"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

29/8/15

Segunda crítica a la interpretación que hace Rolando Astarita de la Plusvalía Extraordinaria – Otra exposición de la Teoría Marxista del Valor

Karl Marx ✆ Atilla Atala
A. Sebastián Hdez. Solorza & Alan A. Deytha Mon   |   Anteriormente hemos criticado la explicación que presenta Rolando Astarita del plusvalor extraordinario. Este autor ha respondido a nuestra crítica[1], razón por la cual respondemos una vez más. Consideramos que la postura de Astarita es errónea y es relevante volver a criticarla porque como múltiples marxistas aprenden de sus trabajos estarían aprendiendo algo errado. Buscamos convencer a los marxistas, a través de la teoría de Marx, que el consenso actual sobre la plusvalía extraordinaria (la tesis de las transferencias como Astarita la llama) es correcto y para ello presentamos nuestra postura, que la sustenta. Primero mostraremos que la postura de Astarita es incompleta. A continuación explicaremos porqué la postura de este autor es incorrecta. Después expondremos nuestra postura y la evidencia textual que la sustenta. Finalmente analizaremos la evidencia textual que usa Astarita.
1. El carácter incompleto de la explicación de Astarita
Para Astarita, en cada rama de la economía la generación de valor de cada productor depende del nivel de las fuerzas productivas con el que cuenta en comparación al nivel normal de las fuerzas productivas. Por un lado, hay productores con un nivel normal de sus fuerzas productivas. Por otro lado hay otros productores con un nivel de fuerzas productivas por debajo de lo normal y otros productores con un nivel de fuerzas productivas por encima de lo normal. En relación a los normales, los primeros generan menos valor por espacio de tiempo y los segundos generan más valor por espacio de tiempo.
– El tiempo de trabajo de los productores normales es la magnitud de valor que generan, es decir, 1 hora de trabajo de los productores normales produce 1 hora de valor.
– El tiempo de trabajo de los productores con un nivel de sus fuerzas productivas menor al de los productores normales genera menos valor, esto es, 1 hora de su trabajo genera menos que 1 hora de valor. Astarita llama a este trabajo despotenciado. 
– El tiempo de trabajo de los productores con un nivel de sus fuerzas productivas mayor al de los productores normales genera más valor, es decir, 1 hora de su trabajo genera más que 1 hora de valor. Astarita llama a este trabajo potenciado.
Astarita sostiene que los productores cuyo trabajo es potenciado obtienen plusvalor extraordinario. La fuente de dicho plusvalor extraordinario radica en la diferencia entre el nivel de la fuerza productiva y el nivel normal de las fuerzas productivas. Si el nivel de las fuerzas productivas de un productor es mayor al nivel normal de las fuerzas productivas, entonces genera más valor por espacio de tiempo que los productores normales, esa diferencia en la mayor generación de valor es el plusvalor extraordinario según Astarita.

Astarita no explica cómo determinar cuál es el nivel normal de las fuerzas productivas y por consiguiente no brinda la manera para establecer cuáles productores son los normales.

Si bien Astarita no se detiene en explicar cómo determinar el nivel normal de las fuerzas productivas, él busca explicar cuáles productores son normales y cuáles no. Según el autor los productores normales son aquellos que producen con el tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN). Entonces, aun cuando no lo haga explícito, Astarita considera que el nivel normal de las fuerzas productivas es aquel que da lugar al TTSN. Por esta razón lo que requiere para su explicación del plusvalor extraordinario es encontrar cómo determinar el TTSN para así encontrar el nivel normal de las fuerzas y con ello determinar la equivalencia entre tiempo de trabajo y valor generado.

Para la mayoría de los casos Astarita define el TTSN como la moda. Aquí es importante destacar que no distingue si la moda se refiere al tiempo de trabajo necesario (TTN) que más se repite entre los productores porque tienen el mismo nivel de fuerzas productivas o se refiere al TTN que más se repite de acuerdo al volumen de producto generado por los productores. En el primer caso, si existieran en una rama 10 productores y 9 de ellos tuvieran como TTN 2 horas por unidad (sin importar si la mayoría de las mercancías en el mercado fueron producidas por ellos), entonces el TTSN sería 2. Mientras que en el segundo caso, si en una rama se producen 10 mercancías y 2 empresas producen 9 mercancías con un TTN de 4 entonces el TTSN sería de 4 horas por unidad. Sin prestar atención a esta falta de especificación, Astarita favorece la determinación del TTSN como la moda, ya que en múltiples ocasiones afirma que siempre un grupo de productores en la rama determina el TTSN.

