"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

◆

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal" — Karl Marx

24/12/13

El estilo y las ideas del Dr. Marx | La retórica del Manifiesto Comunista revela que nunca renunció a darle un matiz emocional a sus argumentos

Karl Marx ✆ A.d.
Álvaro Rivera Larios  |  Marx fue un hombre que, entre otras cosas, dedicó su vida a la reflexión teórica y a la publicidad revolucionaria. Como publicista político se desenvolvió en dos terrenos: el periodismo y la propaganda. La necesidad económica y la militancia lo empujaron a escribir durante toda su vida. Hizo el intento juvenil de escribir poesía. El círculo romántico de los hermanos Schlegel llegó a publicarle dos poemas en 1841. Sacó adelante una tesis doctoral. Durante una época breve e intensa que lo marcaría fue redactor-jefe de un medio de prensa. Al final de su existencia dejó un considerable cúmulo de páginas y páginas de escritura involucrada en la política, el periodismo, la filosofía y “la teoría social”. A menudo olvidamos que “El manifiesto Comunista” debe también su gran eficacia comunicativa a la destreza “literaria” del Dr. Marx.

Un teórico social con vocación política o, si ustedes quieren, un político con vocación didáctica no tenía más remedio que escribir y escribir y por eso ahí están los varios volúmenes de su obra completa recordándonos algo que no por obvio debe de ser pasado por alto: Marx fue un escritor y un escritor que frecuentó varios “géneros del discurso”. Así que debía tener, por fuerza, una visión compleja de la escritura como técnica. Y no me refiero únicamente a la escritura vinculada con el pensamiento. Hay que recordar los poemas, el teatro y la novela fallida que intentó. Hablamos, por lo tanto, de un hombre familiarizado con el complejo mundo del
lenguaje.  Había que tener dominio especial de la palabra para enzarzarse en una polémica con Proudhon. En Miseria de la filosofía, Marx no se limitó a refutar fríamente al filósofo francés. Hay momentos en que sus objeciones parecen juegos y giros conceptuales que delatan un dominio lógico y al mismo tiempo lúdico del arte de la discusión.

El discurso filosófico y político de Marx, más allá de que él lo vinculase a una dialéctica histórica objetiva, tenía también una orientación dialéctica en su acepción antigua, tal como esta fue desarrollada por los griegos en el siglo V a. C. Durante toda su vida, Marx practicó el arte de la discusión. Aunque no haya sido un orador notable, ni un literato prominente, su amor por “la filosofía”, la política y las artes del lenguaje lo hermanan con Cicerón. 

Así como suele olvidarse que Marx tenía cierto dominio del lenguaje escrito, también se olvida que era un maestro de la polémica. Un pensador crítico que da el salto a la lucha en el campo de la opinión pública por fuerza ha de tener conciencia retórica. Saber pensar no basta para el intelectual que se ubica de forma consiente y activa en el centro de las encrucijadas revolucionarias. Por imperativo político tiene que saber comunicar, defender y atacar ideas. Su estilo sería un lenguaje formalmente politizado que busca también la eficacia subjetiva en los diversos escenarios de la comunicación.

No veamos la polémica, en este caso, como una esgrima verbal divorciada de las luchas sociales. El rostro polémico de Marx no puede separarse de su perfil político.

El arte del debate, por lo tanto, conjuga el dominio de los conceptos y de la música de las palabras. Los juegos y giros conceptuales de Miseria de la filosofía revelan que  Marx se entregaba a las discusiones teóricas sin separar la inteligencia de la pasión política. Y dicha pasión se revela en las maneras, en “el estilo”, que utiliza para ridiculizar filosóficamente a Proudhon.

En Miseria de la filosofía se intuye que a Marx le gustaba regodearse en las artes de la refutación. El baile filosófico que le da a su adversario escapa del campo de la cortesía académica y entra de lleno en la violencia del choque personal. Él habría dicho que no era así, pero el trato irónico que dispensa a Proudhon no era amistoso ni ciertamente caballeroso. Un enfoque racionalista y “políticamente correcto” de las polémicas las entiende como un enfrentamiento de ideas que metódicamente se pone al margen de los rostros y los intereses de quienes discuten. Marx mete su cuerpo, su rostro y sus intereses en la discusión sin que eso signifique el menor desprecio a la teoría.

