"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

16/5/17

Medición del producto y los esquemas de reproducción de Marx

Karl Marx ✆ Carreño
Rolando Astarita

En la edición de La Nación del 12 de abril pasado los profesores de Economía Martín Krause, Adrián Ravier y Nicolás Cachanosky publicaron un artículo titulado “El mito del consumo como llave del progreso económico”, en la que destacan la importancia del cálculo del producto bruto (gross output), que ha comenzado a publicar el Bureau of Economic Analysis de Estados Unidos. Es que el producto bruto, señalan los autores de la nota, incluye todas las transacciones de la economía, y no solo las de la etapa final del consumo, como sucede con el PBI. En consecuencia, enfatizan, la nueva medición relativiza la importancia del consumo en la demanda agregada, para destacar la centralidad de la inversión.

Pues bien, desde una perspectiva marxista podemos decir que la medición del producto efectivamente pone de relieve la centralidad de la acumulación del capital en el funcionamiento de las economías capitalistas. Un tema que es clave en la teoría de Marx. Más precisamente, la nueva medición del BEA encaja en los esquemas de reproducción contenidos en el segundo volumen de El Capital. El objetivo de esta nota es entonces explicar la importancia de este enfoque de Marx para el análisis y crítica de la economía capitalista. Para eso, en primer lugar, explicamos la distinción entre PBI y producto bruto para aquellos lectores que no son economistas. En segundo término, resumimos la divergencia entre keynesianos y “ofertistas”. En tercer lugar, presentamos lo básico de los esquemas de Marx y sacamos algunas conclusiones.
Producto bruto y PBI
El Bureau of Economic Analysis comenzó a incluir el cálculo del producto bruto (gross product) por industria. Es una medida de las ventas (o de los ingresos)  de una industria, que puede incluir tanto las ventas a los consumidores finales en la economía, como las ventas a otras industrias (insumos intermedios). Por eso es la suma del valor agregado de la industria bajo consideración y de los insumos intermedios. Naturalmente entonces, el producto bruto del país es la suma de los productos brutos de las industrias.

La medición tradicional, en cambio, es el PBI (producto bruto interno), que se limita al producto final, esto es, a los bienes terminados y servicios. Por eso se calcula sumando el valor de mercado de todas las mercancías y servicios producidos y restando el valor de los insumos utilizados en cada etapa del proceso. Dado que se trata del producto bruto, se tiene en cuenta la amortización de los equipos e instalaciones utilizadas; cuando no se considera la amortización hablamos de producto neto.

Para ver el asunto con un ejemplo teórico ultra simplificado, supongamos una economía compuesta por solo 3 industrias: la producción de trigo; la producción de harina; y la producción de pan. Supongamos que en la producción de trigo solo entran $60 de salarios y $20 de beneficios (para simplificar la explicación, suponemos que no utiliza bienes intermedios). El valor del trigo es entonces $60 + $20 = $80; el valor agregado en esta etapa es $80. A su vez, en la producción de harina entran $80 (trigo) + $40 (salarios) + $15 (beneficios) = $135. El valor agregado en esta etapa es $55. Por último, en la producción de pan entran $135 (harina) + $50 (salarios) + $30 (beneficios) = $215. El PBI es igual al producto final, $215; que es la suma del valor agregado en cada etapa: 80 + 55 + 80. En este ejemplo no hemos considerado el uso de equipos, máquinas e instalaciones. Si este fuera el caso, para calcular el PBI se agrega el cargo por depreciación y obsolescencia. Lo importante es que en el cálculo del PBI no se contabilizan los productos intermedios. En cambio, el producto bruto sí los incluye, de manera que en nuestro sencillo ejemplo teórico el producto bruto es $430. Lo cual significa que el producto bruto refleja la doble contabilidad, esto es, tanto la venta de productos intermedios como de los productos finales. A título ilustrativo digamos que el producto de EEUU, de 2016, estimado por la BEA en 32,4 billones de dólares, en tanto que el PBI fue de 18,7 billones.