Sin importar cómo es que Astarita considera la moda, nos encontramos con dos dificultades para esta definición. Si hubiera múltiples modas o no hubiera moda entonces ¿cómo se determina el TTSN? Es decir, ¿cómo se determina la magnitud del valor? Parece que nosiempre un grupo de productores en la rama determina el TTSN.

El autor en cuestión también define el TTSN como el promedio. En este caso el TTSN sería la media aritmética del TTN de todos los productores. Si bien se acepta que en ocasiones el TTSN se puede determinar con el promedio, esta definición no es muy favorecida porque puede llevar a niveles absurdos para él. Por ejemplo si hay 9 productores cuyo TTN es de 2 horas por unidad y 1 productor tiene como TTN 15 horas por unidad, entonces el TTSN sería de 3.3 horas por unidad, lo cual sería absurdo porque no por el hecho de existir únicamente un productor con un TTN tan elevado implicaría que el TTSN habría de alejarse tanto del TTN de la mayoría.

Astarita también define el TTSN como la mediana. En este caso el TTSN es la mediana entre el TTN de todos los productores. El autor no profundiza en esta definición; lo único que sabemos es que según él puede utilizarse para determinar el TTSN.

Astarita no explica cuándo se determina el TTSN a través de la moda, cuándo a través del promedio y cuándo a través de la mediana. Además tampoco explica cómo estas definiciones captan la determinación del TTSN en la realidad.

Debido a que Astarita no brinda una definición general para el TTSN, tampoco explica de forma general cuáles son los productores normales, por consiguiente tampoco explica para cualquier caso cómo determinar el nivel normal de las fuerzas productivas y por tanto tampoco explica cómo determinar, de manera general, el plusvalor extraordinario.

Antes de afirmar si Astarita está bien o mal, es indispensable destacar que no ha expuesto de manera completa su explicación del plusvalor extraordinario porque no ha completado su explicación sobre la determinación de la magnitud del valor (TTSN).

Ahora bien, en la explicación de Astarita existe otro elemento clave: no existe el fundamento por el cual se sostiene que diferencias en las fuerzas productivas (dentro de una rama de la economía) provocan una generación de valor diferente.

El autor ha presentado dos caminos para sostener que un nivel de las fuerzas productivas superior al nivel normal genera mayor valor por espacio de tiempo y que un nivel de las fuerzas productivas inferior al nivel moral genera menor valor por espacio de tiempo. El primero consiste en considerar la relación entre el nivel de las fuerzas productivas de cada productor y el nivel normal de las fuerzas productivas como similar a la relación entre trabajo simple y complejo. El segundo camino consiste en considerar al trabajo empleado con un nivel de las fuerzas productivas superior al normal como trabajo complejo y al trabajo empleado con el nivel normal de las fuerzas productivas como trabajo simple.

En el primer camino, el nivel normal de las fuerzas productivas constituiría la unidad base de la generación de valor, pero el nivel normal no es lo mismo que el trabajo simple y el trabajo potenciado (trabajo empleado con un nivel de fuerzas productivas superior al normal) no es trabajo complejo.

En el segundo camino, el nivel normal de las fuerzas productivas es el trabajo simple y el trabajo empleado con un nivel de fuerzas productivas superior al normal es trabajo complejo. Aquí Astarita no explica qué vendría a ser el trabajo despotenciado, pero podría inferirse que al igual que el trabajo complejo (“potenciado”) es trabajo simple (“normal”) multiplicado por un factor mayor a 1, el trabajo _____ (“despotenciado”) es trabajo simple multiplicado por un factor menor a 1.

El primer camino no constituye un fundamento teórico para explicar por qué la diferencia entre el nivel normal de las fuerzas productivas y el nivel de las fuerzas productivas de cada productor provoca una generación de valor diferente. Este camino consiste únicamente en una afirmación (sin sustento) que por su similitud con la relación trabajo simple y trabajo complejo adquiere la apariencia de plausibilidad. No obstante, la explicación es inexistente. Con este camino Astarita no argumenta, ni prueba por qué las diferencias entre el nivel normal de las fuerzas productivas y los demás niveles de fuerzas productivas provocan una generación de valor diferente.

