"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

17/11/14

Ética del capitalismo globalizado

"Hoy, el asunto no es si el capitalismo podrá sobrevivir o no a esta crisis terminal. Si en poco tiempo no logramos poner freno a esta maquinaria de destrucción sistemática, lo que está en juego es la supervivencia de la Humanidad frente al colapso final del capitalismo" | Edgardo Lander

Rafael Silva   |   Ah, pero...¿existe ética en el capitalismo? Veamos: según la Wikipedia, la Ética es "una rama de la Filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir". Muy poco de estas cosas existen dentro del capitalismo, a no ser que nos refiramos a la moral de los defraudadores, a la virtud del expolio, al deber de hacerse rico, a la felicidad sustentada en lo material y al buen vivir a costa de los más débiles de la sociedad. Si podemos llamar ética a todo esto, sí, podemos concluir que el capitalismo está sujeto a cierto tipo de ética. ¿Acabamos aquí ya con todo el repertorio? No, esto podría ser el corolario, pero a su vez el capitalismo se despliega en otras características, propiedades y cualidades que lo definen. Vamos a comentar a continuación algunas de ellas, intentando fijarnos en la dimensión globalizada del sistema capitalista, que ya no afecta sólo a la propia estructura de los medios de producción, sino que se ha extendido también, gracias a la fuerza del pensamiento dominante, en todo un imaginario colectivo en torno a las actitudes, los objetivos y los comportamientos sociales.

Básicamente, la ética de este capitalismo globalizado se nos presenta centrada en una competición constante. La competitividad es la propia razón de ser del sistema, que manifiesta y centra todas las actividades humanas pensadas en función de la competencia sin fin. La vida se nos muestra como una pura competición en todos los ámbitos, donde siempre existen vencedores y perdedores. El capitalismo hace descansar la responsabilidad de todo cuanto ocurra al individuo en él mismo, como motivación personal para su propia superación, y su predisposición a esa competencia de la que hablábamos. Cambian los sujetos políticos, se desvanece la democracia, se centra la actividad humana sobre el consumo, y todo se reduce a la evolución creciente de unas pocas variables macroeconómicas, que lo controlan todo. El dinero representa la materialización del bien común e individual. Todo se consagra a la posesión de bienes, riquezas y servicios, y se expresa a través del inmenso poder de las empresas, que cada vez controlan más la propia evolución de la economía.

El mercado domina toda la actividad económica, y se desplaza hacia actividades especulativas sin fin, que provocan el deterioro de la economía productiva, y contribuyen a la implantación de grandes desigualdades sociales. Todo es cuantificable, todo es canjeable y todo es medible en parámetros de coste y beneficio. Y sólo el crecimiento económico, manifestado a través de las grandes variables de la macroeconomía, importa de cara al progreso y al bienestar social. Al capitalismo no le importa el mundo de la legitimidad, del bien y el mal, de lo más o menos peligroso, de aquéllo que se destruye, de aquéllo que es público y común para toda la sociedad, sino que basa sus leyes y su comportamiento en la legalidad sustentada en los intereses de una minoría social que controla en su propio beneficio los destinos de la inmensa mayoría. Desde este punto de vista, todo es posible, todo puede llevarse a cabo mientras esté dentro de la legalidad, aunque vaya en contra de la moralidad y de la legitimidad. Se cierra el círculo a favor de los intereses de la clase dominante, ya que ella es la que tiene el poder de cambiar las leyes para favorecer sus propios intereses.

Se enfrentan dos mundos antagónicos, resultantes de este planteamiento llevado a sus últimas consecuencias: de un lado, el de aquéllos que sufren hambre, necesidades perentorias que tienen que cubrir, agua, medicinas, vivienda, etc. De otro lado, el de aquéllos que, estando dentro de la inercia del mercado, no pueden dejar de consumir para mantener la dinámica del sistema. Se extiende el estado del miedo, y la sociedad es entendida como un conjunto de individuos aislados, atomizados, amenazados por el propio sistema capitalista, esclavos de su actividad laboral, con los mínimos recursos para poder sobrevivir, sin garantías de satisfacción de sus derechos fundamentales. El pensamiento dominante despliega más poder que nunca, recurriendo no sólo a las viejas herramientas de alienación mental, como las religiones, sino además a nuevas técnicas de enajenación masiva, como las redes sociales, los medios de comunicación, y el culto a la frivolidad, a la inmediatez, a la banalidad, provocando la ausencia de reflexión y mentalidad crítica.

