"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

◆

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal" — Karl Marx

3/8/17

Karl Marx y Wall Street: Fin del imaginario emancipatorio

Francisco Muñoz Gutiérrez

Karl Marx ✆ M. Wuerker
El binomio Trabajo–Capital cumple 150 años de contradicción permanente tras la primera edición en 1867 de El Capital de Karl Marx. Mucha agua ha pasado desde entonces debajo de ese puente; muchas esperanzas, mucho sufrimiento, en ese torrente revolucionario en busca de una sociedad más justa y equitativa. Sin embargo la otrora torrentera de temores y esperanzas no es hoy más que un riachuelo de biblioteca en ausencia total de un imaginario emancipatorio. El capitalismo no solo ha sobrevivido al sueño comunista, sino que ha impuesto en todo el planeta un cambio climático dominado por la lógica del neoliberalismo; una variante antisocial de capitalismo de alta intensidad. Durante estos 150 años, se cursaron dos guerras mundiales (1914 y 1939), un sinfin de conflictos armados regionales y se han padecido más de 33 crisis en el motor económico de occidente; los Estados Unidos. Sin embargo el hecho nuclear ocurrió en Bretton Woods (1944), cuando «el dinero» cambió su naturaleza abandonado el oro. Pero no fue hasta la segunda mitad del siglo XX que la sustancia de la política económica evolucionó desde la economía productiva clásica hasta la economía financiera actual, desplazando el consenso social desde la lógica del valor de uso a la nueva lógica del valor de cambio.
La clave del sistema de socialización del valor 
Pero si entendemos el sistema de socialización del valor como el consenso social sobre qué es lo que tiene valor, y su cuantificación, entonces observaremos que el marxismo tan sólo se ha ocupado en todo este tiempo del reparto de las ganancias del capitalista inversor buscando la equidad de la cuantificación de la oferta a pie de producción –el denominado precio justo–, como factor regulador del mercado.

Como resultado de esta fijación doctrinal tenemos hoy el balance de que durante 15 décadas el movimiento obrero ha focalizado preferentemente su campo de atención en el plano de la producción –en el conflicto capital–trabajo–, sin atender al metabolismo social que genera el valor de cambio que se define en el mercado del lado de la distribución y la demanda.

Sin embargo, un examen más profundo de todo ese tiempo revela que no es la lucha de clases la que regula el devenir social como resultado de la tensión entre capital y trabajo. Muy al contrario la propia evolución histórica desde la economía productiva a la economía financiera señala que el verdadero y único motor de la sociedad capitalista se encuentra en el metabolismo social que fija en cada momento la valorización efectiva del valor de cambio, considerado éste no en términos marxistas de «valorización del valor» o «capital», sino como expresión cuantitativa del consenso básico de mercado. Consenso que construye, a su vez, el sentido y significado de todos los objetos sociales.

Se trata de un consenso fáctico –de base real, no doctrinal–, que se enmarca dentro de la cultura consuetudinaria de cada momento histórico. Curiosamente los teóricos del capitalismo lo definen como “libertad de mercado”, sin embargo esta supuesta “libertad” resulta cada vez tanto más compleja y dirigida como menos libre. Se trata de una falacia política para ocultar la auténtica relación de poder que subyace en la doctrina mercantil.
El metabolismo social y los tres errores del marxismo ortodoxo
Esta es la razón por la que califico el proceso central del capitalismo –el consenso de los mercados–, como «metabolismo social» toda vez que su fundamento revela complejas relaciones de poder que se verifican en el puro acto mercantil. Metabolismo social que no debe confundirse con el concepto marxista de “relaciones sociales de reproducción”, toda vez que estas relaciones sociales descansan sobre la idea de Capital desde la perspectiva kantiana de su valor absoluto en sí mismo. Lo que en tiempos anteriores a Bretton Woods se consideraba como su sustancia en oro.

