy para Lam, Breton y Mabille se convirtió en un evento mágico entre el León y los jóvenes haitianos. Según Michel Lowy tres temas fueron centrales en la reunión mítica del 5 de diciembre: el papel de la juventud, el homenaje de Breton al pasado revolucionario de Haití (la independencia de 1804) y la obra de Jacques Roumain. Breton citó pasajes enteros de Los gobernadores del Rocío: “Nosotros somos pobres, es verdad nosotros somos miserables: es verdad… un día cuando nosotros comprendamos esta verdad nos levantaremos de un punto a otro del país  y pondremos en pie una asamblea general de los gobernadores del rocío.”[36]

Breton en una entrevista realizada el día 13 para el Haiti-Jornal planteó a René Bélance que “el surrealismo es aliado a la gente de color por una parte porque siempre ha estado de su lado contra toda clase de imperialismo y bandismo blanco…por otra, porque existen muy profundas afinidades entre el pensamiento llamado “primitivo” y el pensamiento surrealista; ambos desean derrocar la hegemonía de la conciencia y de la vida diaria.”[37]

Alexis y Bloncourt convencidos de que el impacto de Breton en la juventud era el mejor momento para dar el gran golpe prepararon un atentado [38] contra el presidente Lescot el día 20 de diciembre. La segunda conferencia de Breton a realizarse el día 20 en el Hotel Rex contaría con la asistencia del gabinete de gobierno y el mismo presidente Lescot. Depestre recordaría la conferencia del Cine Rex de la siguiente forma:
La conferencia del autor de Nadja tuvo lugar en un cine de Puerto Príncipe, en presencia de las principales autoridades de Haití. El presidente de la república, los ministros, y los jefes militares del régimen, especialistas en el envilecimiento de las ideas…la flor de la juventud, presente en la sala, aplaudía, expresaba libremente su alegría, pataleaba, trepaba en el lirismo de Breton como sobre un árbol mágico, creando en el cine un clima subversivo y escandaloso que había marcado la época heroica del surrealismo. Esta fue sin lugar a dudas, una de las explosiones más saludables de la historia del surrealismo.[39]
Alexis y Bloncourt presentes en la sala terminaron por esperar un mejor momento para asestar su golpe y decidieron publicar un número especial de La Ruche contando con las suscripciones de los asistentes al evento. El 1 de enero de 1946 La Ruche publicó además del homenaje al surrealismo y la editorial de Depestre, la Carta a los hombre viejos de Stephen Alexis, bajo el seudónimo de “Jacques la cólera”, en la que llamó abiertamente a la necesidad de la insurrección contra el gobierno de Lescot: “Escuchen hombre viejos, escríbanlo, es uno de los momentos de la historia de los pueblos maltratados por la burguesía y sus gobiernos reaccionarios, otros, no podemos más, emplearemos ciertas medidas: ustedes saben cuales. Estén al tanto.”[40]

El homenaje a Breton, escrito por Depestre, planteó la simpatía de la juventud al movimiento surrealista como animador de la lucha por la libertad y la justicia social: “su palabra nos anima…nos ha permitido comprender las posibilidades de nuestro canto poderoso para convertir la democracia en realidad.”[41]

La publicación de las avispas causó la ira del gobierno de Lescot que no dudó en censurar la publicación juvenil y el día 2 de enero de 1946  apresó  a Depestre y Théodore Baker por atentar a la seguridad del Estado. Esta situación obligó a Bloncourt y Alexis a realización de mítines y manifestaciones  para la liberación de sus camaradas. Las acciones, iniciadas el día 3 de enero, despertaron una serie de acciones políticas que culminarían con la caída del gobierno de Lescot el día 11 de enero.

El día 3 de enero Alexis y Bloncourt organizaron una manifestación en Champ-de-Mars al pié de la estatua de Jacques Dessalines junto con los estudiantes del Liceo de Petíon y otros centros educativos. Alexis tenía una importante influencia en la facultad de medicina por su participación en el movimiento huelguístico de 1938 y Bloncourt, que no cursaba estudios universitarios de forma presencial sino en casa, tenía el respeto de la misma facultad por su relación familiar con Louis Tony, su hermano. Al mitin organizado por Alexis y Bloncourt asistieron los colegios de Santi-Martial, Pétion, Odéide y Simón Bolívar.

