"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

24/4/16

E.P. Thompson: Marxismo e historia social

Presentación del libro por Julián Sanz, José Babiano & Francisco Erice

Hace ahora poco más de medio siglo, salía a la luz un texto deslumbrante, pronto convertido en clásico y destinado a remover los cimientos de una recién alumbrada Historia social. The Making of the English Working Class [La formación de la clase obrera en Inglaterra] –como rezaba su título– era obra de un relativamente joven y dinámico activista de la Nueva Izquierda y antiguo militante del Partido Comunista británico, organización que había abandonado tras la invasión soviética de Hungría en 1956. Antes de esa fecha, Edward Palmer Thompson (Oxford, 1924-Worcester, 1993) había formado parte del Grupo de Historiadores del partido (GHPCB), junto a Eric Hobsbawm, Christopher Hill, Rodney Hilton, George Rudé y otros representantes de la brillante escuela de historiadores marxistas británicos, ampliamente reconocida como una de las más destacadas influencias renovadoras en la historiografía del siglo XX. 1

Desde el principio, pudo comprobarse que La formación… no era un libro corriente. Se trataba más bien, en palabras de Hobsbawm, de «una especie de volcán histórico en erupción de 848 páginas», acogido de inmediato como una obra «de importancia capital» por historiadores, sociólogos y «jóvenes lectores radicales de ambos lados del Atlántico»2 . Su impacto se debió, pues, no solo a su contenido, profundamente renovador y un tanto sorprendente para los lectores de estudios habituales sobre el movimiento obrero, sino también a su estilo, caracterizado por un pulso narrativo que contribuyó sobremanera a su fuerte capacidad de seducción. No en vano, Thompson, llegó a publicar asimismo una novela y varios poemas. En fin, armado con unas dotes literarias poco comunes en un historiador, Thompson trazaba en La formación… los pormenores de la trayectoria épica de una clase obrera que –frente a las concepciones funcionalistas o de cierto marxismo estructural– no era analizada como un simple producto de las condiciones económicas, sino que se había hecho a sí misma o «estuvo presente en su propia formación»

La formación… no era la primera obra de Thompson, un investigador que ni había seguido ni seguiría una carrera académica convencional. Unos años antes, había publicado una voluminosa biografía de William Morris, el socialista inglés de la segunda mitad del siglo xix cuya crítica estética y moral al capitalismo y cuya visión utópica abierta movieron a Thompson, en cierto modo, a asumir desde entonces la condición de su alter ego. Después vendría una amplia y densa producción, centrada especialmente, aunque no de manera exclusiva, en el siglo xviii inglés, en la que se mezclan lucidez en los análisis y pasión política.

Incluso dentro del brillante y polifacético plantel de historiadores marxistas británicos, Thompson siempre destacó por su originalidad y su capacidad de fascinar al lector. Una vez más Hobsbawm, que compartió con él muchos planteamientos pero también mantuvo algunas discrepancias, lo subrayaba en una medida nota necrológica: Thompson poseía «la capacidad para producir algo cualitativamente diferente de lo que el resto de nosotros producíamos»; una cualidad a la que se podría llamar «genio, en el sentido tradicional de la palabra»3 .