El segundo camino sí constituye un fundamento, sin embargo no cuenta con la explicación de porqué el trabajo empleado con un nivel de las fuerzas productivas superior al normal es trabajo complejo. Astarita llama al trabajo utilizado con un nivel de las fuerzas productivas superior al normal trabajo potenciado y como Marx define al trabajo complejo como trabajo simple potenciado, entonces la apariencia existente por el uso de la misma palabra (potenciado) causa que la asociación de palabras parezca una explicación.

Sin embargo, la explicación no existe. Las únicas palabras en El Capital donde Marx menciona el trabajo simple y complejo son:
Éste es gasto de la fuerza de trabajo simple que, término medio, todo hombre común, sin necesidad de un desarrollo especial, posee en su organismo corporal. El carácter del trabajo medio simple varía, por cierto, según los diversos países y épocas culturales, pero está dado para una sociedad determinada. Se considera que el trabajo más complejo es igual sólo a trabajo simple potenciado o más bien multiplicado,  de suerte que una pequeña cantidad de trabajo complejo equivale a una cantidad mayor de trabajo simple. La experiencia muestra que constantemente se opera esa reducción. Por más que una mercancía sea el producto del trabajo más complejo su valor la equipara al producto del trabajo simple y, por consiguiente, no representa más que determinada cantidad de trabajo simple. Las diversas proporciones en que los distintos tipos de trabajo son reducidos al trabajo simple como a su unidad de medida, se establecen a través de un proceso social que se desenvuelve a espaldas de los productores, y que por eso a éstos les parece resultado de la tradición. Para simplificar, en lo sucesivo consideraremos directamente toda clase de fuerza de trabajo como fuerza de trabajo simple, no ahorrándonos con ello más que la molestia de la reducción. (Marx, 1975, págs. 54-55, énfasis añadido).
Aquí Marx se refiere a la fuerza de trabajo como simple (que no es lo mismo que fuerzas productivas normales) por ser una capacidad de quien trabaja con la que cuenta sin un desarrollo especial. En primer lugar Marx no se refiere al nivel de las fuerzas productivas, sino a una característica de la fuerza de trabajo. En segundo lugar Marx no menciona que el trabajo complejo surge por diferencias entre niveles de fuerzas productivas. Finalmente, Marx dice que la fuerza de trabajo es la simple y no dice que el trabajo utilizado con un nivel normal de las fuerzas productivas es considerado simple.

Para que Astarita pueda argumentar que el trabajo utilizado con un nivel de las fuerzas productivas superior al normal es el trabajo complejo tendría que explicar cómo es que esta afirmación es compatible con la definición de trabajo complejo que Marx expone en el fragmento citado previamente.

Otra vez, antes de afirmar si el autor está bien o mal, es indispensable destacar que no ha expuesto de manera completa su explicación del plusvalor extraordinario porque no ha brindado el fundamento por el cual afirma que diferencias en las fuerzas productivas (dentro de una rama de la economía) provocan una generación de valor diferente.

Para que Astarita pueda convencer a los marxistas de que su postura es correcta, sin siquiera tomar en cuenta si es correcta o no, requiere subsanar las dos carencias en su explicación.
2. ¿Por qué Astarita está mal?
A pesar de que la explicación de Astarita se encuentre incompleta es posible mostrar porqué su explicación es errónea.

El valor de cualquier mercancía depende de cuánto tiempo de trabajo se utiliza para producirla. La cantidad de trabajo abstracto que se utiliza para producir una mercancía depende del nivel de las fuerzas productivas.

La relación entre el trabajo abstracto y las fuerzas productivas es inversa, esto es, mientras mayor es la magnitud de las fuerzas productivas menor es la cantidad de trabajo abstracto requerido para producir. Esta última relación es la que Marx expresa bajo el concepto tiempo de trabajo necesario.

En términos generales: cuanto mayor sea la fuerza productiva del trabajo, tanto menor será el tiempo de trabajo requerido para la producción de un artículo, tanto menor la masa de trabajo cristalizada en él, tanto menor su valor. A la inversa, cuanto menor sea la fuerza productiva del trabajo, tanto mayor será el tiempo de trabajo necesario para la producción de un artículo, tanto mayor su valor. Por ende, la magnitud de valor de una mercancía varía en razón directa a la cantidad de trabajo efectivizado en ella e inversa a la fuerza productiva de ese trabajo. (Marx, 1975, pág. 50, énfasis añadido).