Precisemos también que, debido a que incluye todas las caídas sucesivas en la cadena de suministro de insumos intermedios que se requieren para hacer los bienes durables, las variaciones del producto bruto reflejan de manera más pronunciada que el PBI el carácter cíclico de las economías capitalistas. Por ejemplo, el valor agregado para los bienes durables industriales cayeron 15% en 2009, en tanto que el producto bruto cayó 19% (véase  “What is gross output and how does it differ from gross domestic product by industry?”).
¿Acento en la oferta o en la demanda?
La incorporación de la medición del producto bruto ha sido saludada como un avance por los economistas que ponen el acento en la importancia de la oferta, en especial la inversión, como clave de la economía. Los autores de la nota publicada en La Nación, cercanos a la escuela austriaca de Economía (sus referentes históricos son Carl Menger, Eugen von Böhm-Bawerk, Friedrich Hayek, Ludwig von Mises, entre otros), comparten esa perspectiva. Sostienen que dado que el PBI no considera todas las transacciones de la economía, resulta que dos tercios de la producción son asignados el consumo (en Argentina el consumo representa el 72% del PBI). Por eso pareciera que la clave para reactivar una economía en recesión es el consumo; pero si se toma el producto bruto, la situación es inversa, ya que las etapas previas a la producción del bien final o servicio abarcan dos tercios del proceso productivo.

En oposición, los economistas de tendencia keynesiana, privilegian la medición del PBI. En algunas versiones extremas de este enfoque, el consumo es la variable clave, de la que depende la inversión y, más en general, la demanda agregada. Se puede discutir si esta era la posición de Keynes (puede consultarse aquí, aquí, aquí), pero lo cierto es que la idea de que el consumo es la llave de la demanda es bastante popular entre la gente que se considera keynesiana, en sentido amplio. Podríamos por eso decir que existen dos posiciones polares: aquellos que piensan que la oferta siempre genera su correspondiente demanda, y en un tiempo relativamente corto (ley de Say); y los que consideran que la demanda siempre genera su correspondiente oferta. Esta última sería una especie de “ley de Say al revés”. Entre ambas posturas podemos encontrar todo tipo de posiciones intermedias, aunque siempre con cierta inclinación a alguna de las dos posturas polares.
Los esquemas de reproducción de Marx
En cuanto a la posición de Marx, aunque fue crítico de la ley de Say, esto no lo llevó a negar la centralidad de la acumulación de capital (o de la inversión) en el desarrollo capitalista. Es que en la sociedad capitalista el consumo juega un rol subordinado, ya que depende principalmente de que los capitalistas contraten trabajadores. Es claro que solo si los trabajadores venden su fuerza de trabajo al capital, pueden consumir; el consumo entonces no puede anteceder a la compra de la fuerza de trabajo por el capital. La cuestión se ve con claridad en los esquemas de reproducción de Marx. Estos esquemas están inspirados en el Tableau Economique de los fisiócratas, y muestran las condiciones necesarias para la reproducción de conjunto del capital.

Marx divide a la economía en dos sectores: el que produce los medios de producción (o sea, provee los elementos materiales del capital constante); y el que produce los medios de subsistencia (los medios de consumo, o reproducción, de la clase obrera, más los medios de consumo de los capitalistas). Distingue también la reproducción simple, que es el caso en que la plusvalía no se acumula (o sea, se gasta totalmente en bienes de consumo) de la reproducción ampliada, cuando se reinvierte plusvalía. La reproducción simple es introducida con el siguiente ejemplo numérico:
Sector 1: 4000c + 1000v + 1000s = 6000 Sector 2: 2000c + 500v + 500s = 3000
Aquí los trabajadores y capitalistas de ambos sectores adquieren los 3000 producidos en el sector 2; los capitalistas del sector 1 reponen los insumos y equipos gastados (valor 4000) adquiriéndolos en el mismo sector 1; los capitalistas del sector 2 compran los insumos y equipos gastados (valor 2000) en el sector 1, con el dinero que proviene del gasto en bienes de consumo de los trabajadores y capitalistas del sector 1. Es claro que la condición de equilibrio es que la suma de capital variable y plusvalía del sector 1 sea igual al valor del capital constante insumido en 2. Por otra parte es claro que el producto total de este ejemplo teórico coincide con el producto que está midiendo, en la economía real de EEUU, el BEA.