A mi modo de ver, el primer gran error del análisis marxista consiste, pues, en moverse dentro del arcaico paradigma monetario del patrón oro, ignorando que “El Capital” es la primera gran ficción del metabolismo social. La refutación más contundente de la teoría del valor de “El Capital” de los marxistas ortodoxos son las cantidades ingentes de dinero que los Bancos Centrales vuelcan hoy sobre el sistema económico bajo el eufemístico nombre de “Expansión Cuantitativa” consistente en imprimir billetes a destajo.

Sin adentrarnos en la Teoría Monetaria Moderna, queda claro que el dinero no posee valor en sí mismo, solo tiene valor social de cambio. Y uno de los reguladores de ese metabolismo social es, sin duda, la política fiscal.

El segundo gran error del análisis marxista es que reduce la “comunidad social” a las clases de “El Capital” y de “El Trabajo” como sistemas aislados en permanente conflicto de intereses contrapuestos. Lucha, además, de suma cero, es decir; que lo que pierde uno lo gana el otro. Lo que, a su vez, define la idea de “explotación”.

El profundo error de cálculo que arroja el balance de 150 años de historia del marxismo deviene visiblemente apreciable en la contradicción de la institución sindical. El ejemplo español muestra que las instituciones sindicales dejan fuera de su acción a enormes grupos de población excluida del sistema productivo. Es decir; la actividad sindical tradicional se limita a los contornos cerrados de los centros de trabajo, dejando extramuros al resto de la sociedad exterior.

Consecuentemente el desavenido matrimonio sindicatos–patronal no es más que un factor de consolidación de la doctrina capitalista donde el llamado “movimiento obrero” juega un papel de aseguramiento, y normalización, del propio sistema productivo capitalista. Actividad sindical que en su mayor parte oscila entre el reformismo adaptativo y el utopismo amedrentador.

El tercer error se percibe fuera del mundo obrero donde vemos hoy cómo los agricultores reclaman que su kilogramo de tomates vendidos en origen a 0,61€, el mercado lo vende a 1,49€. Un precio que el agricultor percibe como injusto entendiendo que el precio ha de ir siempre acompasado a los valores de producción, no especulado en base a los valores de cambio.

Evidentemente en mercados abastecidos en condiciones normales este kilogramo de tomates tienen un valor de cambio mínimo con lo que nuestro agricultor-productor entiende que el precio de 0,61€ responde al valor de producción de ese kilogramos de tomate , mientras que el marginal de 0,88€ responde a un valor de distribución y plusvalía 1,27 veces superior al de producción.

Consecuentemente el agricultor percibe claramente que el consumidor paga más por la distribución y plusvalía del vendedor de su producto que por el producto mismo.

No es, pues, la producción aquello que caracteriza la esencia metabólica del mercado sino la demanda. La supuesta comodidad del consumidor justifica los nuevos métodos del sector de la alimentación donde tan sólo 5 grandes distribuidores –Mercadona, Eroski, Carrefour, Auchan y Día–, controlan más del 72% de la distribución minorista según datos oficiales. La merma del pequeño ultramarino de cercanía la da el dato de que en España había censadas en 1998 95.000 tiendas de este tipo, contra las 25.000 del año 2004.

Queda, pues, claro que el binomio eficiente del mercado no es Agricultor–Consumidor. Mucho menos cuando se constata que el agricultor desapareció físicamente de los mercados con el desarrollísmo comercial quedando el testimonio de su presencia arrinconado en los pocos mercadillos populares que todavía subsisten.

El «supermercado» es el escenario más claro donde se desarrolla el encuentro entre la oferta y la demanda, pero lo hace ya sobre la tesis del «valor de cambio», no sobre la vieja concepción marxista del «valor de uso». El rastro histórico de ese valor de origen puede todavía verse en los mercadillos, toda vez que allí el tomate carece de valor de cambio porque los agricultores compiten entre sí y contra el «supermercado».