La relación entre trabajo concreto y fuerzas productivas es directa y se refiere a lo siguiente: el nivel o magnitud de las fuerzas productivas determina la cantidad de producto que se genera, es decir, a mayor nivel de las fuerzas productivas mayor es la cantidad de producto que se genera.

Astarita confunde cómo es que las fuerzas productivas se relacionan con el trabajo en su carácter abstracto con el trabajo en su carácter concreto. Un mayor nivel de las fuerzas productivas en efecto provoca producir más valores de uso, sin embargo no provocan que se genere más valor. Esto porque no se utiliza más tiempo de trabajo para producir la mercancía.

Astarita menciona que la mayor generación de valor se debe a la relación entre el nivel normal de las fuerzas productivas y el nivel de las fuerzas productivas de cada productor, esto es, que la generación de mayor valor siempre es relativa a un nivel normal. Sin embargo la relación entre las fuerzas productivas y- el trabajo en su carácter abstracto es de carácter general como la cita lo indica. Este es un principio general de la teoría del valor de Marx y en ningún momento Marx menciona que este principio general se ve alterado por un diferencial entre las fuerzas productivas de los productores.

Si una fuerza productiva mayor no provoca que el trabajo empleado genere más valor la explicación de Astarita se invalida por completo.

Otra manera de comprobar que la postura de Astarita es errónea consiste en analizar el concepto tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN). Éste, como su nombre lo indica, es el tiempo que requiere la sociedad en su conjunto para producir cierta cantidad de producto. Cuando hablamos de la sociedad nos referimos a todos los productores en la rama de la economía que produce la mercancía y a todos los productores que proveen los medios de producción a la rama en cuestión.

Astarita considera que el TTSN no es el tiempo que requiere toda la sociedad, sino el tiempo que requiere una fracción de ella: la fracción normal. Como ya vimos Astarita no nos dice de forma general cómo determinar qué es lo normal. La ‘normalidad’ que no logra explicar es en realidad el promedio o la media que Marx usa indistintamente:
[...] el trabajo que genera la sustancia de los valores es trabajo humano indiferenciado, gasto de la misma fuerza humana de trabajo. El conjunto de la fuerza de trabajo de la sociedad, representado en los valores del mundo de las mercancías, hace las veces aquí de una y la misma fuerza humana de trabajo, por más que se componga de innumerables fuerzas de trabajo individuales. Cada una de esas fuerzas de trabajo individuales es la misma fuerza de trabajo humana que las demás, en cuanto posee el carácter de fuerza de trabajo social media y opera como tal fuerza de trabajo social media, es decir, en cuanto, en la producción de una mercancía, sólo utiliza el tiempo de trabajo promedialmente necesario, o tiempo de trabajo socialmente necesario. El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo. (Marx, 1975, pág. 48, énfasis añadido).
Marx dice que el tiempo de trabajo socialmente necesario es el tiempo de trabajo promedialmente necesario, usa los términos como sustitutos, es decir, sinónimos. Posteriormente usa condiciones normales como sinónimas a grado medio, esto es, lo normal es lo promedio.

También Marx menciona que el conjunto de la fuerza de trabajo se representa en los valores del total de las mercancías, esto se puede representar como el cociente L/Q , donde L es el tiempo total de trabajo en la rama y Q es el volumen total de la producción. Sin embargo, para que a partir del promedio obtengamos el resultado L/Q, no nos referimos al promedio simple, sino a un promedio en particular. Más adelante profundizaremos en esto.

Astarita, al aceptar que únicamente una fracción de la sociedad determina el TTSN y acepta que si los productores anormales modifican el nivel de sus fuerzas productivas entonces el TTSN no cambia. Por ejemplo, si hay diez productores, seis con un TTN de 4 y cuatro productores con un TTN de 2, entonces siguiendo a Astarita el TTSN sería de 4. Si los cuatro productores con el TTN de 2 incrementaran el nivel de sus fuerzas productivas y redujeran su TTN a 1, bajo la definición de Astarita el TTSN no cambiaría. Esto es, aun cuando la sociedad requiere en su conjunto menos tiempo de trabajo para producir la mercancía por el cambio en las fuerzas productivas, según Astarita esto no es así, contradiciendo el principio general de la teoría del valor de Marx enunciado a continuación:

La magnitud de valor de una mercancía se mantendría constante, por consiguiente, si también fuera constante el tiempo de trabajo requerido para su producción. Pero éste varía con todo cambio en la fuerza productiva del trabajo. (Marx, El Capital. Crítica de la Economía Política. Libro primero. El proceso de producción de capital, 1975, pág. 49).

