"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

10/5/14

Una aproximación al pensamiento de Rosa Luxemburgo

Pablo E. Slavin  |  ¿Por qué estudiar el pensamiento de Rosa Luxemburgo -1871-1919-, fallecida hace más de noventa años? ¿Qué importancia pueden tener las ideas de alguien que fue objeto de duras críticas entre sus contemporáneos compañeros de partido, e ignorada por los sectores ligados al comunismo a lo largo de todo el siglo XX? Polemista incansable, fue una de las mentes más brillantes que produjo el socialismo tras la muerte de Marx y Engels. No sólo tenía un gran conocimiento en materia de filosofía y política, sino que su capacidad en el área económica la llevó a dar clases en la escuela del Partido Socialdemócrata de Alemania. Tampoco rehuyó la lucha revolucionaria, lo que pagó con la cárcel en forma reiterada. En el presente artículo se efectúa un análisis de la vida y de algunas ideas centrales en el pensamiento de Rosa Luxemburgo, como claves para ayudar a una mejor comprensión de los problemas que el capitalismo, en su fase actual de desarrollo, nos presenta.

Introducción

¿Por qué Rosa? ¿Por qué hoy?
“Pocos sistemas de pensamiento han sido tan desvirtuados, convirtiéndose a veces en su opuesto, como el de Karl Marx. Joseph Schumpeter -el gran teórico conservador de la economía política- expresó en cierta ocasión este desvirtuamiento mediante una analogía hipotética: si alguien hubiera descubierto Europa en tiempos de la Inquisición y conjeturara por ello que en tal organización se reflejaba el espíritu de los Evangelios, se estaría comportando como aquellos que ven cristalizadas las ideas de Marx en el comunismo soviético.
Si semejante deformación sólo aflorara entre los detractores del marxismo, difícilmente sorprendería. Lo insólito es que surja entre sus “propugnadores”, quienes convencen al resto del mundo de que su ideología expresa las ideas de Marx. Esto ha llegado a un grado tal en Norteamérica y Europa, merced a lo eficaz de la propaganda soviética, que no sólo se cree hallar en el sistema ruso el cumplimiento del socialismo, sino que se piensa estar frente a un régimen revolucionario que se propone la subversión mundial, en lugar de ante una forma reaccionaria y burocrática de capitalismo de estado.” | Erich Fromm (1973)
“...Rosa Luxemburg es la única discípula de Marx que ha desarrollado ulteriormente la obra de la vida de éste tanto en el sentido económico-material cuanto en el económico-metódico, con lo que ha podido enlazar concretamente, desde ese punto de vista, con la situación actual de la evolución de la sociedad.” | György Lukács (1922) en Historia y Conciencia de Clase (1)
¿Por qué estudiar el pensamiento de Rosa Luxemburgo, fallecida hace más de noventa años? ¿Qué importancia pueden tener las ideas de alguien que fue objeto de duras críticas entre sus contemporáneos compañeros de partido, e ignorada por los sectores ligados al comunismo a lo largo de todo el siglo XX?

Polemista incansable, fue una de las mentes más brillantes que produjo el socialismo tras la muerte de Marx y Engels. No sólo tenía un gran conocimiento en materia de filosofía y política, sino que su capacidad en el área económica la llevó a dar clases en la escuela del Partido Socialdemócrata de Alemania. Tampoco rehuyó la lucha revolucionaria, lo que pagó con la cárcel en forma reiterada.

¿Cómo explicar entonces qué, aún hoy, sus Obras Completas (exigidas por Lenin en 1922!!!) sólo hayan sido publicadas en idioma alemán, y el acceso a sus trabajos siga siendo difícil y fraccionado? Con la excepción de Alemania, donde la Fundación Rosa Luxemburg (Rosa Luxemburg Stiftung) realiza una fecunda labor, y del Japón, donde reside el Director de la Internationale Rosa-Luxemburg-Gesellschaft, hoy son pocos los foros en los cuales sus ideas son rescatadas. Su obra, estamos convencidos, no es objeto del estudio que se merece.