Por otro lado, junto a su quehacer historiográfico, Thompson sostuvo un compromiso militante que fue más allá de su ya mencionada pertenencia al PC británico. En particular, en el tramo final de su vida, estuvo fuertemente vinculado al movimiento pacifista y a la lucha contra el rearme nuclear. A mediados de la década de los ochenta, a propósito de un debate público, llegaría a comentar:
Me siento como un impostor aquí, porque durante seis años mi oficio ha estado sumergido en la actividad por la paz y les tengo que explicar a ustedes la posición desde la que ahora hablo […]. En cinco años he dado más de 500 mítines, asistido a interminables reuniones de comités y visitado 19 o 20 países como emisario del movimiento por la paz. 4
Con el paso del tiempo, la obra de Thompson cuyo cincuentenario conmemoramos ha demostrado ser algo más que un fogonazo, el golpe de efecto de un prestidigitador aventajado o el afortunado ensayo de un historiador de talento. Y ello es así porque se adentraba de lleno en alguno de los problemas que el viejo marxismo había soslayado y que, como el propio Thompson apuntó, implicaban consecuencias historiográficas, pero también políticas. Porque si algo caracteriza la obra de Thompson es la pulsión política que palpita en cada una de las líneas de sus trabajos, una dialéctica fluida entre el pasado y el presente que ejercita continua y certeramente, sin dejar por eso –como él señalaba– de analizar los problemas históricos «en sus propios términos y dentro de su propio conjunto de relaciones»5 . Su materialismo «histórico y cultural» –como le gustaba apostillar– era inseparable y plenamente solidario de su «comunismo democrático» o su «humanismo socialista», por utilizar algunas de las definiciones que él mismo se adjudicó. No puede entenderse el conjunto de su obra histórica –y no solo La formación…– al margen de su proyecto de enlazar el movimiento obrero y socialista militante con los múltiples hilos de la tradición democrático-radical antinómica (Paine, Cobbett, Blake y tantos otros). Como ha señalado gráficamente Antoni Domènech, el prologuista de la reciente reedición en castellano de La formación…, el socialismo de Thompson fue siempre «un socialismo orgulloso del gorro frigio»6 , y ese es tal vez uno de sus mayores legados.

La obra de Thompson es deliberadamente polémica, en el fondo y en la forma, y plantea reiteradamente algunos de los problemas de interpretación histórica más importantes no solo de la tradición marxista (en la que él se integró, aunque a veces no sin cierto doloroso desgarro), sino de la Historia social o de la Historia en general. Así, la dialéctica entre estructuras y acción humana, entre determinación y libertad, entre el peso de los factores sociales y los culturales, una problemática en la que buscó superar determinismos y dicotomías defendiendo la complejidad de los procesos históricos y la necesidad de un continuo diálogo entre las concepciones teóricas y la investigación empírica, aportando categorías como la de experiencia al tiempo que revalorizaba el peso de los aspectos culturales.

E. P. Thompson
También se preocupó ampliamente de las oscilaciones entre conflicto, equilibrio y hegemonía, otorgando especial atención al papel de las clases sociales y a los factores operantes en su formación, en tanto que un «fenómeno histórico», lo que nos remite a la experiencia y a la conciencia de clase, huyendo de la concepción determinista y ahistórica en la que había encallado el considerado entonces como marxismo ortodoxo. En este sentido, debemos subrayar que el marxismo en el que se posicionó –lo que el propio Thompson gustaba nombrar como «tradición marxista»– se fundamentaba en una asimilación abierta y crítica de la obra de Marx y Engels, como pone de manifiesto la lectura de Miseria de la teoría.

La preocupación por las clases populares emergía de su compromiso político, que lo encaminó a la historia del movimiento obrero y a la preocupación por desarrollar una historia desde abajo, indispensable para entender el devenir histórico, pero también para afirmar el papel del sujeto en la historia y para recuperar la memoria de las personas oprimidas, derrotadas o marginadas. Tal como ponía de manifiesto en sus tantas veces citadas palabras del prólogo de La formación… sobre «rescatar de la enorme prepotencia de la posteridad al pobre tejedor de medias, al tundidor ludita, al “obsoleto” tejedor en tela manual, al artesano “utópico” e incluso al iluso seguidor de Joanna Southcott»7 .

Todo un conjunto de aportaciones, de inquietudes y de temáticas, un auténtico programa de investigación, que tuvo una enorme influencia en el desarrollo de la Historia social y en la pujanza del marxismo historiográfico en las décadas siguientes, como se recoge en este volumen que presentamos.

¿Hasta qué punto esta obra, rica y diversa, ha resistido al paso del tiempo? O, dicho de otro modo ¿qué puede ofrecernos hoy, como complemento, contrapunto o alternativa frente a las nuevas corrientes historiográficas y del análisis social? ¿Cuál es o sigue siendo la actualidad de su socialismo humanista y antiestatista, crí- tico o siempre desconfiado de la conveniencia de «vanguardias» políticas, administradores ilustrados o «tiranos igualitarios» para imponer una humanidad socializada desde arriba, tal como planteara ya en 1960 en Outside the Whale? 8

Para abordar estos interrogantes, la Sección de Historia de la Fundación de Investigaciones Marxistas se planteó celebrar unas Jornadas de debate donde, desde distintas posiciones intelectuales y experiencias profesionales, investigadores de nuestro país hicieran un balance, sin apriorismos ni cortapisas (como le hubiera gustado a Thompson), sobre la actualidad del historiador británico y su influencia en España. Buscando apoyos o sinergias en esta tarea, se estableció pronto contacto con la Fundación Primero de Mayo de Comisiones Obreras, cuya respuesta positiva fue prácticamente inmediata. El fruto de esta colaboración y del esfuerzo estimulante de los profesores invitados fueron las interesantes jornadas celebradas en común en Madrid los días 27 y 28 de junio de 20139 . Hay que decir que estas jornadas fueron una de las pocas iniciativas (junto con la publicación de un número especial de la revista Sociología Histórica y la reedición de La formación… ya mencionada) llevadas a cabo en nuestro país para conmemorar el cincuentenario de la obra germinal de Thompson. Algunos países latinoamericanos y sobre todo Gran Bretaña fueron algo más sensibles a la celebración, pero sin que pueda hablarse de una plena correspondencia con la magnitud de la obra y la importancia del autor.

Las ponencias discutidas en aquellas jornadas, reelaboradas por sus autores, constituyen, con escasas ausencias y algún añadido, el contenido del presente libro. Los diversos textos incluidos abordan algunos de los aspectos más destacados de la vida, la obra y el legado de E. P. Thompson, desde las aportaciones a la historia a su compromiso político; de la práctica como historiador a las polémicas teóricas; de la influencia y las sucesivas valoraciones de su obra en la historiografía a la reflexión sobre el presente a partir de las preocupaciones y de las herramientas que se extraen de sus trabajos. Aunque caben diversos itinerarios de lectura, dada la transversalidad de algunas cuestiones y los múltiples focos de interés que pueden guiar a quienes lo lean, hemos organizado la obra en cuatro grandes bloques, comenzando el primero por presentar a E. P. Thompson y analizar el contexto y el impacto de su gran clásico La formación…, para pasar en el siguiente a profundizar en el análisis de las categorías thompsonianas desde diversas perspectivas (la cuestión de la clase, la perspectiva de género o la antropología). El tercer bloque se ocupa de la recepción y la influencia de la obra del historiador británico en España, mientras que el último recoge diversas aproximaciones a la perspectiva thompsoniana y a su utilidad para nuestro presente, historiográfico y político. Finalmente, se incluye una exhaustiva bibliografía comentada de Thompson.

El análisis de la relevancia de E. P. Thompson, a través del acercamiento tanto a su evolución intelectual como a su impacto global en la historiografía, comienza por una panorámica general sobre su persona, su obra y su aportación. En ella Elena Hernández Sandoica subraya sobre todo la vigencia y el interés de seguir leyendo a Thompson, por la utilidad de los conceptos que imaginó y aplicó –destacadamente, los de experiencia y economía moral– y por su influencia en el desarrollo de una historia desde abajo, que permitiera dar voz a las cabezas populares y adentrarnos en la explicación de su acción en la historia. Destaca asimismo su concepción y su práctica del oficio de historiador, que partía de la importancia del trabajo minucioso en los archivos y del planteamiento de conceptos adecuados que, en continuo diálogo con los datos empíricos, permitiesen dar la necesaria complejidad al análisis histórico, todo ello a través de una cuidada factura literaria, cargada de pasión.