Si la disposición social de los cuerpos y su psiquis condicionan de modo subterráneo  el lenguaje del debate, han de aceptarse las pasiones como elementos consustanciales del choque de ideas. Tal admisión no supone abrirle la puerta a la cólera o al odio en bruto, implica más bien, que han de asumirse de forma lúcida y consecuente los aspectos emocionales del enfrentamiento ideológico. Una razón crítica sin emociones equivaldría a una razón sin cuerpo y sin impacto subjetivo.

Quien cuida la dimensión intersubjetiva de su crítica no tiene más remedio que cuidar aquellos aspectos de la forma del lenguaje que pueden incidir sobre las emociones del público o del adversario. El interés por el estilo, en el debate social de las ideas, obedece al interés por la eficacia política-persuasiva del discurso.

Nos puede incomodar que una polémica, además de exigencias racionales, nos imponga el cuidado estratégico de la forma en que exponemos nuestros argumentos y atacamos los del oponente. Sin ese cuidado estratégico, nuestras verdades, aunque sean fuertes, pueden parecer débiles desde el punto de vista subjetivo. Guste o no guste, a eso –al cuidado del estilo– nos obligan las leyes de la comunicación.

Marx sabía cuál era el baile de las palabras en un debate teórico y cuál era la música verbal que reclamaba un panfleto. Los primeros párrafos del Manifiesto Comunista transmiten la sensación condensada de un movimiento histórico, describen un vasto cambio y lo hacen con ritmo narrativo. Los primeros párrafos del Capital equivalen a una descripción anatómica. El Doctor Marx, a partir de una célula, nos explica despacio la naturaleza, el movimiento y las contradicciones de la economía capitalista. Y si había que acudir a los diversos teatros de la opinión pública, para enfrentarse a las teorías de otro, el Doctor Marx se arremangaba la camisa y afilaba su lógica y también su lengua. En Miseria de la filosofía, los juegos de la razón se muestran en algunas ocasiones como juegos de lenguaje. Algunos de los argumentos de Marx se convierten ahí en figuras retóricas.

El Doctor rojo no acudía a las polémicas solo por necesidad, también las disfrutaba y, en algunos casos, hacía que el público también disfrutase con ellas. La pasión por la polémica se subdivide en pasión por la idea y pasión por las palabras. La escritura beligerante para Marx era un compromiso y un placer. Solo alguien que disfruta escribiendo puede gestar frases como esta: “Proudhon tiene la desgracia de ser singularmente incomprendido en Europa. En Francia se le reconoce el derecho de ser un mal economista porque tiene fama de ser un buen filósofo alemán. En Alemania se le reconoce el derecho de ser un mal filósofo porque tiene fama de ser un economista francés de los más fuertes. En nuestra calidad de alemán y de economista a la vez, hemos querido protestar contra este doble error”. (Karl Marx, Miseria de la filosofía, siglo veintiuno ediciones, México, 1987, Pág., 11).

Se dice que el joven Marx fue un poeta mediocre. Dejó atrás sus sueños literarios y trasladó su ambición estética frustrada al deseo de ser un creador de ideas. Lo suyo se volvió entonces un arte crítico y creativo, el arte de pensar, plenamente ligado a su condición de ciudadano e intelectual comprometido. Sabemos que luego abandonaría el lenguaje filosófico, pero también sabemos que nunca renunció al sueño de iluminar la caverna y propiciar el parto de un hombre nuevo. Marx, por muy científico que se considerara, siguió siendo un tataranieto revolucionario de Platón. Optimista de la idea, aunque esta fuese razón social e histórica, Marx entregó su vida apostólicamente al objetivo de descifrar cómo eran las articulaciones y los riesgos de una “maquinaría social”–el capitalismo– cuyas contradicciones al mismo tiempo que empujan a los hombres al futuro, los obligan a “crearlo”. Al ser un pensador en pos de la cifra del advenimiento de otro mundo, al ser un pensador que rastreaba el mañana, por fuerza tenía que ser un hombre entregado a las transfiguraciones. Así dejó atrás una mediocre carrera literaria y una idealista vocación filosófica y se convirtió en un científico revolucionario. Ninguna de tales transformaciones hubiera sido posible en un espíritu conservador, apegado a la fijeza. Solo un sentido creativo y artístico de la vida explica la metamorfosis del Doctor Marx.