Acerca de la reproducción simple, Marx escribe:
En las esferas que producen los medios de subsistencia… la porción del valor del producto que repone el capital constante en dichas esferas constituye la renta de los productores de ese capital constante. Pero existe también otra porción del capital constante que se consume anualmente sin entrar como parte componente en las esferas de producción que crean los medios de consumo. Nos referimos a los instrumentos de trabajo, materias primas y materiales auxiliares, es decir, la porción de capital constante que se consume en la industria, en la creación o producción de capital constante, es decir, de máquinas, materias primas y materiales auxiliares. (…) En este caso el capital se cambia por capital. (…) La existencia y consumo de esta porción de capital constante aumenta, no solo la masa de productos, sino también el valor del producto anual (Teorías de la plusvalía, Buenos Aires, Cartago, t. 2, p. 407; énfasis agregado).
Si bien en la práctica la reproducción simple es una situación anómala del capitalismo –correspondiente a una coyuntura de estancamiento absoluto-, pone de relieve algunas de las características esenciales del sistema. En particular, puede verse que el consumo de los asalariados solo representa una pequeña porción del producto total (1500/9000). De manera que la realización del producto nunca puede depender de los salarios. Más aún, si los salarios bajan, aumenta la plusvalía, de manera que en tanto los capitalistas gasten la plusvalía en bienes de consumo, no debieran existir problemas de venta por debilidad de la demanda. Puede verse también que de los 9000 del producto, 6000 se destinan a reponer el capital constante consumido. De manera que para que se pueda realizar la venta es fundamental la decisión de los capitalistas de renovar el ciclo productivo.

Luego de presentar la reproducción simple –que encierra las relaciones fundamentales- Marx analiza la reproducción ampliada. Nótese que ahora es necesario considerar al menos dos períodos de tiempo. El ejemplo numérico es como sigue:
Período I Sector 1: 4000c + 1000v + 1000s = 6000 Sector 2: 1500c + 750v + 750s = 3000Período II Sector 1: 4400c + 1100v + 1100s = 6600 Sector 2: 1600c + 800v + 800s = 3200
Dado que una parte de la plusvalía se acumula, el esquema muestra, incluso en mayor medida que en la reproducción simple, la centralidad de la decisión de invertir por parte de los capitalistas. Obsérvese que para que haya posibilidad de aumentar el capital constante, la producción de medios de producción (6000) es superior a su consumo productivo (5500). La realización de los 500 de capital constante depende entonces enteramente del gasto de los capitalistas. Por otra parte, los trabajadores contratados en el segundo período consumen 1900, comprando de la producción de bienes de consumo de 3000, de la vuelta precedente; los capitalistas, a su vez, consumen 1100 (500 del sector 1 y 600 del sector 2). El consumo es 3000 sobre un total de 9000 de valor producido.

Señalemos que desde el punto de vista matemático, o técnico, la cuestión no está bien resuelta por Marx. Es que en este ejemplo numérico, con el que Marx introduce la reproducción ampliada, el sector 1 destina el 50% de la plusvalía, o sea 500, a la acumulación ampliada (400 a aumentar el capital constante y 100 a contratar nuevos obreros), en tanto el sector 2 apenas destina el 20% de la plusvalía (150 que se destinan 100 a aumentar el capital constante y 50 el variable). Una dificultad que se creó el mismo Marx para obtener una mejor solución de la reproducción fue que supuso que la plusvalía generada en cada sector debe acumularse en el mismo sector. Años más tarde, el marxista austriaco Adler elaboró un esquema en que ambos sectores pueden acumular a la misma tasa con el sencillo procedimiento de permitir que una parte de la plusvalía generada en un sector pudiera acumularse en el otro. Por otra parte, en los años 1970, Michio Morishima dio una solución matemática satisfactoria al esquema de Marx (esto es, aceptando sus supuestos) utilizando ecuaciones en diferencia (véase Morishima, La teoría económica de Marx, Madrid, Tecnos, 1977, sección IV).

En conclusión, lo importante es que los esquemas de reproducción vuelven a poner en el primer plano que la clave del desarrollo capitalista pasa por la reinversión del excedente, o plusvalía, en trabajo productivo, a fin de generar más plusvalía. El capital genera plusvalía y la plusvalía genera más capital, que a su vez genera más plusvalía. Así, el trabajo explotado sirve al capital para explotar más trabajo, que a su vez da la posibilidad de contratar más trabajo para la explotación.

