"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

22/4/16

Marx y la dialéctica en El Capital

“EL marxismo ortodoxo no significa, por tanto, una adhesión sin crítica a los resultados de la investigación de Marx, no significa un "acto de fe" en tal o cual tesis, ni tampoco la exégesis de un libro "sagrado". La ortodoxia en cuestiones de marxismo se refiere, por el contrario y exclusivamente, al método” Georg Lukács, Historia y conciencia de clase
Karl Marx
✆ Allan Mcdonald

Damian Vekelo   |   Luego de la caída de la URSS y el retroceso de la ola revolucionaria iniciada en la década del 60 del siglo XX, se produjo un repliegue político e ideológico de la clase obrera en todo el mundo. Este repliegue estuvo acompañado de una ofensiva general del imperialismo, que logró su mayor efecto en el desarme ideológico del movimiento revolucionario. Se comenzó a hablar de crisis del marxismo y el pos modernismo se inoculó, a través de las universidades, en el movimiento de masas. El hecho objetivo de la desaparición del llamado socialismo real, sirvió de pretexto a los académicos vulgares, para cuestionar las partes constitutivas del marxismo, fragmentándolo y de esa manera intentar reducirlo a una rama de la sociología o una doctrina económica.

La crisis actual del capitalismo, volvió a colocar al viejo topo en la palestra. La obra cumbre del revolucionario alemán, su principal trabajo teórico y político, El capital, fue reeditado y batió records de ventas en Europa y hasta en EEUU. La burguesía buscaba en la producción de su peor enemigo, los elementos para comprender lo que no puede entender con su corta visión, que como el aprendiz de hechicero, libera fuerzas que no puede controlar i, ni advertir.

Pero el reconocimiento parcial de la vigencia del El capital, su reducción al análisis del modo de producción, al manual de economía, es una concepción contra la que debemos batallar los marxistas que abrevamos en la ortodoxia.

En El capital, como en toda la producción intelectual de Marx y Engels, el método dialéctico, o más precisamente el materialismo dialéctico, aparece una y otra vez como el cemento que unifica todo el edificio marxista. Es en el método para analizar y transformar la realidad, donde se encuentra el filo revolucionario más peligroso para la burguesía, el arma fundamental del proletariado, y por esa razón la clase dominante intenta fragmentar el trabajo de Marx y afirmar que sus estudios sobre economía fueron en ciertos aspectos acertados, pero no sus conclusiones políticas.

El imperialismo se encuentra, entonces, ante el fin de una onda larga de crecimiento, prolongada por la hipertrofia financiera en los últimos 20 años pero que entró en una fase de decadencia que no tiene perspectivas de recuperación, o mejor dicho, de un nuevo ciclo de crecimiento al estilo de los “años dorados” de la segunda post guerra ii.

Esta es hoy la base sobre la cual se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social iii, el capital en su fase de descomposición monopolista crea un conjunto de concepciones (que en el fondo son variantes de la misma) buscando sostener su hegemonía en el plano ideológico.
“El pensamiento, el principio de una época, es el espíritu que lo penetra todo”  iv
Hoy ese cúmulo de ideas, contradictorias, imbuidas de sentido y lugares comunes y principalmente carentes de sustento científico, que se denomina posmodernidad, es la punta de lanza ideológica fundamental de la clase dominante.

El posmodernismo se caracteriza, entre otros aspectos por el rechazo a la razón, aquella que fundamentó con cierto correlato científico, los orígenes de la burguesía. El rechazo a la idea de progreso histórico y principalmente de la ciencia y el papel del conocimiento científico en ese progreso, promoviendo como alternativa al capitalismo, el retorno a la naturaleza, o las formas de vida de las comunidades pre colombinas en Nuestramérica. Esto acompañado por la absolutización del relativismo, ignorando que todo proceso social tiene bases estructurales y diferentes etapas, motorizadas por contradicciones de diferente carácter, en los que una contradicción es fundamental, es decir, signa toda una época histórica.