El día 5 de enero Depestre y Baker fueron liberados por las magnitudes del mitin del 3 de enero. Entusiasmadas las avispas realizaron una alianza con el Movimiento Obrero Campesino de Daniel Fignole y apoyaron la creación del Consejo Nacional de Huelga el día 6 de enero. El llamado a la huelga general fue el día 7 de enero de 1946 a las 10 horas precisas y allí comienzan los llamados cinco días gloriosos.

Sorpresivamente, y en contra de cualquier pronóstico, la huelga estalló el 7 de enero y en ella participó la FTH dirigida por el comunista Edris Saint Amand, los comerciantes y el Movimiento Obrero Campesino de Daniel Fingnole. Bloncourt y Alexis además de marxistas y poetas también tenían influencia importante entre trabajadores de Puerto Príncipe. Bloncourt a sus 19 años era dirigente del Sindicato de Trabajadores linotipistas y Stephen Alexis de los obreros de Cuir: ambos convencieron a sus compañeros de trabajo la necesidad de participar de la huelga convocada por los estudiantes. La huelga estudiantil fue organizada por Depestre y Baker, apoyados por Alexis. Según Depestre:

Del 7 al 11 de enero de 1946, la huelga, que comenzara en la juventud, se extendió a todos los centros nerviosos de Haití. Las brutalidades de los gendarmes de Lescot no podías impedir que nuestros agitaciones en las calles devinieran cada día más combativas…por la noche en la capital en estado de sitio, uno de reunía clandestinamente en los barrios pobres para aprender a fabricar a la luz de humildes lamparitas, cocteles molotov, o tratar de volver a poner en funcionamiento viejos fusiles de caza o pistolas pasadas de moda.[42]

Según Pierre Charles:
“en Haití una juventud rebelde, encabezada por jóvenes comunistas como Jacques Stephen Alexis, René Depestre y Gerald Bloncourt levantó la bandera de la lucha contra Elie Lescot y logró arrastrar a las multitudes y al pueblo entero. Una huelga general e imponentes manifestaciones callejeras dieron cuenta de Lescot el 11 de enero de 1946. Ascendió al poder una junta militar”[43]
En el mismo sentido Marcia Rodríguez planteó que: “La lucha se agudizó en el año de 1945, cuando ya suprimidas las libertades por el régimen de Lescot, la juventud se reveló y organizó las huelgas de finales de ese año…desde 1946 hasta 1950, la convulsión social aumenta en el país y aparecen los primeros signos de organización sindical. Esto deriva en la explotación de numerosas huelgas, induciendo a Paul Magloire a tomar el poder, organizando un golpe de estado contra Estimé el 10 de mayo de 1950.”[44]
A decir de Susy Castor: “En 1946 cuando la huelga estudiantil contra el gobierno de Elie Lescot se extendió en todo el territorio volviendo en un movimiento nacional, con una vanguardia radical y popular el ejercito intervino inmediatamente para “evitar así la anarquía y el desorden”[45]

Conclusiones

Lenin planteó, en relación a la revolución rusa de 1917, que hay minutos, horas y días en los que sucede lo que no pasa en años o décadas: momentos cruciales y comprimidos en la historia de las sociedades donde surgen crisis revolucionarias. Donde el viejo orden esta próximo a  morir y donde el nuevo está gestándose pero no madura. Los días 7, 8, 9, 10, y 11 de enero configuraron una situación de estas características que terminó por cerrarse en 1950. La caía de Lescot permitió la administración fugaz e inestable de Dumarsie Estime, diputado negro,  que aumentó el salario mínimo, permitió y alentó la organización sindical, renegocio la deuda con Estados Unidos, aprobó leyes de seguridad y bienestar social de 1946 a 1950. En 1950 Paul E. Magloire, con el respaldo de las fuerzas armadas, dio un golpe de Estado contra Estime y desmanteló las conquistas sociales de 1946, reconstruyendo el viejo orden que había sido cuestionado en los “cinco días gloriosos” La revolución de 1946 determinó de forma considerable no sólo la organización  social de Haití sino también a los jóvenes que participaron de forma importante en el proceso. Sin estos sucesos no podemos entender la obra literaria de los jóvenes que participaron de La Ruche. Pero ambas cuestiones deben ser abordadas en otros trabajos con más profundidad. Así hemos narrado y rastreado las características y orígenes de la insurrección de enero de 1946, más no de la revolución, un proceso más profundo y complejo que requiere otro nivel de reflexión y conocimientos de las fuerzas sociales y proyectos políticos que fueron puestos en juego tras la caída de Elie Lescot, lo que en política se hace llamar: táctica y estrategia.
  
