"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

16/11/13

La ‘productividad marginal decreciente’ reemplaza el valor social de las mercancías | Remarcación de valores en fábrica

Manuel C. Martínez  |  Si hacemos un recorrido exhaustivo por la obra de Carlos Marx referida a su crítica sobre la Economía Política de su tiempo, observaremos que ella versa fundamentalmente sobre el valor de las mercancías, sobre lo que hoy llamamos PIB o precio global de, por ejemplo, la producción de un período económico. Ese valor de producción aparece inductivamente expresado en valores de fábrica, en precios de producción o de equilibrio entre fabricantes, o en precios mercantiles de equilibrio entre fabricantes, comerciantes, banqueros y terratenientes. 

La función de El Capital y la de Marx fue desmontar las falsedades esgrimidas por los clásicos sobre la fuente del valor, primero por parte de los fisiócratas y luego por quienes desde entonces relegan la fuente de la ganancia al mercado y no a
los centros de producción de las mercancías. Los clásicos reconocieron el valor-trabajo, pero no descubrieron explotación del asalariado en las fábricas, o sea, consideraron que el salario pagaba su trabajo, y no su fuerza de trabajo.  

En El Capital, el volumen o cantidad de los valores de uso ocupa muy pocas páginas, y sólo están referidas al número de unidades-valores de uso o mercancías-que entran en las transacciones comerciales como soportes del valor de cambio nacido en las fábricas y luego cambiado por precios ya sujetos a vaivenes de oferta-demanda.  Se menciona en el Libro II a los efectos de describir la circulación del capital, por ejemlo: D-M-P... M'-D'.

De allí que el valor o valor de cambio aparezca primero como una relación cuantitativa entre bienes y no entre sus valores, no entre las dosis de trabajo contenidas en los bienes intercambiados. Marx admite que en el mercado el valor se trueca en precios, pero sin que estos se divorcien de aquel. 

Los valores de uso son citados en El Capital cuando trata el tema de la productividad de la fuerza de trabajo; de esa manera, la mayor o menor energía creativa o rendimiento de la fuerza de trabajo (mejorable con la ayuda de los medios de producción a los cuales, técnicamente, la Economía vulgar les atribuye productividad y con ello se les acredita derechos a participar en las ganancias como capital) la mayor o menor productividad laboral, decimos, pone en evidencia las diferencias productivas de las fábricas entre sí. Como estas operan aisladamente, cada una fábrica valores de uso más o menos caros, más o menos baratos, según sus composiciones orgánicas de capital y según la calificación de sus trabajadores, de su organización, etc. 

Son los marginalistas-técnicos de Economía-quienes dedican muchas páginas a los valores de uso. La “utilidad marginal” le sirve de base a los analistas de precios para ocultar los costes medios (valores medios) en la fábrica, además de ignorar la plusvalía. Ellos manejan la convicción de que la utilidad o productividad es decreciente[2] con el volumen de la producción debido a la rigidez del valor de algunos medios de producción que, si bien entra como capital[3], sólo una porción de él entra en los costes. 

Nos hallamos, pues, ante una Contabilidad burguesa, con unos marginalistas o técnicos económicos y calculistas de precios-no Economistas-que les permite remarcar los valores medios con cada incremento de su oferta. La curva de oferta manejada por aquellos calculistas suele ser creciente de izquierda a  derecha, mientras la curva de demanda es decreciente de izquierda a derecha, y el supuesto equilibrio de mercado quedaría logrado en los diferentes puntos de intersección de esas curvas al valor remarcado más elevado y correspondiente a cada intersección. El valor de fábrica es convertido en precio marginal de venta a los comerciantes, a partir de una curva llamada “utilidad marginal decreciente” u oferta de costo creciente. 

El caradurismo de los analistas marginalistas es tal que, a sabiendas de sus remarcajes en fábrica de los valores que ellos manejan como decrecientes, siguen sosteniendo que el mercado es la fuente de las ganancias. Ocurre que los valores de la fábrica salen remarcados con unos precios inflados, aunque en los costes no incluyan el valor excedente impago a los asalariados, o sea, el plusvalor El costo de producción no es usado para conocer el valor medio y usarlo como valor y añadirle una ganancia estimada extraída del precio reinante en el mercado, sino que se usa el remarcaje en cuestión. Esto nos revela una teoría que miente ex profeso cuando afirma que la empresa sale a buscar ganancias en el mercado.         