Esta “ideología” tiene un correlato político concreto que lleva a negar la existencia de clases o definir que el proletariado ya no cumple, o debe cumplir, el papel de vanguardia en el progreso social, en la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo y a promover los “movimientos populares” en lugar de la lucha de clases. Este diletantismo policlasista lleva al más descarado oportunismo político, al reformismo y la social democracia.

Es por eso que consideramos necesario abordar el problema en su esencia y resaltar la centralidad del método dialéctico para analizar la sociedad y dar un firme combate de ideas con el fin de rearmar a nuestra clase, el proletariado, con el filo revolucionario del marxismo ortodoxo.
El problema
Nos introduciremos en el problema metodológico, intentando hacer visible el sistema de análisis a través de algunos de los capítulos del primer libro de El capital que aborda el proceso de producción capitalista y desglosando de estos, las leyes que constituyen la dialéctica materialista:
Ley de unidad y lucha de contrarios
Ley de las transformaciones cuantitativas en cualitativas
Ley de la negación de la negación
Este método se puede apreciar, en todo el desarrollo de esta crítica radical al modo de producción capitalista, en palabras del mismo Marx:
“Mi método dialéctico no sólo es fundamentalmente distinto del método de Hegel, sino que es, en todo y por todo, la antítesis de él. Para Hegel, el proceso del pensamiento, al que él convierte incluso, bajo el nombre de idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo de lo real, y esto la simple forma externa en que toma cuerpo. Para mí, lo ideal no es, por el contrario, más que lo material traducido y traspuesto a la cabeza del hombre”.v
Ley de lucha y unidad de contrarios
Comenzaremos con la ley que Lenin definió como la ley fundamental de la dialéctica. Marx comienza su trabajo analizando la relación fundamentalvi, la más sencilla, que se encuentra millones de veces en la sociedad burguesa,la mercancía.vii

En esta célula básica del modo de producción capitalista se puede ver la manifestación permanente de la contradicción, de la inter penetración de polos opuestos. La mercancía posee un doble carácter, el de tener una utilidad y el de ser intercambiable por otra mercancía equivalente, “la mercancía se nos pone de manifiesto como algo bifacético, como valor de uso y valor de cambio.” viii

La lucha y unidad de contrarios, atraviesa y constituye también el proceso de trabajo mismo, la actividad práctica del hombre es una contradicción entre la especificidad concreta de un trabajo y el carácter general del trabajo como abstractamente humano.

En el desarrollo de la ley del valor, Marx aplica el método materialista dialéctico para descifrar las diferentes manifestaciones del mismo, pero no solo eso, sino también para llegar a una aprehensión profunda del problema, como un proceso de cambio constante, así es que demuestra que esa unidad y lucha de polos opuestos, esa contradicción hace que en determinadas condiciones un polo se transforme en su contrario.
“El valor de uso o cuerpo de la mercancía desempeña aquí un papel nuevo. Se convierte en la forma en que se manifiesta el valor de una mercancía, y por tanto en lo contrario de si mismo. De igual suerte, el trabajo útil concreto contenido en el valor de uso se convierte en su propio contrario, en mera forma de manifestación de trabajo humano abstracto. En vez de desdoblarse, las determinaciones antitéticas se reflejan aquí una en la otra”ix
La comprensión de un proceso determinado, de la naturaleza o la sociedad, implica ver la totalidad, su forma y esencia, su movimiento.

En el estudio del modo de producción capitalista y fundamentalmente en su obra principal, Marx aborda el problema en su esencia, en su cualidad histórica-social.
“Lo que de por si nos interesa, aquí, no es precisamente el grado más o menos alto de desarrollo de las contradicciones sociales que brotan de las leyes naturales de la producción capitalista. Nos interesan más bien estas leyes de por sí, estas tendencias, que actúan y se imponen con férrea necesidad” x.
Ley de la transformación de la cantidad en calidad
Otra de las leyes que pueden apreciarse en la producción teórica marxista es la ley, descubierta por Hegel en su Lógica, según la cuál al llegar a un determinado punto, los cambios meramente cuantitativos se convierten en diferencias cualitativas” xi

Un ejemplo claro es el famoso prólogo de Marx a su trabajo, Contribución a la crítica de la economía política: “Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí.”

En este se puede ver cómo los procesos históricos se desenvuelven por carriles dialécticos, el desarrollo de las fuerzas productivas determina, no solo las condiciones de superación de un estadío social, determinan también el carácter de una sociedad específica o de un país, si este es una potencia imperialista, una semi-colonia o un país dependiente.

Lo mismo se encuentra en la producción capitalista, en el caso de un burgués particular, en los primeros años de acumulación, cuando la burguesía se multiplicaba todavía bajo la superestructura feudal y los gremios ponían trabas al desarrollo capitalista:
“El régimen gremial de la edad media restringió a un máximo muy exiguo el número de trabajadores a los que podía emplear un solo maestro. El poseedor de dinero o de mercancías no se transforma realmente en capitalista sino allí donde la suma mínima adelantada para la producción excede con amplitud el máximo medieval. Se confirma aquí, como en las ciencias naturales, la ley descubierta por Hegel en su Lógica…”xii
 En capítulo IX, TASA y MASA DE PLUSVALOR, en la página 375, Marx continúa afirmando que “la suma mínima de valor de la que debe disponer el poseedor individual de dinero o de mercancías para metamorfosearse en capitalista, varía con las diversas etapas de la producción capitalista y, en una etapa de desarrollo dada, difiere entre las diversas esferas de producción, según sus condiciones técnicas específicas”.

Esta condición es aún mas visible, en la actualidad, en la etapa imperialista del capitalismo, en la que el exorbitante volumen de dinero y mercancías necesarios para acceder a una esfera de la producción, incluso a una esfera marginal, reafirman el carácter insoslayable de esta ley de la dialéctica.
Ley de la negación de la negación
Esta es una ley cuestionada por algunos académicos, se debe en gran medida, al rechazo que produjo en el marxismo ortodoxo gran parte de la producción teórica en la URSS, fundamentalmente los “manuales” de filosofía que estaban más cerca de la escolástica que del método científico.

Es de suma importancia recuperar y reconocer el valor de la dialéctica como ciencia y en el caso de la ley de la negación de la negación, en particular por que es la que describe el rumbo ascendente de la historia de la humanidad, el progreso que se desarrolla como tendencia.