Pudo dejar atrás su sueño de ser un gran literato, pero eso no significa que haya desterrado de su vida, y de su misma palabra, la sensibilidad estética. Marx pudo juntar sus dos primeros amores desechados en un género de escritura para el cual quizás tenía talento: el ensayo filosófico de factura literaria. ¿Qué habría logrado el Doctor si hubiese escrito ensayos como los de Ralph Waldo Emerson?

El Marx que nunca fue ensayista arroja luz sobre el Marx histórico, ese que ocasionalmente liberó su pasión literaria a la hora de exponer sus argumentos. El Marx viejo se rindió moralmente a sus ideas, al juego riguroso de la razón crítica, y eso de alguna manera condicionó su relación posterior con las formas de lenguaje. El Marx maduro priorizó la razón científica en contra de un socialismo moralista y emotivo. Marx desconfiaba de cierta sentimentalidad política, pero la retórica del Manifiesto revela que nunca renunció a darle un matiz emocional a sus argumentos. Sea como sea, el Doctor siempre tuvo conciencia retórica.

Dicha conciencia le permitió adecuar su lenguaje a las reglas de juego particulares de la polémica, el artículo periodístico, la investigación teórica y el panfleto. En todos esos géneros y sus respectivos espacios sociales, Marx buscó la eficacia comunicativa y eso de algún modo lo obligaba a reconocer la importancia del “estilo” como herramienta que potenciaba el impacto subjetivo de los argumentos.

Mi reflexión quedaría atrapada en el ameno territorio del chismorreo filosófico, si no convirtiésemos a Marx en “el ejemplo de”…una postura y una necesidad más generales. Se cuida el estilo porque a eso nos obligan las condiciones y las reglas fácticas de la comunicación. Ese cuidado es de suma importancia en los variados campos de la comunicación ideológica. El estilo no sobra en los choques y laberintos que articulan la geografía de la opinión pública. Quienes discuten y pelean no son cerebros que floten por el vacío rezumando ideas, son cuerpos cuyo rostro y cuyas pasiones sociales entran a los ámbitos de la razón política impura. Esa razón impura se haya expuesta al influjo de la sensibilidad estética.

Asumiendo las estructuras del mundo que lo influyen, un mensaje crítico ha de meter el cuerpo con lucidez y alevosía en el lenguaje. Todas estas condiciones y consideraciones desembocan en la necesidad de cuidar la forma y la fuerza de las palabras. De ahí que divorciar el estilo y las ideas, como si el primero fuese una opción sin importancia, pueda convertirse en un error de dimensiones tácticas y estratégicas en los campos de la lucha por “la hegemonía”.

◆ El que busca, encuentra...

“Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” — Karl Marx

Not@s sobre Marx, marxismo, socialismo y la Revolución 2.0

— Notas notables
◆ Cecilia Feijoo: Apuntes sobre el Concepto de Revolución Burguesa en Karl Marx — Red Diario Digital
◆ Moishe Postone: Il compito della teoria critica oggi: Ripensare la critica del capitalismo e dei suoi futuri — Blackblog Franco Senia
◆ Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
◆ Hernán Ouviña: Indigenizar el marxismo — La Tinta
◆ Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
◆ Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
◆ Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión
◆ Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
◆ Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
◆ Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
◆ Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
◆ Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
◆ Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
◆ Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
◆ Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
◆ Vincent Présumey: Suivi des écrits de Karl Marx / 1837-1848 - Part I, Part II, Part III & Part IV — Mediapart
◆ Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
◆ Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
◆ Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
◆ Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
◆ Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
◆ Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
◆ Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
◆ Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
◆ Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
◆ Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
◆ Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
◆ John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
◆ José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
◆ Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
◆ Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
◆ Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas y comentarios sobre El Capital
◆ António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
◆ Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
◆ Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
◆ J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
◆ Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
◆ Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
◆ Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
◆ Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
◆ Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversario — Lo que Somos
◆ Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
◆ Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
◆ Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
◆ Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
◆ José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
◆ Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
◆ Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
◆ Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
◆ Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
◆ Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
◆ Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
◆ Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
◆ John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
◆ Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
◆ Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge
◆ Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
◆ Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo

— Notas y reportajes de actualidad
◆ Román Casado: Marx, Engels, Beatles, ese es el ritmo de Vltava — Radio Praga
◆ María Gómez De Montis: El Manifiesto Comunista nació en la Grand Place — Erasmus en Flandes
◆ Enrique Semo: 1991: ¿Por qué se derrumbó la URSS? — Memoria
◆ Michel Husson: Marx, un économiste du XIXe siècle? A propos de la biographie de Jonathan Sperber — A L’Encontre
◆ César Rendueles: Todos los Marx que hay en Marx — El País
◆ Alice Pairo: Karl Marx, Dubaï et House of cards: la Session de rattrapage — France Culture
◆ Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
◆ Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
◆ Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
◆ Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
◆ Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
◆ Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
◆ Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
◆ Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
◆ Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
◆ Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
◆ José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
◆ Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
◆ El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
◆ Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Notas sobre debates, entrevistas y eventos
◆ Fabrizio Mejía Madrid: Conmemoran aniversario de la muerte de Lenin en Rusia — Proceso
◆ Segundo Congreso Mundial sobre Marxismo tendrá lugar en Beijing — Xinhua
◆ Debate entre Andrew Kliman & Fred Moseley — Tiempos Críticos
◆ David McNally & Sue Ferguson: “Social Reproduction Beyond Intersectionality: An Interview” — Marxismo Crítico
◆ Gustavo Hernández Sánchez: “Edward Palmer Thompson es un autor que sí supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas” — Rebelión
◆ Alberto Maldonado: Michael Heinrich en Bogotá: El Capital de Marx es el misil más terrible lanzado contra la burguesía — Palabras al Margen
◆ Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
◆ Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
◆ Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” — Agencia de Informaciones Mercosur AIM
◆ Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
◆ Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
◆ Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
◆ Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
◆ Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
◆ Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre Lenin y la Revolución de Octubre
◆ Guillermo Almeyra: Qué fue la Revolución Rusa — La Jornada
◆ Jorge Figueroa: Dos revoluciones que cambiaron el mundo y el arte — La Gaceta
◆ Gilberto López y Rivas: La revolución socialista de 1917 y la cuestión nacional y colonial — La Jornada
◆ Aldo Agosti: Repensar la Revolución Rusa — Memoria
◆ Toni Negri: Lenin: Dalla teoria alla pratica — Euronomade
◆ Entretien avec Tariq Ali: L’héritage de Vladimir Lénine — Contretemps
◆ Andrea Catone: La Rivoluzione d’Ottobre e il Movimento Socialista Mondiale in una prospettiva storica — Marx XXI
◆ Michael Löwy: De la Revolución de Octubre al Ecocomunismo del Siglo XXI — Herramienta
◆ Serge Halimi: Il secolo di Lenin — Rifondazione Comunista
◆ Víctor Arrogante: La Gran Revolución de octubre — El Plural
◆ Luis Bilbao: El mundo a un siglo de la Revolución de Octubre — Rebelión
◆ Samir Amin: La Revolución de Octubre cien años después — El Viejo Topo
◆ Luis Fernando Valdés-López: Revolución rusa, 100 años después — Portaluz
◆ Ester Kandel: El centenario de la Revolución de octubre — Kaos en la Red
◆ Daniel Gaido: Come fare la rivoluzione senza prendere il potere...a luglio — PalermoGrad
◆ Eugenio del Río: Repensando la experiencia soviética — Ctxt
◆ Pablo Stancanelli: Presentación el Atlas de la Revolución rusa - Pan, paz, tierra... libertad — Le Monde Diplomatique
◆ Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
◆ Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
◆ Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
◆ Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
◆ La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
◆ Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente

— Notas sobre el maestro István Mészáros, recientemente fallecido
◆ Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
◆ Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
◆ Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
◆ István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
◆ Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
◆ Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
◆ István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us