Ferran Archilés, a continuación, traza la evolución intelectual, historiográfica y política de Thompson en los años anteriores a la publicación de La formación… Realiza para ello un análisis minucioso de sus preocupaciones, concepciones e influencias, ancladas en un compromiso socialista nacido al calor de la experiencia frentepopulista y en un decidido empeño en aunar el marxismo y la tradición romántica. Así, comienza por explicar y destacar la relevancia de su interés por William Morris, repasa el impacto de 1956, a salida del PC británico y el comienzo de la trayectoria hacia la New Left, hasta abordar la gestación de La formación…, subrayando la importancia del romanticismo de Thompson como necesaria impugnación moral del sistema capitalista.

impacto ejercido por aquel voluminoso trabajo en la historiografía, con especial atención a las principales categorías de análisis de la obra. Analiza su influencia en el impulso de la Historia social, especialmente la estadounidense, para después centrarse en la concepción thompsoniana de clase y en el impacto de esta renovada concepción en el estudio del movimiento obrero. Así, las aportaciones de Thompson, Hobsbawm, Rudé y otros empujaron al desarrollo de una historia obrera renovada muy atenta a los elementos culturales, la vida cotidiana y la acción colectiva, que se enfrenta en los últimos años al desafío de la llamada «historia postsocial» y su impugnación de la categoría de experiencia. Barrio concluye reclamando la necesidad y el desafío de recuperar una Historia social que responda a los interrogantes del presente sobre la clase obrera y que utilice el legado thompsoniano para ampliar «espacios de la investigación acerca de la rebeldía, el inconformismo y la oposición de la clase obrera», trabajando para ello con «un concepto de clase más amplio y plural».

Ya en el segundo bloque, el texto de Xavier Domènech parte precisamente de un acercamiento a la visión del legado thompsoniano en nuestro presente, exponiendo y reivindicando las principales concepciones de Thompson –«en sus propios términos»– en relación con la causalidad histórica, el sujeto y la experiencia, en abierta contraposición a los planteamientos de sus críticos, en especial de los procedentes del giro lingüístico. Desentraña la riqueza de los planteamientos del historiador inglés, analizándolos en relación con la tradición marxista y mostrando la relevancia de la categoría de experiencia como superadora de una falsa dicotomía entre lo material o económico y lo cultural, como elemento nodal que permite explicar y comprender mejor los procesos de formación de las clases sociales, el desarrollo de la conciencia de clase y el lugar central que en los mismos desempeña la lucha de clases. En ese sentido, Domènech defiende la plena pertinencia y vigencia de las aportaciones de Thompson para superar los problemas que implican las dicotomías, determinismos y reduccionismos a que parecen conducir las visiones procedentes del giro lingüístico.

Desde una posición algo diversa, Miren Llona plantea una mirada desde el género a La formación… –en tanto que obra y tema– y a las categorías de Thompson. Pese a constatar la evidente ausencia de la dimensión de género en la obra de 1963, incide en que la renovación del marxismo y de la Historia social que implicó –con la mayor complejidad introducida en los procesos y el énfasis en la acción de los sujetos– favoreció la gestación de la nueva Historia de las mujeres. Asimismo recoge las principales críticas realizadas a sus categorías de clase y de experiencia desde la perspectiva de género, en especial por Joan Scott, paralelas al proceso de desplazamiento de la Historia social hacia la Historia cultural. La importancia de la introducción de la categoría de género en esta evolución de la historiografía reciente se pone asimismo de manifiesto en la notable renovación aportada en el terreno del estudio de la formación de la clase obrera, como se comprueba al revisar las aportaciones de los estudios de Sonya Rose y Anna Clark, quienes conciben la clase y el género como dos elementos inseparables, que se han construido y transformado de forma conjunta y simultánea en el proceso de formación de la clase obrera y de las nuevas categorías de género del siglo XIX.

Las aportaciones de Thompson generaron una amplia influencia más allá de la disciplina histórica y, de hecho, animaron crecientes intercambios con otras disciplinas. Ubaldo Martínez Veiga se centra en concreto en la relación entre la obra de Thompson y la Antropología, ofreciendo unas notas a través de varios textos del autor inglés en los que se acercó a cuestiones antropológicas, señalando asimismo la relación entre sus aportaciones sobre la cultura plebeya y las concepciones gramscianas en torno a la cultura popular, el sentido común y la hegemonía.

