"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

16/12/14

La “otra” Escuela de Frankfurt: Hans-Jürgen Krahl, teórico de la Praxis emancipadora – III

Nicolás González Varela   |   Kritik y Trabajo abstracto: En la Einleitung de 1857 Marx diferenciará entre Categorías simples (einfachen Kategorien) y Categorías concretas (konkrete Kategorien), lo simple precede por necesidad a lo concreto, pero siempre el Sustrato más concreto (konkretere Substrat), con sus vínculos subraya Marx, de aquella simple debe siempre presuponerse. Una einfachen Kategorie, Categoría simple, por ejemplo la “Posesión” (de algo), expresa siempre Relaciones en las cuales lo concreto no desarrollado pudo haberse realizado sin haber establecido todavía “el vínculo más multilateral que se pueda expresar en la Categoría más concreta”, ella puede expresar la Relaciones dominantes (herrschende Verhältnisse) de una Totalidad no desarrollada o bien las Relaciones subordinadas (untergeordnete Verhältnisse) de un Todo más desarrollado, relaciones que existían ya históricamente antes de que el Todo se dearrollara en el sentido de una Categoría más concreta, dirá Marx que “sólo entonces la Transición del Pensamiento abstracto, que se eleva de lo Simple a lo Complejo, podría corresponder (entspräche) al Proceso histórico real”. A su vez, dirá Marx, una konkrete Kategorie conserva siempre esta misma Categoría simple, la “Posesión”, como una Relación subordinada (untergeordnetes Verhältnis).[1] 

Marx afirma que las “abstracciones más generales surgen únicamente allí donde existe el Desarrollo concreto más rico, en una Sociedad basada en el intercambio de mercancías como la burguesa, donde un elemento aparece como lo común a muchos, como común a todos los elementos. Entonces, deja de poder ser pensado solamente bajo una Forma particular… la indiferencia por un Trabajo particular corresponde a una Forma de Sociedad en la cual los individuos pueden pasar de un Trabajo a otro y en la que el Género determinado de Trabajo es para ellos fortuito y, por lo tanto indiferente. El Trabajo se ha convertido entonces, no sólo en cuanto Categoría (Kategorie), sino también en la misma Realidad (Wirklichkeit), en el Medio para crear la Riqueza en general, y, como Determinación (Bestimmung), ha dejado de adherirse al Individuo como una particularidad propia.”[2] La Abstraktion de la Categoría “Trabajo”, dirá Marx, alcanza su cúlmine en las formas más modernas de la Sociedad burguesa (por ejemplo: Estados Unidos), donde el Trabajo “en general”, el Trabajo sans phrase, punto de partida de la Economía Política moderna, resulta por primera vez (en la Historia) una Abstracción “prácticamente cierta”, un Abstractum que a pesar de su aparente Validez universal y de su Naturalidad es “el producto de condiciones históricas y poseen plena Validez sólo para estas condiciones y dentro de sus límites”, el Trabajo abstracto como tal es el producto final, proceso y resultado, de una Forma antagónica de Desarrollo, de una gegensätzliche Form der Entwicklung. Recordemos que Marx comienza a utilizar el término en los Ms 1844 (casualmente) para caracterizar el fenómeno de la Extrañación y la Alienación (el vereinseitigter Arbeit, el Trabajo parcializado, unilateralizado, sectorizado) tal como lo utiliza el mismo Hegel para describir la División del Trabajo dentro de la Sociedad Civil burguesa (JenSys, II, RPh #198; Enz #525 y #526); allí Hegel habla de un proceso general del Capitalismo (proceso que denomina como “Desmenuzamiento del Contenido”, Vereinzelung des Inhalts), que hace cada vez más abstractas tanto las necesidades como los medios para satisfacerlas, proceso que genera la División del Trabajo (Teilung der Arbeit), la división Sujeto-Objeto y con ella la aparición del Trabajo cada vez más abstracto “que conduce, por un lado, mediante su uniformidad, a la facilidad de la tarea y al aumento de la Producción”, por el otro lado, empero, conduce “a la Limitación a una sola habilidad y con ello a una dependencia más incondicional respecto a la “Interconexión social” (gesellschaftlichen Zusammenhange), entonces la Habilidad misma del trabajador “se hace mecánica y recibe la capacidad de permitir la entrada de la Máquina en lugar del Trabajo humano”. Es importante remarcar que este Proceso de Abstracción, de “Desmenuzamientos de Contenidos”, ya para Hegel se transforma en la Sociedad burguesa en una Cultura (Bildung) formal general, que empapa todos los ámbitos del Hombre “en el Goce, en el Conocimiento, en el Saber y en el Comportamiento”. En su polémica con Proudhon, Miseria de la Filosofía (1847), Marx indicaba (ElPh, MEW 4, 85) que en el Trabajo simple (einfache Arbeit), la “separación de las diversas partes del Trabajo”, “fragmentación del Trabajo y la adaptación de los obreros a operaciones muy simples” era una medida de Valor y que era el resultado histórico de la Industria moderna, sin embargo todavía no tenía establecida una diferencia entre Trabajo concreto y Trabajo abstracto;  ya en Zur Kritik de 1859 Marx ubica al Trabajo Abstracto (Ta) como un concepto central, diferenciando por primera vez el Valor de Uso del Valor de Cambio (VdC) como generado por el Trabajo creador de Valor, debido que al VdC le resultan indiferentes las formas particulares del Trabajo, surge una media que Marx denomina “Trabajo abstracto universal” (abstrakt allgemeine Arbeit), un concepto nuevo y de gran trascendencia; bajo el Capital el Trabajo que se materializa debe ser “uniforme, indiferenciado, simple” (gleichförmige, unterschiedslose, einfache), resulta “indiferente con respecto a la Forma particular del propio Trabajo”, un “Trabajo indiferenciado (verschiedener Arbeiten), es decir: un Trabajo en el cual se han extinguido la Individualidad de los Trabajadores (Individualität der Arbeitenden)” (ZKr, 17; MEGA II.2, 109); de todas maneras, en este texto el Ta sigue siendo todavía un “Trabajo simple”, el Trabajo “privado de Cualidad”,  producto de una Reducción (Reduktion) histórica del Trabajo social producida por el Capital, identificado de esta manera: “Esta Abstracción (Abstraktion) del Trabajo humano general (allgemein menschliche Arbeit) existe en el Trabajo medio que pueda efectuar cualquier individuo medio de una sociedad dada, un gasto productivo determinado de músculo, nervio, cerebro humano, etc. Se trata de Trabajo simple (einfache Arbeit), para el cual puede adiestrarse a cualquier individuo medio, y que éste deberá efectuar de una u otra forma.”. A pesar de todas estas aproximaciones y contigüidades, Marx no tenía todavía una distinción conceptual entre Trabajo abstracto y Trabajo concreto; con la (provisoria) identificación marxiana del Ta y Trabajo simple se confunden en el análisis dos procesos muy diferentes: 1) el que toma lugar en el Proceso de Producción mecanizado como pérdida de Trabajo cualificado, asi como el cambio histórico que se produce del lado del Trabajo concreto; y 2) la Abstracción que se produce en el Intercambio por las modificaciones en las diferentes Cualidades en las modalidades del Trabajo concreto. Será recién en la primera edición en alemán de Das Kapital (1867, MEGA II.5, 22) donde Marx por primera vez coloque al doble carácter del Trabajo (Doppelcharakter der Arbeit) como punto de partida crítico para la comprensión de la verdad de la Economía Política, pero será recién en la 2ª edición en alemán (1872) donde Marx separe metodológicamente el Ta del Trabajo simple al comienzo del primer capítulo, acuñando por primera vez el término técnico de “Trabajo abstracto” (MEGA II.6, 72), donde ya no se dice que un Valor de Uso tiene Valor “por el Trabajo objetivado que hay en él” sino “por el Trabajo humano abstracto (abstrakt menschliche Arbeit) en él objetivado o materializado”. Sobre el contendido “crítico” del término, Marx señala en Das Kapital que la Economía Política clásica en lo que se refiere al Valor en general “en ningún lugar distingue explícitamente y con clara conciencia entre el Trabajo, tal como se presenta en el Valor, y ese mismo Trabajo, tal como se representa en el Valor de Uso de su producto”, pero en realidad “utiliza esa distinción de manera natural, ya que en un momento dado considera el Trabajo desde el punto de vista cuantitativo, y en otro cualitativamente”, pero “no tiene idea de que la simple Diferencia cuantitativa (quantitativer Unterschied) de los trabajos presupone su Unidad o Igualdad cualitativa (qualitative Einheit oder Gleichheit), y por tanto, su reducción a Trabajo abstractamente humano (abstrakt menschliche Arbeit)” (MEGA II.5, 48). Por ello, el contenido crítico-filosófico del Ta no se agota en esta indicación de la insuficiencia de la Economía Política en establecer una distinción fundamental en el concepto de Trabajo, sino va más allá: en Adam Smith el Trabajo, por ejemplo, aparece como un Proceso individual no-socializado general entre el Hombre y la Naturaleza en el cual la “laboriosidad” privada se encarna en el Valor de los productos, pero el descubrimiento marxiano del Carácter doble social (doppelten gesellschaftlichen Charakter) de la Producción de mercancías en el Capital anula esa pretensión solipsística falsa, ya que “la Igualdad de trabajos toto coelo diversos sólo puede consistir en una Abstracción de su Desigualdad real (Abstraktion von ihrer wirklichen Ungleichheit), en la reducción al carácter común que poseen en cuanto gasto de Fuerza Humana de Trabajo, Trabajo humano abstracto (abstrakt menschliche Arbeit)”; pero además Marx señala el efecto real de la Abstracción en una sociedad productora de mercancías: “El Cerebro de los productores privados refleja (spiegelt) ese doble carácter social de sus trabajos privados solamente en las formas en que se manifiestan en el movimiento práctico, en el intercambio de productos” (MEGA II.6, 104). En el Trabajo bajo el Capitalismo (sea cual fuera el modo de la subsunción al Capital, ya formal, ya real) dirá Marx, “que se manifiesta en el Valor de Cambio se halla presupuesto (vorausgesetzt) como Trabajo del Individuo aislado. Ese Trabajo se torna social por el hecho que asume la Forma  de su contrario directo, la Forma del Carácter general abstracto (Form der abstrakten Allgemeinheit)”; esta Abstraktion produce “que la Relación Social de las personas se presenta invertida (verkehrt darstellt), como una Relación social de las cosas” (KrdPol; MEGA II.2, 113). Tanto la Economía Política clásica como la Neoclásica no posee el concepto crítico de Ta, por ello es incapaz de aprehender el carácter específico social del Trabajo bajo el Capital y su visión del Proceso total es siempre la de un individuo aislado, privado, reducido a una Racionalidad instrumental y al Cálculo egoísta del homo oeconomicus, “Robinsonadas” le llama Marx que es la que precisamente hay que explicar, es lo que se propone para explicar toda acción individual. En cuanto a la historicidad del Ta, es interesante porque Marx lo explica como una paulatina eliminación de todo rasgo o definición productiva: “si se prescinde (como en el Capitalismo) del Caracter determinado de la Actividad productiva y por tanto del Carácter útil del Trabajo, lo que subsiste de éste es el ser un Gasto de Fuerza de Trabajo Humana (Verausgabung menschlicher Arbeitskraft)… Gasto productivo del Cerebro, Músculo, Nervio, Mano, etc. humanos… El Valor de la Mercancía representa Trabajo humano puro y simple, Gasto de Trabajo humano en general” (MEGA II.5, 24); en la 2ª edición de Das Kapital (1872) como Gasto de la Fuerza de Trabajo humano “en el sentido fisiológico” (MEGA II.6, 79). Se trata de una Igualación objetiva (objektiven Gleichung) de trabajos desiguales que nada tiene de natural, sino el resultado de una determinada Praxis social que no tiene nada de Proceso fisiológico normal sino de un específica Determinación social (spezifisch gesellschaftliche Formbestimmung) del Trabajo bajo el Capital. Como señalaba Horkheimer, “en la Economía burguesa, la actividad de la Sociedad es ciega y concreta; la del Individuo abstracta y consciente”.[3]    