El resultado de ese manejo marginalista es acomodaticio, no es científico y sólo responde al deseo del empresario de obtener máxima ganancia con mínimos costes. Así, cuando fijan los valores de venta con los que lanzan su oferta, valores que luego recibirán precios de acuerdo al juego de la oferta-demanda, pretenden vender toda su producción con un valor de producción que sólo pertenece a la última unidad de valores de uso, de allí la denominación de “costo marginal”. Lo que hacen sencillamente, pues, es remarcar el valor medio real de la producción, y sin embargo, en paralelo afirman que la ganancia procede del mercado. 

De allí comprendemos cómo desde el propio seno de los galpones fabriles burgueses se maneja técnicamente el remarcaje de los precios de los valores inferiores de fábrica que luego son ofrecidos en los mercados, como el precio de equilibrio que supuestamente nivela la oferta-demanda.[4] Según este precio la ganancia de la empresa quedaría reducida a los diferenciales de precios remarcados. 

Ese procedimiento marginalista ha convertido la Teoría Económica burguesa en una alcahueta teórica de la falsedad de los valores manejados por los fabricantes, con el ánimo de cargar al mercado la fuente de la ganancia ya que lo viable sería vender al precio del valor medio de fabricación más la ganancia estimada y no al costo marginal, ya que sólo la última unidad de producto lleva un valor encarecido respecto a todas los demás. 

Los remarcajes de precios que hacen los comerciantes intermediarios es sólo una extensión del remarcaje de los valores en fábrica. Conste que este procedimiento es exhibido y vendido como una artilugio digno de tanta admiración y respecto profesional que hasta Nobelados ha producido.


Notas

[1] Extracto de PRAXIS II en borradores.
[2] Cantidad de valores de uso-oferta-creciente, por causa de una utilidad o productividad marginal decreciente.
[3] El valor o coste de los medios de trabajo, más allá de su depreciación, entran como un todo con su valor de compra y por eso pesa sobre la tasa de ganancia a la cual van derrumbando mientras los otros costes de fabricación sigan aumentando. Sólo debería considerarse la depreciación, pero es costumbre burguesa cargar todo el valor de compra de los medios de trabajo como inversión a sobre la que se espera determinada tasa de ganancia.
[4] Véase Heinrich f. v. Stackelberg, Principios de Teoría Económica, Parte IV, cap. 1.3, fig. 26. Instituto de Estudios Políticos, Madrid 1959.
http://www.aporrea.org/


Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx Scribb
Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo Rebelión
Il “Capitale” di Marx, ricerca storica a 150 anni dalla pubblicazione del Volume I — Bergamo News
Entretien avec Michael Heinrich: Débat. “Le Capital”: un travail colossal “pour percer un système complet de fausses perceptions” — A l’encontre
Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Robin Clapp: El Capital de Marx cumple 150 años: un análisis y una crítica inigualables del capitalismo, relevante todavía hoy — Werken Rojo
A 150 años de la primera edición de "El Capital": Una obra que trascendió a su época — La Arena
La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en "El Capital" de Marx de Evald Vasiliévich Iliénkov — Templando el Acero
Francesc Torralba: "Todo lo sólido se desvanece en el aire" - ¿Y si Marx tuviera razón? — Vida Nueva
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español
Carta de Karl Marx al rabino Baruch Levi — Metapedia (Publicada en la "Revue de Paris" el 01-06-1928)
Tony Blair confiesa haber "tanteado el marxismo" — Sputnik
“Karl Marx le Retour” de Howard Zinn — Le Repúblicain Lorrain
Engels y la independencia política de los trabajadores — Marxist Internet Archive
Ante el fallecimiento de Friedrich Engels — OM Radio
Conmemoramos la vida del camarada Engels — Abayarde Rojo.
Hassan Pérez Casabona: Federico Engels, titán de las ideas — Trabajadores
Cinco aportes de Engels a 122 años de su muerte — Zócalo
Shameel Thahir Silva: Pensando en el nuevo partido de las FARC-EP y su marxismo-leninismo — Rebelión
Vingtras: "Les ingénieurs de l'avenir lumineux" — Mediapart
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox
"Das Kapital", une oeuvre décisive de déconstruction du système de production, d'échange et d'exploitation capitaliste — Le Chiffon Rouge
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica