"No hay porvenir sin Marx. Sin la memoria y sin la herencia de Marx: en todo caso de un cierto Marx: de su genio, de al menos uno de sus espíritus. Pues ésta será nuestra hipótesis o más bien nuestra toma de partido: hay más de uno, debe haber más de uno." — Jacques Derrida

◆

"Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal" — Karl Marx

25/4/15

Karl Marx, Arthur Rimbaud y la Comuna de París

Arthur Rimbaud ✆ Manuel Jular 
Fernando Rendón   |   En un poema del cubano Luis Rogelio Nogueras (Wichy), se nos revela un hipotético encuentro entre Carlos Marx y Arthur Rimbaud en un café de París. No obstante pudo haber sido en Londres, en 1872, en las reuniones comuneras del Soho, o en la espaciosa sala de lectura de la biblioteca del Museo Británico, donde ambos leían por los mismos días tal vez los mismos libros, en los meses posteriores a la derrota de la Comuna de París, cuando los dos grandes hombres (revolucionarios y poetas) se cruzaron sin haberse saludado ni reconocido en la dimensión de su grandeza. Se explica, quizá, porque Rimbaud tenía solo 18 años y Marx ya 54. Rimbaud y Marx se encontraron, en cambio, en muchas de las líneas fundamentales del pensamiento y de la escritura sobre la realidad opresora de su época: monstruosa máquina de guerra del capital contra el trabajo. Ambos reclamaron, como respuesta al terror burgués, hacer realidad dos llamados urgentes: transformar el mundo y cambiar la vida. Al programa revolucionario, fruto de la experiencia y la sabia reflexión sobre la lucha del pueblo durante siglos, se añadía la pulsión de la primavera humana en el mundo y la escritura febril y visionaria del amor insurrecto capaz de transformarlo todo.

El 19 de julio de 1870, Francia declaró la guerra a Prusia, aunque pronto sufrió una serie de derrotas. El 4 de septiembre de 1870, al conocer la debacle de Sedán, donde se rindió Napoleón III ante Bismarck, se sublevó el pueblo de París, derribó al Imperio y proclamó la III República. Rimbaud, con 16 años, habitaba en Charleville, su vida monótona se vio interrumpida por el cañoneo de la guerra. En su cuaderno de colegial escribió
“Mientras los escupitajos rojos de la metralla
silban todo el día en el infinito del cielo azul
mientras escarlatas o verdes, junto al rey burlón
se desploman en masa los batallones bajo el fuego…
Mientras que una espantosa locura, triturando
cien millares de hombres los convierte
en una masa humeante.
-Pobres muertos en el estío, en la hierba, en tu alegría,
Oh, tú Naturaleza, tú qué hiciste santamente a esos hombres,
hay un Dios que se ríe en los manteles de Damasco…”

Llegaban a Rimbaud noticias sobre intentos de golpes de estado que causaban gran agitación política en París, entre ellas la aventura política que encabezó el escritor de ficción Luis Blanqui, apresado en octubre de 1870. En el otoño de ese año, Marx previno al proletariado de París acerca del disparate que sería intentar derribar al gobierno sin que mediaran condiciones adecuadas para hacerlo. El 1 de enero de 1871, Rimbaud fue testigo presencial de la destrucción e incendio de Méziéres, ciudad vecina a Charleville, por los prusianos (“Veía un mar de llamas y de humo en el cielo, y a izquierda, a derecha, todas las riquezas llameando como un millón de truenos”, en Una temporada en el infierno). En Charleville, una bomba había herido al viejo director de su colegio. En cuanto a su colegio, ya no albergaba a estudiantes saludables sino a soldados mutilados. En el interregno, el ejército prusiano avanzaba sobre la capital francesa.

El 28 de enero de 1871, tras 131 días de sitio, Thiers capituló en nombre del gobierno francés. Cuando el ejército prusiano estaba por entrar a París, la burguesía francesa huyó a Versalles, abandonando la capital. Los obreros de París y el Comité Central de la Guardia Nacional tomaron el 18 de marzo el control del Gobierno y de los cañones (que consideraba suyos pues habían sido fabricados y pagados por suscripción pública), y proclamaron la Comuna para “hacerse dueños de su propio destino, tomando el Poder”. Los prusianos no se atrevieron a avanzar más y permanecieron en las afueras de la ciudad. La Comuna levantó barricadas en el centro de París, en Place Concorde, Clichy, Rivoli, Charonne, Abbesses. Se erigieron más de 160 barricadas en el primer día, más de 600 en total en los 70 días de la Comuna. La mayoría eran de 2 metros de alto y estaban construidas con adoquines y piedras tomadas de las calles, con varillas de metal y troncos de madera en la base, un cañón o una ametralladora y una bandera roja ondeando en lo alto.