Volvamos a ver directamente en El capital, En el capítulo primero al desarrollar las formas que reviste la mercancía y cuales son las condiciones para el intercambio, Marx recorre el proceso de desarrollo de lo que denomina equivalente, es decir el aspecto que hace posible el trueque, que iguala a todas las mercancías, hasta el surgimiento de una mercancía que es intercambiable por todas las demás, o mejor dicho que es tomada como referencia en el intercambio, un equivalente general, que en un momento dado de la sociedad, reviste la forma dineraria.
“Aún así, desde nuestro punto de vista actual el equivalente general en modo alguno es algo petrificado. ¿Cómo en realidad el lienzo se convirtió en equivalente general? Representando primero su valor en una mercancía singular (forma I); luego, relativamente y por turno, en todas las demás mercancías (forma II), y así, de manera refleja, al representar relativamente todas las demás mercancías sus valores en el lienzo”xiii
Basta observar con detenimiento este proceso para comprender que se produce en tres momentos, afirmación, negación y finalmente negación de la negación. En el capítulo XXIV, La llamada acumulación originaria, en el que Marx describe la tendencia histórica de la acumulación capitalista, además de utilizar el método, lo explicita:
“El modo capitalista de producción y de apropiación, y por tanto la propiedad privada capitalista, es la primera negación de la propiedad privada individual, fundada en el trabajo propio. La negación de la producción capitalista se produce por si misma, con la necesidad de un proceso natural. Es la negación de la negación. Esta restaura la propiedad individual, pero sobre el fundamento de la conquista alcanzada por la era capitalista: la cooperación de trabajadores libres y su propiedad colectiva sobre la tierra y los medios de producción producidos por el trabajo mismo.”xiv
Este breve escrito intenta ser un aporte al debate sobre la necesidad imperante que tenemos los revolucionarios en este momento histórico, apropiarnos de los fundamentos del socialismo y principalmente tratarlo como una ciencia, es decir, estudiarlo con rigor. El materialismo dialéctico es el corazón del socialismo científico y el arma fundamental que debemos empuñar los trabajadores para transformar la realidad.
Notas
1 Ambito.com 20/03/2016
2 La Nación 10/04/2016
3 El Cronista comercial 05/04/2016
4 El Cronista comercial 05/04/2016
5 Filósofo griego perteneciente a la escuela cínica. Nació en Sinope, 412 – Corinto, 323 ane.
i K. Marx-F Engels; Manifiesto del partido comunista.
ii Coyuntura internacional para el VII Encuentro Guevarista, Frente de Acción Revolucionaria
iii K. Marx; Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política.
iv Georg W. F. Hegel, Introducción a la historia de la filosofía.
v Postfacio a la segunda edición inglesa de El capital
vi Lenin, En torno a cuestión de la dialéctica.
vii El capital, TI capítulo I.
viii Karl Marx; obra. cit, pág. 977
ix Obra citada, pág. 990
x Karl Marx; prólogo a la primera edición de El capital
xi F. Engels; Anti-Düring
xii K. Marx; El capital TI pág. 374
xiii El capital TI pág. 1005
xiv Obra citada; pág. 953
http://www.rebelion.org/

____________________________________

Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb (*)
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Jérôme Skalski entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periódico
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
Juan J. Paz y Miño cuenta algo insólito en Ecuador: Marxismo probancario — El Telégrafo
André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
Mathieu Ait Lachkar: Jeunes en campagne : Amin, de Karl Marx à Jean-Luc Mélenchon — Ouest-France
Anne Dolhein: La Chine offre une statue de Karl Marx à la ville de Trèves en Allemagne — Reinformation
Karl Marx y Friedrich Engels, los padres del socialismo científico — Guerrero Liberación
Rodolfo Salazar González: Resurgimiento de Karl Marx — Buenos Días Tamaulipas
Marcelo Pereira: El Manifiesto del Partido Comunista es Un gran relato — La Diaria
Les jeunes années de Karl Marx au cinéma — Arte TV
José Pablo Noriega de Lomas, Universidad de Oviedo: Marx y Engels: Dos sistemas materialistas diferentes (PDF) — Universidad de La Rioja (*)
Carlos Prieto: Un icono pop llamado Karl Marx — El Confidencial
Benjamin Edgard: Notre ennemi le Capital — Le Comptoir
Jonathan Martineau y el feminismo marxista a escala internacional: 1) Intersección, articulación: el álgebra feminista — Marxismo Crítico / 2) Intersection, articulation : l’algèbre féministe — Période
Rodolfo Salazar González: Karl Marx, un filósofo legendario — Noticias de Tampico
Jotave: El Capital / Sesquicentenario de un libro que influye en el acontecer — La Arena
Gauthier Ambrus: Trump, Marx et la mondialisation. Quand l’auteur du «Capital» renvoie Chine, Europe et Amérique dos-à-dos — Le Temps
Gabriel Vargas Lozano & Raúl Páramo Ortega: Marx y Freud: Hacia una Nueva Racionalidad de la Sociedad y de la Historia. Presentación editorial del libro — México es Cultura
Iris de la Cruz Saborit & Liz Armas Pedraza: Pensamiento Crítico: una revista de todos los tiempos, exponente del marxismo en Cuba a fines de los 60 — Cuba Ahora
Andrei Martínez Finkelshtein: ¿Es cierto que Karl Marx se dedicaba a las matemáticas en su tiempo libre? — Quora
_____________________
(*) Acceso indirecto