Lo cierto es que en España la obra de Thompson –como, más ampliamente, la de aquella escuela de historiadores marxistas británicos– ha influido a varias generaciones de historiadores e historiadoras, desde los años sesenta hasta las recientes promociones que lo leen durante sus años de estudiantes o lo reivindican en los foros de jóvenes investigadores. Rafael Ruzafa aborda, en estrecha relación con el influjo thompsoniano, la evolución de la historiografía española dedicada al siglo xix, especialmente en el terreno de la historia obrera y de las clases populares, destacando la incorporación de planteamientos explicativos más complejos y la atención a los procesos de formación de identidades. Asimismo, Ruzafa fija en el arco temporal 1830-1880 el proceso de formación de la clase obrera en España.

Por su parte, José Antonio Pérez comienza por explicar el contexto de la recepción de la obra de Thompson y del marxismo británico, en especial desde la segunda mitad de los setenta, pero con sucesivos descubrimientos y relecturas de los futuros historiadores formados en los ochenta y los noventa. Aquella perspectiva que reivindicaba el protagonismo del sujeto, de la experiencia, de los trabajadores comunes, permitió el tránsito hacia una historia renovada sobre la clase trabajadora, alcanzando un notable influjo –señala– en los estudios de las últimas décadas sobre la clase obrera bajo la dictadura franquista.

Otro carácter tiene la aportación de Javier Tébar, que constituye un buen ejemplo de esa Historia social dedicada al movimiento obrero durante la dictadura, realizando un estudio de caso sobre los lenguajes de clase en la Barcelona de los años sesenta. El autor defiende una perspectiva integradora, que permite complementar la utilidad de categorías thompsonianas como la experiencia con la atención al estudio de los aspectos lingüísticos, a través del estudio de los discursos de identidad y movilización emitidos desde el movimiento de las comisiones obreras.

La dedicación a la historia y la militancia política eran dos vocaciones intrínsecamente unidas en Thompson, derivadas de su compromiso con la causa del movimiento obrero, de la emancipación humana, por lo que resulta imprescindible atender también tanto a su faceta militante como a las consecuencias y lecturas políticas de su legado, que se abordan en el siguiente bloque. Juan Andrade plantea un acercamiento a algunos de los planteamientos del historiador comprometido que fue, deteniéndose en su concepción de la disciplina histórica, exponiendo a partir de Miseria de la teoría sus puntos de vista sobre el conocimiento social, incardinados en las posiciones del materialismo histórico y del realismo epistemológico, desde un marxismo crítico –en neto contraste, apunta, tanto con el estructuralismo althusseriano como con las posteriores posiciones procedentes del «giro lingüístico»–. Y, por otro lado, repasa también algunos de sus rasgos más notables como activista y trabajador intelectual, como fueron su actitud antiacadémica, su defensa de una cultura vinculada a las clases populares o su radical rechazo del estalinismo desde posiciones humanistas.

Aspectos, todos ellos, de actualidad, pues el eco de los análisis y de las luchas de Thompson puede percibirse y resultar útil en los combates de nuestros días, como muestra Pedro Benítez a través de un acercamiento al caso del 15-M. Las concepciones del autor de Tradición, revuelta y conciencia de clase sobre el proceso de formación de la clase obrera, fundadas en la relevancia fundamental de la experiencia y en el rechazo de toda visión teleológica, resultan de gran interés para la acción política del presente, en el que emergen nuevos sujetos sociales, como el 15-M, que se fundan en la propia experiencia de movilización y de elaboración colectiva.

Finalmente se incluye un comentario bibliográfico, a cargo de Adrià Llacuna, que ha procedido a una exhaustiva recopilación del extenso y variado corpus de libros, artículos, opúsculos o manifiestos de muy diverso carácter que E. P. Thompson dedicó a lo largo de su vida a aspectos históricos, literarios, políticos o de otra índole, que acompaña de una útil introducción que permite enmarcar la amplia producción del autor británico, su cronología y sus principales temas.