En un interesante estudio, Darío Renzi, en forma crítica, se pregunta:
“¿Fue Rosa Luxemburgo efectivamente una solitaria? ¿A su manera, una marginada? ¿Una incomprendida por sus propios compañeros? ¿Una voz solitaria en las multitudinarias encrucijadas de la modernidad en las que participó? En cierto sentido, si asumimos los esquemas clásicos del criterio político, sí. Sus batallas no alcanzaron resultados apreciables ni duraderos, su pensamiento no incidió con profundidad, no reunió y no formó suficientemente en torno a su personalidad, sus razones no fueron reconocidas clara y coherentemente. Es justo, pues, radicalizar el criterio: el idealismo, las concepciones, la filosofía de esta dirigente no dieron lugar a una corriente dentro del marxismo revolucionario ni durante su vida ni, con mayor motivo, posteriormente. Ni siquiera tuvieron influencia significativa en otras corrientes. Es más, fueron rápidamente liquidadas, sistemáticamente menospreciadas o tenazmente ignoradas. Según los cánones vigentes de la real politik no cabe ninguna duda, el veredicto inapelable ya se ha dictado: Rosa Luxemburgo ha sido excluida del devenir vivo del movimiento obrero y vaga sin pena ni gloria por la galería de los personajes del pasado.” (2)
Creemos que en su espíritu indomable de librepensadora está la respuesta a esa ignorancia a la que fue sometida su obra y su figura desde su desaparición física. Y es que Rosa Luxemburgo jamás se sometió a la disciplina partidaria. Supo enfrentarse y criticar duramente a sus compañeros de la segunda Internacional cuando consideró que ellos defeccionaban en la defensa de los principios del socialismo. Principios que ella defendió con su vida, pero que jamás los consideró como dogmas sino pasibles de un permanente análisis crítico.

En esta línea es que Michael Lowy, luego de interrogarse si Rosa Luxemburgo puede ser realmente considerada ‘marxista’ y repasar algunas de sus disidencias con Marx, sostiene que
“...para ella, precisamente, el marxismo no era una Summa Teológica, un conjunto petrificado de dogmas, un sistema de verdades eternas establecidas de una vez para siempre, una serie de proclamas pontificales marcadas con el sello de la infalibilidad; pero sí, contrariamente, un método vivo que debe ser constantemente desarrollado para aprehender el proceso histórico concreto.” (3)
Polemizó con Bernstein y los revisionistas sobre la importancia del método dialéctico, la validez de la teoría del derrumbe, y la vigencia del principio revolucionario, entre otras cuestiones. Se enfrentó a su amigo Kautsky cuando éste, como líder del partido, asumió en la práctica la postura reformista que ella tanto le había criticado a Bernstein; cuestionó duramente el silencio cómplice del Partido ante la invasión imperialista de Alemania en Marruecos (1910), conducta que anticipaba el comportamiento de la Segunda Internacional en 1914, cuando sus diputados (4) terminarían votando en favor de los créditos de guerra. Debatió con Lenin sobre temas tan diferentes como el problema de las nacionalidades, el papel del Partido y los problemas de la organización, o la importancia asignada a la huelga de masas en la lucha revolucionaria. Y pese a que saludó con alegría y defendió la revolución de 1917, no dudó en lanzar duras críticas a Lenin y Trotsky por la falta de libertad y los peligros que ello implicaba para el triunfo de la revolución socialista.

Rosa Luxemburgo señalaba con certeza, que
“...‘el pesado mecanismo de las instituciones democráticas’ posee un potente correctivo, precisamente en el movimiento vivo de las masas, en su expresión ininterrumpida. Y cuanto más democráticas las instituciones, cuanto más vitales y potentes se presentan las pulsaciones de la vida política de masas, tanto más directa y total resulta su eficacia, a despecho de las insignias anquilosadas del partido, listas electorales perimidas, etc. Es cierto que toda institución democrática tiene sus límites y sus ausencias, hecho que la mancomuna a la totalidad de las instituciones humanas. Pero el remedio inventado por Trotsky y Lenin, la supresión de la democracia en general, es aún peor que el mal que se quiere evitar: sofoca, en efecto, la fuente viva de la que únicamente pueden surgir las correcciones de las insuficiencias congénitas a las instituciones sociales, una vida política activa, libre y enérgica de las más amplias masas.” (5)
 


Universidad Nacional de la Plata
http://sedici.unlp.edu.ar/

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Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb (*)
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
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Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
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Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
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Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? La Conversación
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Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
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Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
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Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Jérôme Skalski entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periódico
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
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André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
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Andrei Martínez Finkelshtein: ¿Es cierto que Karl Marx se dedicaba a las matemáticas en su tiempo libre? — Quora
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