La Comuna de París fue la primera experiencia de Estado socialista en Europa

En la primera semana de mayo de 1871, Rimbaud viajó a París, testimoniando sobre su lucha como comunero a Verlaine y Delahaye. Aunque escrito en mayo de 1870 como un texto premonitorio, de toda la obra poética de Rimbaud es el poema El Herrero el que mejor describe la atmósfera revolucionaria de París aquellos días:
¡Ciudadanos, ciudadanos! ¡Era el sombrío pasado
que se hundía, que rugía cuando la torre tomamos!
Algo que era como el amor en el pecho llevábamos
nuestros hijos contra el pecho abrazábamos
y al igual que los caballos, por la nariz resoplábamos
íbamos firmes y fuertes y algo nos latía ahí…!
Marchábamos bajo el sol, alta la frente
y así venía París a nuestro encuentro a abrazarnos.
¡Por fin! ¡Nos sentimos hombres! Y estábamos muy pálidos
Nos sentimos ebrios de terribles esperanzas…”

El 30 de marzo la Comuna abolió el servicio militar obligatorio y el ejército permanente, declarando a la Guardia Nacional la única fuerza armada en la que debían organizarse todos los ciudadanos capaces de empuñar las armas. Perdonó los pagos de los alquileres de las viviendas. Declaró: “La bandera de la Comuna es la bandera de la República mundial”.
“¡A partir de este día, nos pusimos como locos!
La ola de los obreros ha subido en la calle
y esos malditos se van, multitud que siempre crece
de tenebrosos fantasmas a las puertas de los ricos.
Y yo me junto con ellos para apalear soplones:
y camino por París, con el mazo al hombro,
y en cada esquina, feroz, voy barriendo a algún canalla…”

El 2 de abril la Comuna decretó la separación de la iglesia del Estado, y declaró propiedad nacional todos los bienes de la Iglesia. Suprimió el trabajo nocturno y entregó a las organizaciones obreras todos los talleres y fabricas que habían abandonado los patronos. El 6 de abril la Guardia Nacional sacó a la calle la guillotina y la quemó públicamente. El 12 derribó la Columna de la Plaza Vendome instalada por Napoleón. Inexplicablemente, la Comuna se detuvo ante el umbral del Banco de Francia, que no expropió: “Fue éste -señala Engels- un error político muy grave. El Banco de Francia en manos de la Comuna hubiera valido más que diez mil rehenes. Hubiera significado la presión de toda la burguesía francesa sobre el gobierno de Versalles para que negociase la paz con la Comuna”.

El gobierno obrero de la Comuna, del pueblo en armas, fue elegido por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad, como organismo ejecutivo y legislativo a la vez, los cargos públicos eran revocables y remunerados con salarios de obreros, en el ejercicio de la crítica y la autocrítica de sus actos. Según lo reconoció Marx, la Comuna fue la primera revolución en la que la clase obrera fue abiertamente reconocida como la única clase capaz de iniciativa social, incluso por la gran masa de la clase media parisina -tenderos, artesanos, comerciantes- con la sola excepción de los capitalistas ricos. La Comuna también alcanzó el apoyo político de un sector del campesinado francés, sobre cuyas espaldas Thiers pretendía echar la carga principal de los 5.000 millones de francos de indemnización a pagar a Bismarck, señalados en la capitulación con los prusianos.
“Todos los desgraciados, todos aquellos que al sol
han quemado sus espaldas y que caminan, caminan
y que bajo su trabajo sienten que la frente estalla…
¡Descubríos mis burgueses! ¡Ya que esos son los hombres!
¡Nosotros somos obreros! ¡Obreros!
Somos nosotros por los grandes tiempos nuevos
cuando se querrá saber
donde el hombre forjará de la mañana a la noche,
donde lento vencedor, someterá a las cosas
persiguiendo los efectos, buscando las grandes causas
pasando encima de todo, como se monta a caballo…”