Como reforzamiento del mundo privado en detrimento de lo público, se instala incluso una perversa lógica capitalista sobre los ingresos y las rentas personales. Como trabajador público, como representante de los intereses generales, los ciudadanos han de cobrar un sueldo moderado, más bien escaso, ya que su sueldo lo pagamos entre todos. Mientras, como trabajador de una empresa privada, los ciudadanos pueden ganar sin límites. De esta forma, lo privado se pone por encima de lo público, en una cruel escala de valores sociales que enfocan la rentabilidad privada sobre la pública, y desprestigian lo público en favor de lo privado. La conclusión es que lo público se presenta como medio para el desarrollo y fortalecimiento del interés privado, como son buena muestra de ello los innumerables casos de puerta giratoria, es decir, de personas que utilizan la tribuna pública para favorecer a empresas de las que luego formarán parte.

En su artículo "La concentración del poder", Gregorio Ubierna afirma lo siguiente:
"Pero hay todavía otra nefasta medida que enriquece más a los más ricos e impide cualquier realización democrática: me estoy refiriendo a la legalización y fomento de la especulación. Todo se compra y se vende: papel (acciones), monedas (divisas), derechos, empresas, e incluso lo que no existe. La economía global ha convertido el mundo en un gigantesco casino en el que poder enriquecerse mediante la especulación con todo tipo de bienes y servicios, con la salud y con la misma vida de las personas...Todo se ha convertido en mercancía: las personas con su fuerza de trabajo o mano de obra que genera plusvalía; las monedas se compran y venden, con lo cual su valor queda en manos de los especuladores y no de los gobiernos; las propias empresas son objeto de compra-venta con fines especulativos y no productivos. Hay banqueros y especuladores de alto nivel que obtienen beneficios de miles de millones en operaciones realizadas en segundos, provocando previamente una situación favorable de manera artificial, utilizando informaciones privilegiadas mediante abuso de poder. Operaciones que están por encima del poder de los gobiernos o que incluso éstos mismos desconocen".
En todo ello se basa la ética del capitalismo globalizado, la era del terror impuesto por el gran capital. El gobierno de la sociedad capitalista gobierna para esas élites, para esa oligarquía económico-financiera, explotadora, que preconiza el desmantelamiento del Estado del Bienestar por inviable, secuestra la democracia, la vende al mejor postor, y legitima y perpetúa las desigualdades sociales. Se elevan en progresión geométrica la pobreza, la inseguridad, el desempleo, los embargos inmobiliarios, los recortes presupuestarios, y la mercantilización de la salud y de la educación, en un ataque sin fin a los derechos de la clase trabajadora. El capitalismo globalizado arrasa con la soberanía nacional, con los derechos humanos, con la ética, con la moralidad, corrompiendo y aniquilando todo lo que pueda estorbarle en su expansión global sin límites. En la esfera de la psicología social, se crean falsas necesidades, se tiende hacia un consumismo compulsivo, se convierte la miseria humana en entretenimiento colectivo, las guerras y las catástrofes causadas por los fenómenos naturales en programas de difusión masiva, se deforma la opinión pública, se banaliza la realidad, se da culto a la estupidez colectiva, lo que contribuye a instalar una especie de parálisis social mundial.

Con la eliminación de las fronteras comerciales, y mediante los Tratados de Libre Comercio, se ha convertido al mundo entero en un inmenso mercado, sin límites, para que circulen libremente todas las mercancías, servicios y productos, a bajo coste, donde los productores e industriales de los países del Tercer Mundo no pueden competir, y sus ciudadanos quedan fuera del sistema, abandonados a su suerte, en una especie de neocolonialismo esclavizante. Es una lucha que ha traspasado las fronteras nacionales, porque la expansión por todo el globo del capital financiero y de las empresas transnacionales garantiza que se imponen la injusticia mundial, ayudados por los organismos internacionales que lo apoyan, como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional. No sabemos dónde nos llevará esta antiética globalizada del capitalismo transnacional. Seguramente, si no somos capaces de revertir la expansión capitalista desde los ámbitos nacionales, y en foros internacionales después, la defunción del capitalismo será provocada por una Tercera Guerra Mundial (entendida, esta vez sí, como una guerra global) o por una crisis financiera internacional, de mayor envergadura que las anteriores. El único interrogante es saber cuándo ocurrirá.
► Rafael Silva