Bibliografía

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Artículos, folletos y revistas.
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- Tropiques, 1941-1945 Collection Complete, France, Edition Jean Michel Place, Paris, 1978.

Notas

 [1] Licenciado en Estudios Latinoamericanos y estudiante de maestría en el Posgrado de Estudios Latinoamericanos. Miembro del consejo editorial de Contra la Corriente: revista de teoría y política marxista.
[2] Gérald, Bloncourt, Messagers de la témpete, Le Temps Des Cerises, Francia, 2008. P. 177.
[3] Editorial La Ruche. 1 de enero de 1946. Citado en Bloncourt, Gérald, Bloncourt, Messagers de la témpete, Le Temps Des Cerises, Francia, 2008. P. 176.
[4] Despestre, René, André Breton en Haití, en Depestre, René, Buenos días y adiós a la negritud, Cuba, Casa de las Américas, 1986. P. 165
[5] Michael Löwy, L’Etoile du matin. Surréalisme et marxisme, Paris, Syllepse, 2000. P. 6.
[6] El movimiento surrealista definió la escritura automática en el primer Manifiesto surrealista como “un automatismo psíquico en estado puro, por medio del cual uno se propone expresar-verbalmente, a través de la palabra escrita, o de cualquier otro modo- el funcionamiento real del pensamiento. El dictado del pensamiento, en ausencia de toda forma de control ejercida por la razón, exenta de cualquier preocupación estética o moral” Véase: Breton, André, Los manifiestos surrealistas, Barcelona, Labor. 1985.
[7] La llamada Guerra del Rif causó un importante impacto en los participantes del movimiento surrealista. En un banquete organizado el mes de mayo de 1925 para homenajear al poeta simbolista  Saint Pol Roux al que asistió el poeta y embajador Paul Claudel y entre una asistencia fundamentalmente conservadora  los surrealistas  protestaron en contra de  la intervención militar del gobierno francés. “Soupault, columpiándose del candelabro, tiraba al piso platos y vasos en cascada. Aragon gritaba obscenidades a Lugné – Poe, mientras que Desnos luchaba cuerpo a cuerpo con los asistentes, y les jalaba el pelo. Gritos de ¡Vivian los Riffs¡ surcaban la sala, cruzándose en su camino con frutas en forma de proyectiles. El surrealista de primer ingreso, Michel Leiris, se acerco a la ventana y gritó ¡Abajo Francia¡ a una multitud de 500 personas que estaba reunida afuera por el bullicio.” Polizzotti, Mark, Revolución de la mente: La vida de André Breton, FCE. México, 2009. P. 235.
[8] La revolución hoy y siempre, en Nadeau, Maurice, Histoire du Surrealisme, Editiòn du Soleil, Francia, 1964. P. 217.
[9] La principal polémica entre los participantes del movimiento y el PCF, la relación del arte y la organización comunista (disciplinada y jerárquica) impuso a Breton la redacción de una posición que esclareciera la relación entre arte y política. Légitime Défense, redactada por Breton en polémica con su compañero Pierre Naville planteó que: “Todos nosotros buscamos cambiar el poder de manos de la burguesía al proletariado. Mientras eso sucede, es sin embargo necesario que los experimentos de la vida interior continúen y hacerlo desde luego sin control externo o incluso marxista. El surrealismo más aun, tiende en ultima instancia a proponer estas dos afirmaciones como una y la misma.” Légitime Défense, en Maurie Nadeau, ob. cit. p. 230.
[10] Gidé Andre, Viaje al Congo, Altair, España, 2004. P. 22.