****

Lejos, por tanto, de un mero ejercicio de historia de la historiografía, a la luz de este conjunto de aportaciones se puede afirmar la vigencia de la obra de E. P. Thompson y la necesidad de tener en cuenta sus aportaciones tanto para la ciencia histórica, como para la tradición analítica marxista y para el combate polí- tico. Una historia fundada en el sujeto, en la acción humana en su contexto social, en la empatía con las clases populares que han soportado el peso de la opresión y con las luchas que –con derrotas y logros– han permitido conquistar avances y espacios en el terreno de la emancipación humana. En un presente marcado por el retroceso impuesto en las libertades y en los derechos sociales, se hace imprescindible atender a la historia de las luchas populares y comprender los mecanismos a través de los cuales los sectores subalternos –y, destacadamente, la clase obrera– han empujado el cambio social. Un terreno en el que resalta la pertinencia de la historia desde abajo, que sigue constituyendo, además, una obligación política y moral para dar voz a las personas marginadas y desfavorecidas. Como apuntan varias de las aportaciones a este libro, se plantea la necesidad de relanzar una Historia social que nos permita dar respuesta a la complejidad de los procesos históricos, huyendo de los determinismos y atendiendo a la acción de los sujetos en sus condiciones históricas de existencia, en las cuales lo material y lo cultural aparecen inextricablemente unidos, conformando la experiencia, las identidades y la cultura de los individuos y de los grupos sociales. Un panorama en el que sería conveniente incorporar todas las aportaciones útiles de las nuevas tendencias historiográficas (perspectiva de género, estudios culturales, estudios poscoloniales), sin descuidar el estudio de las estructuras económicas, sociales y políticas, enriqueciendo y renovando el acervo de la Historia social. Es en cierto modo, sin entrar ahora en la valoración de sus propuestas concretas, lo que han defendido Eley y Nield abogando por establecer un diálogo que permita derrumbar barreras entre distintas propuestas teóricas y epistemológicas. 10

Desde luego, las circunstancias del presente obligan a comprender aspectos como las dinámicas de funcionamiento del sistema capitalista, los nuevos marcos de relaciones laborales, las identidades y las formas culturales extendidas entre los grupos sociales, o el surgimiento de nuevas formas de acción colectiva como respuesta a la crisis económica y al retroceso sistemático de derechos que impone la actual gobernanza neoliberal. En este contexto, nos estamos encontrando con la formación de nuevos sujetos y movimientos sociales que, desde sus condiciones materiales cotidianas, desde diferentes tradiciones y ámbitos culturales, están sufriendo la experiencia de la pauperización, de la restricción de libertades y de la pérdida de expectativas, al tiempo que desarrollando, también, una experiencia común de difusión de nuevas y viejas ideas, de movilización y de combate político. Y es que la emergencia de nuevos sujetos políticos, en especial de aquellos representantes de la clase trabajadora o de las clases populares, como nos mostró Thompson, se construye a través de las experiencias concretas de opresión, de participación y de lucha política, en las que se pueden fundir tradiciones culturales anteriores con elementos nuevos, proponiendo una hegemonía alternativa y una economía moral de la multitud, que bien podría aprovechar los ricos legados de las diversas tradiciones de la izquierda en la batalla por la mejora de las condiciones de vida de la mayoría social y, en última instancia, por la emancipación humana.
Notas
1 La mejor introduccion en H. J. Kaye, Los historiadores marxistas británicos. Un análisis introductorio, Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 1989. Especificamente sobre el GHPCB, B. Schwartz, ≪The People in History: The Communist Party Historians’
Group, 1946-1956≫, en R. Johnson, G. McLennan, B. Schwartz y D. Sutton (eds.), Making Histories. Studies in history-writing and politics, Londres, Hutchinson, 1982, pp. 44-95.
2 E. J. Hobsbawm, Años interesantes. Una vida en el siglo xx, Barcelona, Critica,2003, pp. 201-202.
3 Obituario de E. J. Hobsbawm reproducido en E. P. Thompson, La formación de la clase obrera en Inglaterra, Madrid, Capitan Swing, 2012, pp. 19-23.
4 E. P. Thompson, Agenda para una historia radical, en Edward Palmer Thompson, Barcelona, Critica, 2002, ed. de Dorothy Thompson, p. 561.
5 E. P. Thompson, Tradición, revuelta y conciencia de clase. Estudios sobre la crisis de la sociedad preindustrial, Barcelona, Critica, 1979, p. 298.
6 A. Domenech, Prologo, en E. P. Thompson, La formación…, op. cit., p. 18.
7 La clase como fenomeno histórico (en cursivas en el original) y el objetivo de rescate, en E. P. Thompson, La formación…, op. cit., pp. 27 y 30.
8 Recogido en E. P. Thompson, The Poverty of Theory and other essays, Londres,Merlin Press, 1980, p. 3.
9 Una resena de las mismas en J. Sanz Hoya, Jornadas de Debate Medio siglo despues. E. P. Thompson y La formación de la clase obrera en Inglaterra, Boletín de la Sección de Historia de la FIM 1, enero de 2014, pp. 9-11. Las sesiones integras de las
jornadas, pueden verse en [http://www.1mayo.ccoo.es/nova/NNws_ShwNewDup? codigo=4315&cod_primaria=1410&cod_secundaria=1410#.VAlpH8KTUl9].
10 G. Eley y K. Nield, El futuro de la clase en la Historia. ¿Qué queda de lo social?, Valencia, Publicacions de la Universitat de Valencia, 2010. Vease tambien G. Eley, Una línea torcida. De la historia cultural a la historia de la sociedad, Valencia, Publicacions
de la Universitat de Valencia, 2008.
 Descargar — PDF: 22 pp.