Misterios de la Producción y Trabajo Abstracto: “Trabajo en general”, allgemeine Arbeit es una einfache Kategorie, una Categoría simple dirá Marx, formalizada hasta tal extremo que puede lógicamente comprender, dira HJK, toda una época de Producción (la capitalista), pero su propiedad clasificatoria es unilateral en cuanto no se refleja en ella la Condición histórica de esta Categoría, la cual se apoya sobre una División del Trabajo social altamente desarrollada, en cuya Producción general de la Riqueza no domina un Trabajo determinado, sino el Trabajo en general, sans phrase. Por ello, Marx ya en 1859 eliminará toda ambigüedad en el caso del abstrakte Arbeit: el Trabajo que crea Valor de Cambio es una Forma específicamente social (spezifisch gesellschaftliche Form) del Trabajo: “El trabajo del sastre… en su Determinación material como Actividad productora particular, produce la chaqueta, pero no el Valor de Cambio de la misma. El Valor de Cambio de la chaqueta lo produce no en cuanto Trabajo ‘sastreril’, sino como Trabajo abstracto general (abstrakt allgemeine Arbeit), el cual pertenece a una Conexión social (Gesellschaftszusammenhang) que no ha enhebrado el sastre” (MEGA II.2, 115). Dirá HJK que en la medida en que el Trabajo Abstracto se generaliza socialmente, se llega a la Subsunción real del Trabajo por el Capital, se “desarrolla la Constitución contradictoria del Proceso de Producción que se historiza y también el decisivo Antagonismo de clase entre Trabajo asalariado y Capital”, cuyo objetivo directo y determinante es la Producción de Plusvalor. El Trabajo abstracto, como expresión de la División social del Trabajo en trabajos privados realizados de modo independiente, es la Condición de Existencia (Existenzbedingung) de la Producción de Mercancías.[4] En Das Kapital III, editado póstumamente por Engels, Marx incluye al Trabajo abstracto, que denomina irónicamente como “El” Trabajo, como “un mero Espectro”, ein bloßes Gespenst, dentro de la “Fórmula Trinitaria” que comprende “todos los misterios del Proceso social de Producción” capitalista, Capital-Suelo-Trabajo (abstracto), señalando que “’el’ Trabajo, que es nada más que una Abstracción y que considerado de por sí no existe en absoluto… si consideramos la Actividad productora del Hombre en general, merced a la cual él media el Metabolismo con la Naturaleza, despojada no solo de cualquier Forma y Carácter determinado sociales, sino incluso en su mera Existencia natural independiente de la Sociedad, eximida de toda Sociedad y como Exteriorización vital y Confirmación vital comunes al Hombre que todavía no es social en absoluto y al que de algún modo está socialmente determinado.”[5] Bajo el Modo de Producción burgués, dirá un poco más adelante Marx, el Trabajo asalariado “no se manifiesta como Forma socialmente determinada del Trabajo, sino que todo Trabajo se manifiesta según su naturaleza como Trabajo asalariado (tal como se lo figura quién se encuentra prisionero de las Relaciones de Producción capitalistas),” por eso las formas sociales específicas y determinadas que asumen las Condiciones objetivas de Trabajo –en este caso, para Marx y HJK los medios producidos de Producción y la Tierra– frente al Trabajo asalariado “coinciden sin más con la Existencia material de esas Condiciones de trabajo o con la Figura (Gestalt) que justamente poseen en el Proceso real de Trabajo”, pero “al margen de toda Forma social históricamente determinada” y en rigor, “al margen de toda Forma social del mismo”.[6] HJK señalará además que en Marx el Ta puede funcionar y ser determinado como “Sustancia de Valor”, Wertsubstanz, cuando es “objetivado” (vergegenständlicht) en una mercancía cualquiera que se hace entonces una “Cosa valorable”; a esta “Falsa Objetividad” del Ta, Marx la denomina “Objetividad abstracta”, “Objetividad mental” (abstrakte Gegenständlichkeit, ein Gedankending), “Objetividad fantasmática” (gespenstige Gegenständlichkeit), incluso “Objetividad pura fantástica” (rein phantastische Gegenständlichkeit), que como señala HJK construye una Teoría no-sustancialista del Valor muy clara (Heinrich a remarcado esto, denominándola “Enfoque Monetario del Valor”)[7] y una Determinación “anti-naturalista” del Ta. Como HJK intuyó en el texto sobre la Einleitung de 1857, esta Teoría crítica anti-sustancialista (que incluso puede decirse que es una ruptura con la idea acrítica de Substancia, de ὑποκείμενον, el Hypokeimenon de la tradición filosófica occidental) la podemos encontrar en las reflexiones metodológicas y argumentaciones gnoseológicas de Zur Kritik der politischen ökonomie (1859), algunas las hemos citado, en los subcapítulos sobre la forma de Valor y el Fetichismo de la mercancía en Das Kapital y especialmente en las reflexiones marxianas sobre el Darstellungswiese, el enigmático Modo de Exposición en el manuscrito que fue escrito en el invierno de 1871/72, cuando Marx realizó los cambios de la primera edición de Das Kapital, 1867, a la segunda, 1872.[8] Cuando Marx descubra el carácter doble de las mercancías, esto significará que el mismo Trabajo que las produce también posee este Doppel Charakter: si la Mercancía es algo “doble” (Valor y Valor de Uso), el “Trabajo-que-produce-mercancías” debe ser un Trabajo que no sólo produce Valor de Uso, sino además Valor de Cambio. Pero el Valor a su vez no se constituye por medio de un determinado Trabajo concreto, ya que, en una Sociedad basada en el Intercambio, el Trabajo produce Valor en tanto Trabajo humano cuyo producto se intercambia por el producto de otro Trabajo (cualquiera). Por consiguiente, señala HJK con Marx, el Trabajo sans phrase produce Valor precisamente en la Abstracción (Abstraktion) de su Forma concreta, el abstrakte Arbeit. El Ta no es un tipo particular de Gasto de Trabajo, sino un Trabajo que “genera” Valor solo y exclusivamente como Trabajo humano abstracto e igual, por lo tanto, haciendo abstracción de cualquier carácter de concretidad o individualidad. Las mercancías son “cristalizaciones” del Ta, “mera gelatina de Trabajo indiferenciado”, por lo que Marx lo designa en algunos caso como Wertsubstanz, “Substancia de Valor”, o incluso como “Substancia generadora de Valor” ('werthbildenden Substanz').[9] Por lo tanto, bajo el Capitalismo (y exclusivamente bajo sus Relaciones de Producción específicas) el Valor de Uso, es decir: un Bien cualquiera, solo tiene Valor por que en él se encuentra “objetivado”, “materializado”, Trabajo abstractamente humano (abstrakt menschlichen Arbeit), dirá Marx, “un Quantum  de Substancia generadora de Valor (=Trabajo abstracto)”, “Trabajo humano indiferenciado”. El Ta no es visible, ni se encuentra como un elemento de la Certeza Sensible, sólo es visible como (encarnado en) un determinado Trabajo concreto; aunque el Ta es una Abstraktion, se trata de una Abstracción muy peculiar, un tipo completamente diferente de lo Abstracto tal como lo entendemos tradicionalmente en la Gnoseología occidental. Como vimos anteriormente el par Abstracto/ Concreto tiene un largo y tortuoso camino, cotidianamente entendemos por Abstracto algo formado en la Mente humana tomando los caracteres comunes de cosas individuales y formamos una Categoría genérica abstracta. Pero en el caso del Ta, aquí hay que pensar un poco con Hegel y Marx, no se trata de una “simple” Abstracción en una operación mental más, sino, he aquí lo paradójico, lo que nos enfrenta al Sentido Común burgués, se trata de una Abstracción “real”, efectiva, actuante, represiva, es decir: una Abstracción que se “realiza” en el Comportamiento efectivo de las personas, independientemente de que lo sepan o no. (Continuará...)

Notas

[1] Marx, Karl: “Einleitung von 1857”, en: Karl Marx/Friedrich Engels; Werke; Band 13; Dietz Verlag, Berlin/DDR; 1971, pp. 633; en español: Elementos fundamentales para la Crítica de la Economía Política. Grundrisse 1857-68. I; Siglo XXI, México, 1986, p. 23.
[2] Marx, Karl: “Einleitung von 1857”, en: Karl Marx/Friedrich Engels; Werke; Band 13; Dietz Verlag, Berlin/DDR; 1971, pp. 635; en español: Elementos fundamentales para la Crítica de la Economía Política. Grundrisse 1857-68. I; Siglo XXI, México, 1986, p. 25.
[3] Horkheimer, Max: “Traditionelle und kritische Theorie” (1937), en: Kritische Theorie der Gesellschaft, Band II; Fischer, Frankfurt, 1968, p. 149; en español: „Teoría tradicional y Teoría crítica“; en: Teoría crítica; Amorrortu, Buenos Aires, 1974,
[4] Krahl, Hans-Jürgen: “Zur Wesenslogik der marxschen Wareanalyse“ (1966/1967), en: Konstitution und Klassenkampf. Schriften und Reden 1966-1970; Neue Kritik, Frankfurt am Main, 1985, pp. 33-34.
[5] Marx, Karl; Das Kapital, Band III, „Die trinitarische Formel“, en: Karl Marx/ Friedrich Engels. Werke, Band 25, Dietz Verlag, Berlin (DDR), 1983, pp. 823-824; en español: El Capital. Tomo III. Libro tercero; Siglo XXI, México, 1984, pp. 1038-1039.
[6] Marx, Karl; ibidem, p. 832; en español: p. 1049.
[7] Michael Heinrich; “Desarrollo y ambivalencias de la Teoría económica de Marx”, en: Logos. Anales del seminario de Metafísica, Vol. 44 (2011): 35-50; véase además su artículo “Abstrakte Arbeit”, voz para el proyecto de un Gran Léxico marxiano, en: Historisch-kritisches Wörterbuch des Marxismus; Hg. von W. F. Haug; Band 1; Argument, Berlin, 1994, pp. 56.-64; sobre el concepto marxiano: Karl Reitter; “Der Begriff der ‘abstrakten Arbeit’“, en: Grundrisse. Zeitschrift für Linke Theorie & Debatte; 1, Wien, 2002, pp. 5-18.
[8] Manuscrito que fue recién publicado en 1987; véase: Karl Marx, Friedrich Engels Gesamtausgabe (MEGA II): Kritik der politischen Ökonomie, erster Band; Hamburg 1872. Das Kapital und Vorarbeiten Das Kapital; II.6, Dietz Verlag, Berlin (DDR), 1987.
[9] Marx, Karl; Das Kapital I; Ullstein, Frankfurt am Main, 1983; pp. 20-21; en español: El Capital; Tomo I/ Vol. I; Siglo XXI, México, 1983, pp. 47-48.
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