Otra manera de probar que la explicación de Astarita es errónea se encuentra en la relación entre el tiempo total de trabajo y la magnitud total de valor. De acuerdo a Astarita no es necesario que el tiempo total de trabajo y la magnitud total de valor sean iguales. Sin embargo, para Marx el tiempo de trabajo es la sustancia del valor, por lo que no puede haber valor sin que haya sustancia del valor. En el agregado no puede haber más unidades de valor que de tiempo de trabajo porque entonces se aceptaría que el valor no se encuentra fundado en la sustancia del valor que es el tiempo de trabajo, sino en otra cosa. Esto mismo sucede en el caso del plusvalor, el cual según Astarita puede ser mayor al plustrabajo por la misma razón expuesta previamente.
Notas
[1] Para conocer el debate que se ha suscitado sobre esta cuestión  puede dirigirse al Blog de Rolando Astarita:  https://rolandoastarita.wordpress.com/.
En él encontrará las entradas que tratan sobre esta cuestión:  
Nota del Editor
El texto anterior es solo un resumen amplio del texto original que puede consultarse a continuación en formato PDF.



https://tiemposcriticos.wordpress.com/



____________________________________

Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente – La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Jérôme Skalski: El Capital: una obra colosal“para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” [Entrevista con Michael Heinrich] — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional.cat
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periodico.cat
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
Juan J. Paz y Miño cuenta algo insólito en Ecuador: Marxismo probancario — El Telégrafo
André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
Mathieu Ait Lachkar: Jeunes en campagne : Amin, de Karl Marx à Jean-Luc Mélenchon — Ouest-France
Anne Dolhein: La Chine offre une statue de Karl Marx à la ville de Trèves en Allemagne — Reinformation
Karl Marx y Friedrich Engels, los padres del socialismo científico — Guerrero Liberación
Rodolfo Salazar González: Resurgimiento de Karl Marx — Buenos Días Tamaulipas
Marcelo Pereira: El Manifiesto del Partido Comunista es Un gran relato — La Diaria
Les jeunes années de Karl Marx au cinéma — Arte TV
José Pablo Noriega de Lomas, Universidad de Oviedo: Marx y Engels: Dos sistemas materialistas diferentes (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Carlos Prieto: Un icono pop llamado Karl Marx — El Confidencial
Benjamin Edgard: Notre ennemi le Capital — Le Comptoir
Jonathan Martineau y el feminismo marxista a escala internacional: 1) Intersección, articulación: el álgebra feminista — Marxismo Crítico / 2)Intersection, articulation : l’algèbre féministe — Période
Rodolfo Salazar González: Karl Marx, un filósofo legendario — Noticias de Tampico
Jotave: El Capital / Sesquicentenario de un libro que influye en el acontecer — La Arena
Gauthier Ambrus: Trump, Marx et la mondialisation. Quand l’auteur du «Capital» renvoie Chine, Europe et Amérique dos-à-dos — Le Temps
Gabriel Vargas Lozano & Raúl Páramo Ortega: Marx y Freud: Hacia una Nueva Racionalidad de la Sociedad y de la Historia. Presentación editorial del libro — México es Cultura
Iris de la Cruz Saborit & Liz Armas Pedraza: Pensamiento Crítico: una revista de todos los tiempos, exponente del marxismo en Cuba a fines de los 60 — Cuba Ahora
Andrei Martínez Finkelshtein: ¿Es cierto que Karl Marx se dedicaba a las matemáticas en su tiempo libre? — Quora
Jaime Corena: El verdadero Trump visto desde Marx — La Haine
Guía para el estudio del Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels — Fiuxy
Horacio González y Eduardo Grüner reflexionan sobre los 150 años de El Capital: Un campo de batalla para los debates — Página 12
Cinzia Romani: Un Marx sexy e pop per spiegarlo ai giovani globalizzati — Il Giornale
Sarah Jaffe: El surgimiento de la izquierda estadounidense: del Marxismo a la Resistencia ante Trump — TeleSur
__________________
(*) Acceso indirecto