Tan sólo hay que mirar las manos del agricultor del mercadillo y observar que su posición no mejora con el tiempo, para comprender que sus precios apenas pueden llevar plusvalía alguna. Sin embargo no observamos lo mismo con el dueño del «supermercado» que cada ejercicio mejora su cuenta de resultados alcanzando beneficios astronómicos y copando todos los honores del sistema.

Si cambiamos tomates por camisetas, el ejemplo más claro del éxito del «valor de cambio» lo tenemos en el sector textil con Inditex y uno de los hombres más ricos del mundo; el gran patrón Amancio Ortega. Aquí una camiseta de 29,50€ de precio de venta al público, sólo 1,47€ (5%) responde a los costos de producción y trabajo.
El capital y la deuda. Las tres rutas de la revolución neoliberal
El mismo proceso sucede en la economía en general donde el equivalente al «supermercado» es el servicio de intermediación financiera (los bancos). Su desarrollo histórico se fundamenta en la constante caída de beneficios de la economía productiva, en gran parte modulada por el crecimiento del Estado del Bienestar.

Es a partir de la década de los años 70 del siglo pasado cuando la economía neoliberal empieza a ejercer su poder de cambio revolucionario a través de tres hojas de ruta fundamentales.
La primera hoja de ruta consiste en el impulso tecnológico tendente a la mejora de la productividad con el objetivo de alcanzar el coste marginal cero como elemento de maximización de beneficios.
El segundo itinerario consiste en la financiarización del Bienestar Social como instrumento de contención de las reivindicaciones salariales apuntalando con créditos la accesibilidad del ciudadano a la sociedad de consumo.

El tercer objetivo versa sobre la globalización basada en el libre movimiento de capitales y mercancías al objeto de trasladar las producciones intensivas en trabajo desde los países desarrollados a los países de bajos derechos sociales y mínimos costos laborales.

Consecuencia de estas tres rutas marcadas sobre la fuerte financiarización de la Sociedad del Bienestar de los países desarrollados, la deuda desplazó a los salarios posibilitando la gran crisis de 2008. Momento en el que se evidenció que la economía neoliberal había transformado la Sociedad del Bienestar, de forma irreversible, en la sociedad endeudada a través de la burbuja crediticia.
La inhibición fiscal y la creación del Estado Mínimo 
En términos de política económica resulta fácil observar que si la política fiscal no modula –ni controla–, el valor de cambio, la banca multiplicará ese valor de cambio mediante un endeudamiento financiado con la expectativa del crecimiento continuo de ese mismo valor de cambio (el procedimiento hipotecario). Un mecanismo financiero que no es novedoso, sino que es bien conocido en historia económica de occidente bajo la etiqueta de “burbuja económica.”

El austericidio no es más que el sudario que envuelve el cadáver del Estado del Bienestar implantando la lógica del «Estado Mínimo» tan debatida en la década de los años 80 del siglo pasado.

Curiosamente el capitalismo no se define hoy como un sistema estable, ni siquiera sostenible. El mismo Thomas Piketty puso recientemente sobre la mesa la propia insostenibilidad de El Capital del Siglo XXI cuando en su libro del mismo nombre mostró la concentración extrema a la que está llegando la dinámica capitalista actual.

Es obvio que las circunstancias han cambiado drásticamente. El mundo de hoy apenas tiene conexión con el mundo de hace 150 años y es notorio la falta de ideas y diagnósticos adecuados a la situación de inflexión y crisis profunda en que nos encontramos. El imaginario emancipatorio ha desaparecido por completo del debate social.
La desigualdad como frontera divisoria entre “nosotros” y “ellos” 
No cabe duda de que la economía neoliberal ha dinamitado la división política tradicional entre izquierda y derecha. Asimismo es obvio que la mayoría de los “expertos economistas” venden colonias caducadas; rancias y corrosivas. En este contexto los parlamentos de todo occidente se han convertido en parvularios de políticos encantados de conocerse a sí mismos y que legislan continuamente para el levantamiento de una frontera capaz de separar al ciudadano neoliberal correcto del incorrecto; al “nosotros” del “ellos”.

Mientras tanto algunos ciudadanos vanguardistas empiezan a alinearse en torno a dos frentes antagónicos: De un lado tenemos aquellos que quieren limitar los procesos de concentración extrema de riqueza y buscan formas de crecimiento sostenibles tanto desde la perspectiva social como medioambiental. De otro lado tenemos aquellos que quieren acabar con la globalización y los imperios económicos de los grandes acaparadores de capital, cerrando mercados y sociedades abiertas volviendo a un criterio de soberanismo nacionalista que encierre las riquezas dentro de sus propias fronteras en provecho de la oligarquía local.

El problema es que la economía nuestra una tendencia de tasas de crecimiento decrecientes cada vez menos vigorosas aunque enmascaradas con una expansión del crédito artificial combinada ahora con un rescate bancario gigantesco y una astronómica política monetaria de expansión cuantitativa de los Bancos Centrales.
La droga de papel y el lenguaje mínimo en una sociedad sin imaginario emancipatorio
Consecuentemente la economía está fuertemente dopada con dinero de papel. Y por si no bastara, un reciente informe del Banco de Pagos Internacionales apunta que el exceso de endeudamiento sigue afectando negativamente al consumo y a la inversión señalando la persistencia de lo que denomina como una triada de riesgos: “crecimiento de la productividad inusualmente bajo, niveles de deuda inusualmente altos y margen de maniobra de la política económica inusualmente estrecho.”

Los medios de comunicación y las redes sociales reducen el lenguaje a mínimos históricos. El pensamiento y la reflexión se reducen al modelo del “retwitteo” de los esquemas básicos del imaginario social suministrados por el mundo industrializado del periodismo, el cine, la literatura, la música y los videojuegos. Mensajes que inundan la vida social con un sinfín de distopias que se multiplican incesantemente reforzando la idea de un futuro lleno de amenazas e incertidumbre cuyo efecto inmediato es abocar a los ciudadanos a la lógica del pragmatismo sumiso y adaptativo por cuanto lo mejor es aceptar la realidad actual.

Cuanto más tardemos en enterrar con todos sus honores al marxismo, más dificultades tendremos de generar el necesario imaginario emancipatorio para la realidad del siglo XXI.

◆ El que busca, encuentra...

“Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” — Karl Marx

Not@s sobre Marx, marxismo, socialismo y la Revolución 2.0

— Notas notables
◆ Cecilia Feijoo: Apuntes sobre el Concepto de Revolución Burguesa en Karl Marx — Red Diario Digital
◆ Moishe Postone: Il compito della teoria critica oggi: Ripensare la critica del capitalismo e dei suoi futuri — Blackblog Franco Senia
◆ Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
◆ Hernán Ouviña: Indigenizar el marxismo — La Tinta
◆ Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
◆ Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
◆ Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión
◆ Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
◆ Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
◆ Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
◆ Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
◆ Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
◆ Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
◆ Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
◆ Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
◆ Vincent Présumey: Suivi des écrits de Karl Marx / 1837-1848 - Part I, Part II, Part III & Part IV — Mediapart
◆ Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
◆ Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
◆ Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
◆ Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
◆ Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
◆ Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
◆ Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
◆ Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
◆ Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
◆ Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
◆ Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
◆ John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
◆ José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
◆ Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
◆ Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
◆ Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas y comentarios sobre El Capital
◆ António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
◆ Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
◆ Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
◆ J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
◆ Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
◆ Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
◆ Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
◆ Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
◆ Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversario — Lo que Somos
◆ Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
◆ Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
◆ Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
◆ Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
◆ José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
◆ Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
◆ Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
◆ Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
◆ Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
◆ Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
◆ Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
◆ Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
◆ John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
◆ Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
◆ Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge
◆ Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
◆ Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo

— Notas y reportajes de actualidad
◆ Román Casado: Marx, Engels, Beatles, ese es el ritmo de Vltava — Radio Praga
◆ María Gómez De Montis: El Manifiesto Comunista nació en la Grand Place — Erasmus en Flandes
◆ Enrique Semo: 1991: ¿Por qué se derrumbó la URSS? — Memoria
◆ Michel Husson: Marx, un économiste du XIXe siècle? A propos de la biographie de Jonathan Sperber — A L’Encontre
◆ César Rendueles: Todos los Marx que hay en Marx — El País
◆ Alice Pairo: Karl Marx, Dubaï et House of cards: la Session de rattrapage — France Culture
◆ Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
◆ Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
◆ Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
◆ Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
◆ Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
◆ Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
◆ Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
◆ Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
◆ Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
◆ Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
◆ José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
◆ Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
◆ El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
◆ Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Notas sobre debates, entrevistas y eventos
◆ Fabrizio Mejía Madrid: Conmemoran aniversario de la muerte de Lenin en Rusia — Proceso
◆ Segundo Congreso Mundial sobre Marxismo tendrá lugar en Beijing — Xinhua
◆ Debate entre Andrew Kliman & Fred Moseley — Tiempos Críticos
◆ David McNally & Sue Ferguson: “Social Reproduction Beyond Intersectionality: An Interview” — Marxismo Crítico
◆ Gustavo Hernández Sánchez: “Edward Palmer Thompson es un autor que sí supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas” — Rebelión
◆ Alberto Maldonado: Michael Heinrich en Bogotá: El Capital de Marx es el misil más terrible lanzado contra la burguesía — Palabras al Margen
◆ Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
◆ Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
◆ Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” — Agencia de Informaciones Mercosur AIM
◆ Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
◆ Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
◆ Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
◆ Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
◆ Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
◆ Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre Lenin y la Revolución de Octubre
◆ Guillermo Almeyra: Qué fue la Revolución Rusa — La Jornada
◆ Jorge Figueroa: Dos revoluciones que cambiaron el mundo y el arte — La Gaceta
◆ Gilberto López y Rivas: La revolución socialista de 1917 y la cuestión nacional y colonial — La Jornada
◆ Aldo Agosti: Repensar la Revolución Rusa — Memoria
◆ Toni Negri: Lenin: Dalla teoria alla pratica — Euronomade
◆ Entretien avec Tariq Ali: L’héritage de Vladimir Lénine — Contretemps
◆ Andrea Catone: La Rivoluzione d’Ottobre e il Movimento Socialista Mondiale in una prospettiva storica — Marx XXI
◆ Michael Löwy: De la Revolución de Octubre al Ecocomunismo del Siglo XXI — Herramienta
◆ Serge Halimi: Il secolo di Lenin — Rifondazione Comunista
◆ Víctor Arrogante: La Gran Revolución de octubre — El Plural
◆ Luis Bilbao: El mundo a un siglo de la Revolución de Octubre — Rebelión
◆ Samir Amin: La Revolución de Octubre cien años después — El Viejo Topo
◆ Luis Fernando Valdés-López: Revolución rusa, 100 años después — Portaluz
◆ Ester Kandel: El centenario de la Revolución de octubre — Kaos en la Red
◆ Daniel Gaido: Come fare la rivoluzione senza prendere il potere...a luglio — PalermoGrad
◆ Eugenio del Río: Repensando la experiencia soviética — Ctxt
◆ Pablo Stancanelli: Presentación el Atlas de la Revolución rusa - Pan, paz, tierra... libertad — Le Monde Diplomatique
◆ Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
◆ Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
◆ Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
◆ Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
◆ La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
◆ Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente

— Notas sobre el maestro István Mészáros, recientemente fallecido
◆ Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
◆ Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
◆ Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
◆ István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
◆ Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
◆ Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
◆ István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us