Por eso, y desde una perspectiva opuesta a la de los economistas que defienden el sistema capitalista, el marxismo demuestra que la realización del producto depende de esta dinámica. Este enfoque entonces permite superar críticamente tanto la idea de que la demanda siempre genera su correspondiente oferta (planteo keynesiano extremo), como la tesis de que la oferta siempre genera su correspondiente demanda (planteo ortodoxo extremo). En particular, si por alguna razón los capitalistas (o una parte importante de los capitalistas) deciden no reinvertir lo obtenido con la venta, y mantenerse líquidos, se desatará una crisis de sobreproducción. Típicamente, esto sucede cuando la rentabilidad del capital está en baja. Alternativamente, puede ocurrir que los capitalistas consideren que las condiciones políticas y sociales no son las adecuadas para invertir, y a pesar de que exista una demanda potencial, también disminuyen la producción. Es lo natural en un sistema en el cual la producción, y por ende la satisfacción de las necesidades de los seres humanos, está subordinada a la lógica de la rentabilidad del capital.
https://rolandoastarita.wordpress.com/

Not@s sobre Marx, Engels y el marxismo

— Coloquio Karl Marx - México, agosto/diciembre de 2017
El Capital. Crítica de la Economía Política, Libro I. El proceso de producción del capital

— Especial: 150 años de la primera edición de El Capital
'Das Kapital' fully digitized — Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam

Diego Guerrero: El Capital de Marx y el capitalismo actual: 150 años más cerca — Público
Manuel Sacristán: Prólogo de la edición catalana de El Capital — Rebelión
José Sarrión Andaluz & Salvador López Arnal: Primera edición de El Capital de Karl Marx, la obra de una vida — Rebelión
Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
Riccardo Sorrentino: I 150 anni del 'Capitale' e l’equilibrio economico generale — Il Sole 24 Ore
Paula Bach: Una tendencia bajo el fuego de artificio de Piketty — Izquierda Diario
Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
Eddy Sánchez: Y con él llegó el escándalo. Marx y El Capital 150 años después — Espai Marx
Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
El Capital, un libro que quiso cambiar el mundo — Deutsche Welle
Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
El Capital de Marx nos explica la crisis actual — Siempre!
Karl Marx: A 150 años de la publicación del primer tomo de El Capital: Prólogo a la primera edición — Análisis Político
Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
Il “Capitale” di Marx, ricerca storica a 150 anni dalla pubblicazione del Volume I — Bergamo News
Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
Robin Clapp: El Capital de Marx cumple 150 años: un análisis y una crítica inigualables del capitalismo, relevante todavía hoy — Werken Rojo
A 150 años de la primera edición de El Capital: Una obra que trascendió a su época — La Arena
La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx de Evald Vasiliévich Iliénkov — Templando el Acero
'Das Kapital', une oeuvre décisive de déconstruction du système de production, d'échange et d'exploitation capitaliste — Le Chiffon Rouge
Roberto Fineschi: El Capital tras la edición histórico-crítica — Viento Sur
Evidente impronta ha dejado El Capital en estudios en México y el mundo — 20 Minutos
Jérôme Skalski: Lire ‘Le Capital’, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité

— Otras Notas
Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
Héctor Salazar: Marx, dos aspectos fundamentales en su desarrollo: dialéctica y tránsito del idealismo al materialismo — Marx desde Cero
Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
La película 'El joven Karl Marx' llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
Laura "Xiwe" Santillan: La lucha mapuche, la autodeterminación y el marxismo — La Izquierda Diario
Jean-Marc Vittori: Quand Draghi cite le grand Karl — Les Echos
Nelson Fernández: Los hijos uruguayos de Adam Smith y Karl Marx — El Observador
Teresa Macrí: Il filosofo Engels torna a casa — Il Manifesto
José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
Carta de Marx a Abraham Lincoln tras su reelección como presidente de EEUU y en la que elogia su lucha contra la esclavitud — Ctxt
Konfuzius und Marx am Roten Fluss — Diario Digital
Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo
Milliere Guy: Le fascisme de gauche gagne du terrain — Les 4 Vérités
De Karl Marx à Mahomet: la diabolique alliance espagnole entre la gauche et les fondamentalistes islamiques — Dreuz Info
Karl Marx & Friedrich Engels: 1. Crítica del Programa de Erfurt y 2. Crítica del Programa de Gotha — Scribb
Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
Francesc Torralba: "Todo lo sólido se desvanece en el aire" - ¿Y si Marx tuviera razón? — Vida Nueva
Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
El “Dragón Rojo”, en Manchester: Cierran el histórico pub donde Marx y Engels charlaban "entre copa y copa" — BigNews Tonight
El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español
Carta de Karl Marx al rabino Baruch Levi — Metapedia (Publicada en la "Revue de Paris" el 01-06-1928)
Tony Blair confiesa haber "tanteado el marxismo" — Sputnik
“Karl Marx le Retour” de Howard Zinn — Le Repúblicain Lorrain
Engels y la independencia política de los trabajadores — Marxist Internet Archive
Ante el fallecimiento de Friedrich Engels — OM Radio
Conmemoramos la vida del camarada Engels — Abayarde Rojo.
Cinco aportes de Engels a 122 años de su muerte — Zócalo
Shameel Thahir Silva: Pensando en el nuevo partido de las FARC-EP y su marxismo-leninismo — Rebelión
Vingtras: "Les ingénieurs de l'avenir lumineux" — Mediapart
Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
Francisco Cabrillo: Cómo Marx cambió el curso de la historia — Expansión
Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox
Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
Mónica Zas Marcos: Rosa Luxemburgo, el águila de la izquierda que callaron con una bala — El Diario
Karl Marx & Friedrich Engels: Cartas sobre las ciencias de la naturaleza y las matemáticas — Scribb
La tarjeta de crédito de Karl Marx — Perspectivas
Mordraal: Quelques idées reçues sur Marx — Mediapart
Karl Marx et notre Etat profond français de souche — DeDefensa
Marx, el Estado y la política. Un libro de Antoine Artous — Scribb
Mehdi Touassi: Relire Marx en 2017 — LuxeRadio
Omar Carreón Abud: El Capital fue una obra pensada para enseñar a razonar científicamente a la clase obrera — Crónica de Chihuahua
Un asilo recrea época comunista en Alemania como terapia para los ancianos — Nación 321
Angelo Deiana: Chi possiede veramente oggi i mezzi della produzione? Una rilettura di Marx per comprendere il futuro — Formiche
Karl Marx et le prince-président Macron — DeDefensa
Entre Marx y dos economistas, ¿una práctica criminal o la justificación de un mundo violento? — La Conversación
A los 100 años de su nacimiento, la obra de Eric Hobsbawm sigue siendo referente — La Vanguardia
Eric Hobsbawm: El último marxista de occidente — Milenio
Eric Hobsbawm, el historiador marxista que explicó el siglo XX — Diario de Sevilla
Romain Chiron: Bobigny: La cité Karl Marx se réinvente en quartier résidentiel — Le Parisien
Maciek Wisniewski: Tres despachos sobre György Lukács – La Haine
Quand Youssef Chahed cite Karl Marx (Video) – Huffington Post
Michael Heinrich - Entretien réalisé et traduit par Jérôme Skalski: «Avec Marx, on ne peut pas séparer la vie et l’œuvre» - L’Humanité
Face aux impostures libérales, Marx, penseur capital - L’Humanité
Karl Marx en el diván: la psiquiatría franquista como arma — El País
Andrea Vitale: Lo spettro di Marx — Operai Contro
Daniel Álvaro: El problema de la comunidad. Marx, Tònnies, Weber — (PDF) — Dialnet, Universidad de La Rioja
Marx y la Teoría del Derecho — Scribd
El marxismo y los juegos malabares — Diario de Jerez
Jorge Ortega Reyna & Víctor Hugo Pacheco Chávez: John Berger: Un marxismo para el mañana — Memoria
Daniela Gros: Il giovane Karl Marx — Moked
Saoudi Abdelaziz: 1882. Karl Marx se fait couper la barbe à Alger — Le blog de algerie-infos
Jaime Osorio: La teoría marxista de la dependencia revisitada — Viento Sur