Not@s sobre Marx, Engels y el marxismo

— Coloquio Karl Marx - México, agosto/diciembre de 2017
El Capital. Crítica de la Economía Política, Libro I. El proceso de producción del capital

— Especial: 150 años de la primera edición de El Capital
'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam

Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
Riccardo Sorrentino: I 150 anni del 'Capitale' e l’equilibrio economico generale — Il Sole 24 Ore
Paula Bach: Una tendencia bajo el fuego de artificio de Piketty — Izquierda Diario
Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
Eddy Sánchez: Y con él llegó el escándalo. Marx y El Capital 150 años después — Espai Marx
Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
El Capital, un libro que quiso cambiar el mundo — Deutsche Welle
Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
El Capital de Marx nos explica la crisis actual — Siempre!
Karl Marx: A 150 años de la publicación del primer tomo de El Capital: Prólogo a la primera edición — Análisis Político
Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
Il “Capitale” di Marx, ricerca storica a 150 anni dalla pubblicazione del Volume I — Bergamo News
Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Robin Clapp: El Capital de Marx cumple 150 años: un análisis y una crítica inigualables del capitalismo, relevante todavía hoy — Werken Rojo
A 150 años de la primera edición de El Capital: Una obra que trascendió a su época — La Arena
La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx de Evald Vasiliévich Iliénkov — Templando el Acero
'Das Kapital', une oeuvre décisive de déconstruction du système de production, d'échange et d'exploitation capitaliste — Le Chiffon Rouge
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Evidente impronta ha dejado El Capital en estudios en México y el mundo — 20 Minutos
Jérôme Skalski: Lire ‘Le Capital’, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité

— Otras Notas
Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
Héctor Salazar: Marx, dos aspectos fundamentales en su desarrollo: dialéctica y tránsito del idealismo al materialismo — Marx desde Cero
Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
La película 'El joven Karl Marx' llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
Jean-Marc Vittori: Quand Draghi cite le grand Karl — Les Echos
Nelson Fernández: Los hijos uruguayos de Adam Smith y Karl Marx — El Observador
Teresa Macrí: Il filosofo Engels torna a casa — Il Manifesto
José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
Carta de Marx a Abraham Lincoln tras su reelección como presidente de EEUU y en la que elogia su lucha contra la esclavitud — Ctxt
Konfuzius und Marx am Roten Fluss — Diario Digital
Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo
Milliere Guy: Le fascisme de gauche gagne du terrain — Les 4 Vérités
De Karl Marx à Mahomet: la diabolique alliance espagnole entre la gauche et les fondamentalistes islamiques — Dreuz Info
Karl Marx & Friedrich Engels: 1. Crítica del Programa de Erfurt y 2. Crítica del Programa de Gotha — Scribb
Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
Francesc Torralba: "Todo lo sólido se desvanece en el aire" - ¿Y si Marx tuviera razón? — Vida Nueva
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español
Carta de Karl Marx al rabino Baruch Levi — Metapedia (Publicada en la "Revue de Paris" el 01-06-1928)
Tony Blair confiesa haber "tanteado el marxismo" — Sputnik
“Karl Marx le Retour” de Howard Zinn — Le Repúblicain Lorrain
Engels y la independencia política de los trabajadores — Marxist Internet Archive
Ante el fallecimiento de Friedrich Engels — OM Radio
Conmemoramos la vida del camarada Engels — Abayarde Rojo.
Cinco aportes de Engels a 122 años de su muerte — Zócalo
Shameel Thahir Silva: Pensando en el nuevo partido de las FARC-EP y su marxismo-leninismo — Rebelión
Vingtras: "Les ingénieurs de l'avenir lumineux" — Mediapart
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? — La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber — (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur