"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

7/10/13

Chile | La guerra al marxismo y la defensa de la jauría a Codillera y Punta Peuco

Enrique Villanueva  |  Hasta cuándo tendremos que soportar el descaro y la prepotencia de la derecha, defendiendo el golpe-cívico militar de 1973, a la dictadura y ahora a los criminales confesos de crímenes de lesa humanidad, ex militares que están presos en cárceles de lujo, construidas durante los gobiernos de Eduardo Frei y Ricardo Lagos.

Se suma a lo anterior que la mayoría de estos torturadores y violadores, encubridores y cómplices pasivos están libres, amparados por la ley de amnistía de 1978, que en virtud de los acuerdos de 1988, pre y post plebiscito, se declararon intocables. Quienes protegen a estos criminales son los mismos, políticos, empresarios, periodistas, o sus herederos, que oficiaron de asesores políticos y militares, que crearon el Plan Z, el caos económico para dar un golpe de Estado en 1973. Inventando una guerra como excusa para aniquilar a sus adversarios, no en enfrentamientos armados, sino que mayoritariamente indefensos y asesinados en cámaras de tortura o en fusilamientos extrajudiciales. Es tiempo de desenmascarar todo este entramado político, así como las redes que protegen a estos criminales, a toda esa jauría, a los que están gozando de impunidad y a los que están en Punta Peuco y en el Penal Cordillera. Ya no es posible permitir que estos bandidos sean calificados de héroes porque supuestamente libraron “la gran batalla para salvar a Chile del marxismo”. Alguien tiene que recordarles, que los que están allí, en esas cárceles llenas de privilegio, están condenados por torturar, violar, asesinar, porque
hicieron desaparecer a personas, hombres, niños y mujeres, porque simularon enfrentamientos trasladando cadáveres de personas asesinadas en cámaras de tortura a lugares previamente preparados para ello.

Entonces basta de mentiras y de cobardía, la guerra sucia en contra de nosotros los chilenos, fue ideada por los asesores políticos del dictador, entre ellos su principal ideólogo Jaime Guzmán, quienes impusieron un movimiento de exaltación nacional, llamando a destruir el marxismo, que según ellos “estaba devorando el alma popular de Chile”. Por eso nunca se trató de un golpe militar para restaurar la democracia, como afirman hasta hoy, las evidencias demuestran que el fin ultimo fue siempre el que definió Guzmán, refundar el país, crear una institucionalidad política (y una Constitución) para que jamás se permitiera que la experiencia marxista se repitiera en el país.

Los políticos de la derecha que hoy son incapaces de reconocer sus responsabilidades en los crímenes y desapariciones de chilenos (as), sabían desde el primer momento que para reorganizar el capitalismo en Chile y refundar la nación, la represión política era una condición imprescindible, era la manera de garantizar el éxito del proceso refundacional y un elemento clave para destruir definitivamente la estrecha relación entre izquierda política y el movimiento popular y así lo hicieron.

Hasta ahora, con apoyo y acuerdos con los poderes fácticos dentro y fuera de la Concertación, han logrado deslindar sus responsabilidades, intentando apartarse de su vínculo ideológico con la dictadura, endosando a las FFAA la aplicación de la Doctrina de la Seguridad Nacional, cuando en realidad todo fue obra de una coalición político militar.

En esa instancia, en el contexto de la Guerra Fría, definieron el enemigo a exterminar, a los comunistas y marxistas, persiguiéndolos y aniquilándolos, enemigos que según esta doctrina no son patriotas sino vendidos al comunismo internacional, por tanto despreciables y a los cuales se les aplica métodos irregulares como la tortura, el asesinato, el soplonaje, es decir, el terrorismo de estado. Pero quienes resultaron ser en realidad estos ”enemigos despreciables”, mas allá de los partidos de izquierda, si uno toma los registros de las comisiones Valech, Rettig, de la Vicaria de la solidaridad, todo este armazón político ideológico de la guerra sucia se va al piso, porque las victimas, los marxistas fueron todos quienes no aceptaron el golpe: sectores de la iglesia, el pueblo trabajador, la juventud, los estudiantes, intelectuales, artistas que se atrevieron con Allende a construir una sociedad mas justa.

Resulta irrisorio entonces que hoy Senadores, Diputados, ex Alcaldes, jefes de servicios, empresarios pinochetistas, intenten convencer a los chilenos que no sabían de las violaciones a los derechos humanos. Una vez más, basta de mentiras e hipocresías, la derecha chilena reciclada en la “centro derecha”, que cuarenta años después continua asumiendo su guerra en contra del marxismo, tiene que asumir su responsabilidad política, por lo que hicieron e instigaron en el golpe y en la dictadura cívico-militar. En este sentido, algo que no puedo dejar pasar sin entregar una opinión personal, es el intento de vincular al FPMR con los asesinos y terroristas esbirros de la dictadura. Algo que desde 1989 se inscribe en la permanente búsqueda de “empates”, con el fin de esconder responsabilidades y de acusar a nuevos “enemigos marxistas”, o con el fin de perseguir a quienes pensamos distinto.

Es una situación que ha sido posible por el aislamiento político intencionado en el cual nos encontramos la mayoría de quienes luchamos frontalmente en contra de la dictadura, fruto de una reconciliación mal concebida. Junto con la resolución de no aplicar justicia a los violadores de los derechos humanos, o hacerlo de manera parcial, el duopolio conformado por la dirigencia conservadora de los partidos políticos de la Centro Izquierda y de la Centro Derecha, erradicaron progresivamente a la izquierda del mapa político, asociándola tal cual lo hizo la dictadura con terrorismo.

En este ámbito no han trepidado en cuestionar de manera abierta o velada, la legitimidad y el valor histórico del gobierno socialista de Salvador Allende y junto con esto, intentaron hacer creer que la dictadura salió del poder por los acuerdos políticos entre ambas coaliciones, desconociendo la enorme participación de la lucha popular, las protestas sociales, la resistencia armada a la tiranía y del tremendo significado y aporte que tiene el haber ejercido el derecho a la rebelión.

De allí entonces que sin el mínimo respeto a los miles de héroes anónimos, que entregaron su vida por la democracia y la libertad en nuestro país, han vendido el discurso, tanto la derecha como el conservadurismo concertacionista, que vincula al FPMR y a las demás fuerzas revolucionarias con el terrorismo. Manipulando el mismo esquema que antes utilizó la dictadura, calificándonos de “cáncer marxista, vende patria, violentistas y demases.

De esta manera se nos marginó de la vida política e incluso laboral, se nos persigue, llegando al extremo absurdo, en el cual los violadores de los derechos humanos gozan de una impunidad grosera y los que arriesgaron sus vidas en la clandestinidad por años luchando en contra de la tiranía, hoy son rechazados por quienes gozan de la democracia a la cual ayudamos a construir.

Pero la historia no olvida y tarde o temprano reivindica a los luchadores sociales dignos y que son parte del pueblo, por eso el FPMR está en la memoria colectiva, latente. Aún aparecen rayados como en tiempos de dictadura “gracias FPMR por existir” porque aun existe en el imaginario del pueblo trabajador.
Los ‘rodriguistas’ tomamos con orgullo el ejemplo de Allende y lo hicimos propio, quien a pesar de haber sido abandonado por sus pares políticos, ejerció junto a un puñado de hombres dignos el derecho a la rebelión en contra de los opresores y murió por ello. Inspirados en este ejemplo inmortal, no aceptamos la guerra unilateral que inventaron el tirano y sus cómplices civiles, nos rebelamos y por primera vez en nuestra historia patria, le disputamos el monopolio de las armas a quienes las utilizaron para cobardemente reprimir y asesinar a miles de chilenos. Fueron varias decenas de nuestros hermanos (as) los que murieron cobardemente torturados y asesinados, sin posibilidad de defenderse, héroes anónimos con los cuales la clase política esta en deuda, porque ellos también aportaron a esta media democracia en la que vivimos, pero democracia al fin. Y fueron cientos los chilenos y chilenas que bajo el cobijo del rodriguismo se desprendieron de todo para aportar, a riesgos de sus vidas, a la libertad de nuestro país.

También fuimos víctimas de nuestros propios errores, que seguramente en algún momento se deberán reconocer públicamente ante el mismo pueblo que nos vio nacer, con la misma transparencia que nos caracterizó siempre. Pero basta ya de tanta ambigüedad, que se reconozca a quienes luchamos en contra de una dictadura brutal.

Hasta cuando se le hace el juego a la derecha en el sentido que los marxistas y los Rodriguistas no merecemos vivir en nuestra patria. Hasta cuando se nos niega el derecho a soñar con un país distinto al que hoy vivimos, plagado de desigualdades y abusos para la mayoría de la población. La derecha persigue al marxismo al igual que el conservadurismo de izquierda, la razón, porque es una teoría de la realidad social, es una crítica a un modelo de sociedad y a un modo de producción económica abusivo, generador de profundas desigualdades. Una teoría que se plasma en una práctica, en una acción política revolucionaria orientada a transformar las estructuras económicas, políticas y sociales.

Creo que hoy es más válido que nunca lo planteado por Marx en el sentido de que «Los filósofos hasta ahora se han limitado a interpretar, de muy diversas formas, el mundo; pero lo que importa ahora es transformarlo».

Es este sistema social y económico que desborda comportamientos tan insolentes impuestos a los seres humanos, que produce junto a una riqueza obscena una pobreza en masa, lo que inevitablemente hace resurgir siempre temas y pensamientos de crítica social y radical.

Para dolor de la derecha fanática que no cree ni sabe vivir en la diversidad, es la sociedad clasista y desigual que ellos construyeron, la que mantiene vivo al marxismo.

Con este artículo rindo un homenaje a dos héroes del pueblo, Víctor Jara e Isidoro Carrillo, asesinados en septiembre de 1973.

Notas sobre Marx, Engels y el marxismo

Entretien avec Michael Heinrich: Débat. “Le Capital”: un travail colossal “pour percer un système complet de fausses perceptions” — A l’encontre
Jérôme Skalski entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Robin Clapp, Partido Socialista de Inglaterra y Gales: El Capital de Marx cumple 150 años: un análisis y una crítica inigualables del capitalismo, relevante todavía hoy — Werken Rojo
A 150 años de la primera edición de "El Capital": Una obra que trascendió a su época — La Arena
La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en "El Capital" de Marx de Evald Vasiliévich Iliénkov — Templando el Acero
Francesc Torralba: "Todo lo sólido se desvanece en el aire" - ¿Y si Marx tuviera razón? — Vida Nueva
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español
Carta de Karl Marx al rabino Baruch Levi — Metapedia (Publicada en la "Revue de Paris" el 01-06-1928)
Tony Blair confiesa haber "tanteado el marxismo" — Sputnik
“Karl Marx le Retour” de Howard Zinn — Le Repúblicain Lorrain
Engels y la independencia política de los trabajadores — Marxist Internet Archive
Ante el fallecimiento de Friedrich Engels — OM Radio
Conmemoramos la vida del camarada Engels — Abayarde Rojo.
Hassan Pérez Casabona: Federico Engels, titán de las ideas — Trabajadores
Cinco aportes de Engels a 122 años de su muerte — Zócalo
Shameel Thahir Silva: Pensando en el nuevo partido de las FARC-EP y su marxismo-leninismo — Rebelión
Vingtras: "Les ingénieurs de l'avenir lumineux" — Mediapart
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox
Il y a 150 ans, le 17 juillet 1867, Karl Marx publiait "Das Kapital" à Londres, une oeuvre décisive de déconstruction du système de production, d'échange et d'exploitation capitaliste — Le Chiffon Rouge Morlaix
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb (*)
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Jérôme Skalski: Lire "Le Capital", un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja (*)
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur
Andrés Arnone: Naturaleza y economía en Marx y Engels: de procesos naturales y construcciones sociales — La Izquierda Diario
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Luigi Mascheroni: Che borghese quel Karl Marx. Parola di Morselli — Il Giornale
Eros Barone: Il segreto del potere capitalistico — Varese News
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José Roberto Herrera Zúñiga: El terrorismo individual: un análisis desde el marxismo clásico — Universidad de Costa Rica
Albert Sáez: Salarios y beneficios — El Periódico
Tres marxistas negros, las sociedades de color y el marxismo en Cuba (1940-1961) — Rebelión
Juan J. Paz y Miño cuenta algo insólito en Ecuador: Marxismo probancario — El Telégrafo
André Tosel: Marxismos, neo-marxismos y post-marxismos — Viento Sur
Mathieu Ait Lachkar: Jeunes en campagne : Amin, de Karl Marx à Jean-Luc Mélenchon — Ouest-France
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(*) Acceso indirecto