"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

10/4/14

Karl Marx contra el IV Reich neoliberal

Karl Marx ✆ Radierung 
  • “Marx es el máximo investigador de temas económicos y socialistas de nuestro tiempo. A lo largo de mi vida he entrado en contacto con numerosos estudiosos, pero no conozco a ninguno que sea tan erudito y profundo como él” |  M. A. Bakunin, 23 de enero de 1872
Manuel Fernández-Cuesta  |  Hemos leído tanto a Marx que ya no sabemos interpretar sus textos. Hemos citado tanto a Marx, en cualquier situación, con cualquier excusa, que hemos olvidado de dónde provienen las citas y su utilidad práctica. Cubiertos de polvo, en los estantes superiores, olvidados, los libros de Marx, origen judío, bautizado luterano, ateo, nos recuerdan con sus arrugas y subrayados otras épocas, quizá más felices, otras vidas. Como un lejano pariente, aquel que recorrió ciudades de Europa de exilio en exilio, penuria económica, hasta morir, apátrida, en el Londres victoriano, hacedor de lo social, maestro de la sospecha, el analista que entendió lo real como el conjunto de circunstancias socio-materiales y relaciones sociales, nos mira, desde un pequeño retrato, y se interroga incrédulo, sobre nuestra actitud ante la
primacía política, casi una dictadura contable, del hegemónico Reich neoliberal.

Marx no recuerda todo: tiene una confusa memoria del futuro. Murió en 1883, un 14 de marzo. A su entierro, en el cementerio de Highgate, asistió una docena, escasa, de personas. Alemania de Merkel: cuarto episodio de la saga. Y escrito en romanos da, si cabe, más miedo: IV Reich, el del ajuste, la explotación y el recorte. “Había algo más que yo echaba en falta en las usuales valoraciones de Marx. Siempre se ponía mucho énfasis en el Marx pensador, el teórico. Yo sabia que Marx fue un revolucionario extraordinariamente activo, primero como periodista rebelde en Alemania, después dentro de las asociaciones de trabajadores en París y en la Liga comunista de Bruselas.”, escribe Howard Zinn en el prólogo de Marx en el Soho (Hiru, 2002).

“Le encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre”, dijo Engels en su entierro. Tenía 64 años. Había nacido en Tréveris (5 de mayo de 1818) y entendido, clarividencia científica, antes, incluso, de la “ruptura epistemológica” de la que habló, Bachelard al fondo, el bueno de -anda en el limbo- Louis Althusser, que la expansión de la burguesía -la casta neoliberal- iba a ser necesariamente global.

En el Manifiesto del Partido Comunista (primera edición, Londres, febrero de 1848), dos jóvenes, Engels anotó después que la mayoría de las ideas eran de Marx, intuyeron la inevitable globalización: “la necesidad de una venta cada vez más expandida de sus productos lanza a la burguesía a través de todo el orbe. Ésta debe establecerse, instalarse y entablar vinculaciones por doquier. En virtud de su explotación del mercado mundial, la burguesía ha dado una conformación cosmopolita a la producción y al consumo.” El polvo acumulado, a medida que pasan las hojas, se eleva formando una cortina, una red, en el estadio actual de marasmo, de respuestas imprescindibles.

Leer a Marx no es leer a Aristóteles. Marx es acción, movimiento transformador, crítica del Estado y de sus aparatos de coerción, la teoría del valor y la plusvalía; Marx formulará también -Lenin será más concreto- el instante revolucionario, el tempo revolucionario, partiendo de que el carácter de la sociedad está determinado por su modo de producción. La socialdemocracia de tul e ilusión enterró a Marx: cátedras y seminarios analizaron, hasta el morfema, sus peligrosos trabajos.

Marx, venerable patriarca, escribió -no sin ironía- Anselmo Lorenzo. Canónico, fosilizado, su obra es una estampita multicolor en el santuario de la Academia: un cadáver exquisito. Pero el Manifiesto salta a los ojos, atraviesa corazón y cerebro, explica el mundo y concibe otro. A Marx, agudo periodista, le hubiera gustado verlo circular, fotocopiado o en soporte digital, por la emotiva pluralidad del 15M. He citado el MPC tomando una reliquia bibliográfica. La incompleta OME, volumen 9, Crítica, 1978, edición dirigida, también en el limbo, por Manuel Sacristán. Marx conoce el arranque del imperialismo e intuye la mundialización del capital. De la crisis/estafa financiera, y de la repartición desigual de sus costes, humillación al esclavizado Sur incluida, ya se encarga Alemania y sus sometidos gobiernos locales.

Es posible que Angela Dorothea Kasner, señora de Ulrich Merkel, física por Leipzig (entonces RDA), Premio Carlomagno, estudiase cuántica y partículas elementales viendo imágenes, retratos y bustos de Marx. Barba blanca, bigote levemente oscuro: le llamaban el Moro. La dama del rigor, igual que hizo la de hierro en GB, devuelve a Alemania al lugar que su Volksgeist cree que debe estar. Su estricta política de austeridad, una forma de protección a su industria y banca, recuerda, quizá demasiado, la patriótica reacción ante la crisis de Weimar.

Marx lo explica mejor: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.” (El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, Editorial Progreso, Moscú, 1978). El IV Reich es la farsa neoliberal de un modelo en descomposición. El encendido romanticismo alemán, frente a la racional ilustración francesa, está presente en el destino y la identidad nacional del (otro) pueblo elegido. Algo de esto describe, con acierto,Modernidad y holocausto (1989; en español, Sequitur, 1997), el sociólogo Zygmunt Bauman, antes de convertirse en el analista fetiche de las clases medias: Señor de lo Líquido.

“Acaso no haya otro país, salvo Turquía, tan poco conocido y erróneamente juzgado por Europa como España”, sintetizó en un artículo publicado en el New York Daily Tribune, el 21 de agosto de 1854. Una vez más, sus expresiones parecen escritas ayer, dirigidas contra el desprecio, racismo de clase, del Norte. Alejemos la idea del pensador en la torre de marfil; evitemos el anquilosamiento místico del clásico. Seamos irreverentes con Marx, atrevidos, y consideremos, igual que hacían sus contemporáneos, amigos o enemigos, Conversaciones con Marx y Engels de H.M. Enzensberger (Anagrama, 1974), los trabajos, panfletos y cuerpo doctrinal como herramientas de generación de conciencia y agitación: instrumentos.

Marx es un pensador de la acción, para la acción, un aldabonazo en la estructura social y patrimonial de la segunda mitad del siglo XIX. Su lectura, hoy, contra el furor de las formas extremas de monetarismo, contra la idea de que no existe -fin de la Historia hegeliana- alternativa al capitalismo, desvela (y ridiculiza) el mito del pensamiento dominante. Con una leve adecuación terminológica al presente, el Moro resurge como el indignado consciente, un militante de la transformación que, además de rodear el Congreso, agitar las burocracias de los partidos de izquierda y apuntarse a todas las plataformas posibles, asume la complejidad: nunca la derrota. Como dice el personaje Marx en la obra citada de Zinn: “¿No os habéis preguntado nunca por qué es necesario declararme muerto una y otra vez?”


____________________________________

Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb (*)
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Jérôme Skalski entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
Gustau Nerín: El 'Manifiesto comunista' de Marx y Engels, vuelve — El Nacional
Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
Luis Escalante: El hondureño que le escribió a Karl Marx — Hablemos de Honduras
José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periódico
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
Juan J. Paz y Miño cuenta algo insólito en Ecuador: Marxismo probancario — El Telégrafo
André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
Mathieu Ait Lachkar: Jeunes en campagne : Amin, de Karl Marx à Jean-Luc Mélenchon — Ouest-France
Anne Dolhein: La Chine offre une statue de Karl Marx à la ville de Trèves en Allemagne — Reinformation
Karl Marx y Friedrich Engels, los padres del socialismo científico — Guerrero Liberación
Rodolfo Salazar González: Resurgimiento de Karl Marx — Buenos Días Tamaulipas
Marcelo Pereira: El Manifiesto del Partido Comunista es Un gran relato — La Diaria
Les jeunes années de Karl Marx au cinéma — Arte TV
José Pablo Noriega de Lomas, Universidad de Oviedo: Marx y Engels: Dos sistemas materialistas diferentes (PDF) — Universidad de La Rioja (*)
Carlos Prieto: Un icono pop llamado Karl Marx — El Confidencial
Benjamin Edgard: Notre ennemi le Capital — Le Comptoir
Jonathan Martineau y el feminismo marxista a escala internacional: 1) Intersección, articulación: el álgebra feminista — Marxismo Crítico / 2) Intersection, articulation : l’algèbre féministe — Période
Rodolfo Salazar González: Karl Marx, un filósofo legendario — Noticias de Tampico
Jotave: El Capital / Sesquicentenario de un libro que influye en el acontecer — La Arena
Gauthier Ambrus: Trump, Marx et la mondialisation. Quand l’auteur du «Capital» renvoie Chine, Europe et Amérique dos-à-dos — Le Temps
Gabriel Vargas Lozano & Raúl Páramo Ortega: Marx y Freud: Hacia una Nueva Racionalidad de la Sociedad y de la Historia. Presentación editorial del libro — México es Cultura
Iris de la Cruz Saborit & Liz Armas Pedraza: Pensamiento Crítico: una revista de todos los tiempos, exponente del marxismo en Cuba a fines de los 60 — Cuba Ahora
Andrei Martínez Finkelshtein: ¿Es cierto que Karl Marx se dedicaba a las matemáticas en su tiempo libre? — Quora
_____________________
(*) Acceso indirecto