http://www.rebelion.org/

◆ El que busca, encuentra...

Not@s sobre Marx, Engels y marx[ismo-istas-ianos]

— Notas notables
Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
Hernán Ouviña: Indigenizar el marxismo — La Tinta
Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión.es
Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
Héctor Salazar: Marx, dos aspectos fundamentales en su desarrollo: dialéctica y tránsito del idealismo al materialis — Marx desde Cero
Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: entre Epicure et Hegel - I — Mediapart
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: combat pour la démocratie - II — Mediapart
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: de la critique de Hegel à la critique de la société - III — Mediapart
Vincent Présumey: 1837-1848: Suivi des écrits de Karl Marx: charges critiques avec F. Engels - IV — Mediapart
Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo
Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas y comentarios sobre El Capital
António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversario — Lo que Somos
Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge
Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité

— Notas de actualidad
María Gómez De Montis: El Manifiesto Comunista nació en la Grand Place — Erasmus en Flandes
Edmund Wilson: Revolução Russa: O marxismo chega à Rússia e Lenin faz a Revolução — Estadão
Michel Husson: Marx, un économiste du XIXe siècle? A propos de la biographie de Jonathan Sperber — A L’Encontre
Homenaje a Wenceslao Roces, traductor de Marx — Club de Traductores de Buenos Aires
César Rendueles: Todos los Marx que hay en Marx — El País
Alice Pairo: Karl Marx, Dubaï et House of cards: la Session de rattrapage — France Culture
Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol
Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
Alessandro Cardinale: Wolfgang Fritz Haug, la Neue Marx-Lektüre e la «Prasseologia» — Materialismo Storico
Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
Pourquoi Karl Marx revient-il à la mode? — Radio Télévision Belge
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
Presidente chino Xi Jinping pide profundo entendimiento de marxismo — Xinhua
Petits faits et grandes idées: Karl Marx, vie quotidienne
— Le Monde
Beatrice Debiasi: Il robot decreterà la fine delle dottrine di Marx? — Secolo Trentino
Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
Milliere Guy: Le fascisme de gauche gagne du terrain — Les 4 Vérités
Nelson Fernández: Los hijos uruguayos de Adam Smith y Karl Marx — El Observador
José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Entrevistas
Alberto Maldonado: Michael Heinrich en Bogotá: El Capital de Marx es el misil más terrible lanzado contra la burguesía — Palabras al Margen
Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” Agencia de Informaciones Mercosur AIM
Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
Eduardo Mackenzie: El joven Karl Marx — Debetae.
La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente
: "Le jeune Karl Marx", révolution et académisme — Le Suricate.
Annie Coppermann: "Le jeune Marx": La genèse du "Capital" — Les Echos
Patrice Cailleba: "Le jeune Karl Marx" et la longue genèse du "Capital" — The Conversation
Olibier Barlet: "Le jeune Karl Marx", de Raoul Peck — Africultures

— Notas sobre el maestro István Mészáros, recientemente fallecido
Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us