[11] Richardson, Michael, Refusal of the shadow: surrealism and the caribbean, Verso, EUA, 1996. P.4.
[12] Citado en Robertson, Michael, Ob. Cit. p. 6.
[13] Sullivan Rose Mary, Villa Air – Bel: Worl War II, Escape, and House in Marseille, EUA. 2006 .p. 32.
[14] Granell, Eugenio, Isla Cofre mítico, Editorial Caribe, Isla de Puerto Rico, 1951. P. 36.
[15] Péret, Benjamín, Prologo al Cuaderno de un retorno al país natal, en Bradu, Fabienne, Benjamin Péret y México, Aldus, México, 1998. P. 136.
[16] Ibidem.
[17] Pierre, Charles Gerard, ob. cit. p. 30.
[18] Pollizotti, Mark, Ob. Cit.
[19] Granell, Eugenio. Ob. Cit. p 25.
[20] Mabille, Pierre, El Estadio del espejo, Minotaure, nº 11, 1938. En Mabille, Pierre, Del nuevo mundo y otros escritos, España, Octaedro. 2008. P. 9.
[21] Roudinesco, Elisabeth, La batalla de los cien años: historia del psicoanálisis en Francia, Siglo XXI, España , 1993. P. 26-27.
[22] Richardson, Michael, Ob. Cit. p. 20.
[23] Roumain, alejándose de la visión esquemática y gradualista del marxismo de la época, planteó en el Analyse schématique: 32-34 una alternativa interpretativa, fecunda con las figuras de Mariátegui, Mella  y  en los años posteriores con la teoría marxista de la dependencia. No hemos consultado texto alguno que exploré el Analyse schématique: 32-34 en el marco más amplio del marxismo latinoamericano.
[24] Bloncourt, Gerald, Ob. Cit. 56.
[25] Pierre Charles, Gérard, Sobre el autor, en Stephen Alexis, Jacques, En un abrir y cerrar de ojos, ERA, México, 1969. P. 224.
[26] Bloncourt, Louis Tony. Citado en Bloncourt, Gerald. Ob. Cit. P. 78.
[27] Despestre, René, en Stephen Alexis, Ob. Cit. p. XXI.
[28] Citado en Bloncourt, Gerald. Ob. Cit. p. 96.
[29] Bloncourt, Gerald. Ob. Cit. p. 89
[30] Gerarld Bloncourt, Ob. Cit. p. 97.
[31] Bloncourt, Gerald, Ob. Cit. 95.
[32] Gerarld Bloncourt, Ob. Cit. p. 94.
[33] Despestre, René, Cuando habló de Alexis, en Buenos días y adiós a la negritud, Casa de las Américas, Cuba, 1986. P. 17.
[34] Depestre, René, ob. cit. p. 166.
[35] Breton, André, La noche en Haití, (Prefacio a la exposición de Lam en Port-au-Prince) en Noceda. Juan Manuel, La cosecha de un brujo, Cuba, Letras cubanas, 2002.  p. 474.
[36] Breton, André. Citado en Lowy, Michael, Los discursos de André Breton en el Hotel Savoy y en el teatro Rex, en Bloncourt, Gerald, Ob. Cit. p. 27.
[37] Breton, Andre, citado en Pollizotti, Mark. Ob. Cit. P. 513.
[38] Gerarld Bloncourt, Ob. Cit. p. 98.
[39] Despestre, René, André Breton en Haití, en Depestre, René, Buenos días y adiós a la negritud, Cuba, Casa de las Américas, 1986. P. 165.
[40] Stephen Alexis, Jacques, Carta a los hombre viejos, en Richardson, Michael, Ob. Cit. p. 238.
[41] Despestre, René, Homenaje a André Breton, en Bloncourt, Gerald, Ob. Cit. p. 101.
[42] Despestre, René, en Stéphen Alexis, Ob. Cit. p. XXII-XXIV.
[43] Pierre Charles, Gerard, Radiografía de una dictadura, Ob. Cit. p. 28.
[44] Rodríguez, Marcia, Haití un pueblo rebelde, Ediciones Maccio, México, 1982. P. 64-65.
[45] Castor, Susy, La ocupación norteamericana y sus consecuencias, Siglo XXI, 1971. P. 125

◆ El que busca, encuentra...

Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocasKarl Marx

Not@s sobre Marx, marxismo, socialismo y la Revolución 2.0

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