En la Plaza Blanch, un batallón de 120 mujeres levantó la legendaria barricada que defenderían vigorosamente hasta ser masacradas. Resistieron allí, entre muchos miles de mujeres y hombres abnegados: Louise Michel, dulce dirigente de la Comuna, las flores comuneras Christine Dargent y Clara Fournier, con sus ladeadas gorras de fusileras, poesía hecha cuerpo en la ardiente batalla. Comuneras valerosas que describiera Rimbaud, en su poema Las manos de Juana María:
“Un tinte del populacho
las curte como un seno viejo
el dorso de sus manos es el lugar
que besa todo revolucionario altivo.
Maravillosas han palidecido
al gran sol de amor cargado
en bronce de ametralladoras
que cruzan el insurrecto París…”

La burguesía francesa, derrotada y temerosa de ser expropiada por los comuneros, suplicó a sus vencedores alemanes que atacaran al proletariado que había tomado el poder. Thiers logró de Bismarck la anulación del Tratado de Francfort, por el cual al gobierno francés se le prohibía tener más de 40.000 hombres en los alrededores de París y obtuvo la devolución de los soldados prisioneros en Sedan y Metz. De este modo, desde comienzos de mayo, se afianzó la superioridad militar de Thiers, con un ejército de 130.000 hombres provistos de todo tipo de armamento, expresión de la alianza de la burguesía europea contra el proletariado, que derrotó a La Comuna. Los combates fueron terribles como lo atestiguan las fotografías del francés Alphonse Liébert sobre el incendiado París.

La Comuna de París reveló que un aspecto axial de la teoría marxista: la necesidad del proletariado de demoler la maquinaria estatal burguesa, no fue planteado en el Manifiesto Comunista. Precisamente, en la carta a su amigo Kugelman, unos meses después de la derrota de la Comuna, en diciembre de 1871, Marx escribió:
“En el último capítulo de mi '18 Brumario', señalo, que la próxima tentativa de la revolución en Francia deberá señalarse como objetivo la destrucción del aparato burocrático-militar y no, como ha sucedido hasta ahora, hacer que pase de unas manos a otras. Es la condición esencial para cualquier revolución realmente popular en el continente. Y esto es lo que han intentado nuestros heroicos camaradas de París”.
Otros artistas lucharon en la Comuna de París. Eugène Pottier, comunero, escribió en París, en junio de 1871, los versos de La Internacional, un mes después de la derrota. Sobre Pottier, Jules Vallès expresó: “Este es un viejo compañero de los días luminosos de prueba. De los tiempos de la Comuna. Sus versos no se posan ni sobre las crines de los cascos ni sobre las crestas de las nubes; sus versos se quedan en la calle. En la calle pobre”. El pintor Gustave Courbet, nombrado por la Comuna presidente de la federación de artistas y director de los museos de la ciudad, salvó el Louvre del incendio de las Tullerias.

La poesía es canto que preserva la memoria y la unidad del pueblo para resistir y sujetar a los expoliadores. El poema es exaltación de la visión del porvenir hecho por todos. No se canta en la soledad para la intimidad de un alma solita. Se canta en voz alta la historia del espíritu humano y de las luchas de los pueblos, la nostalgia de una edad sin opresión, en el afán imperecedero de una vida para todos (en esplendor, justicia y libertad) en un país donde abundan todos los vinos y todas las cosechas.

◆ El que busca, encuentra...

“Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas” — Karl Marx

Not@s sobre Marx, marxismo, socialismo y la Revolución 2.0

— Notas notables
◆ Cecilia Feijoo: Apuntes sobre el Concepto de Revolución Burguesa en Karl Marx — Red Diario Digital
◆ Moishe Postone: Il compito della teoria critica oggi: Ripensare la critica del capitalismo e dei suoi futuri — Blackblog Franco Senia
◆ Pierre-Yves Quiviger: Marx ou l'élimination des inégalités par la révolution — Le Point
◆ Hernán Ouviña: Indigenizar el marxismo — La Tinta
◆ Emmanuel Laurentin: Les historiens américains et Karl Marx — France Culture
◆ Adèle Van Reeth: Le Capital de Karl Marx: La fabrique de la plus-value — France Culture
◆ Manuel Martínez Llaneza: Reproches a Marx acerca de El Capital (Bajo la égida de Friedrich Engels) — Rebelión
◆ Victoria Herrera: Marx y la historia — Buzos
◆ Alejandro F. Gutiérrez Carmona: La vigencia del pensamiento marxista — Alianza Tex
◆ Víctor Arrogante: El Capital y las aspiraciones de la clase trabajadora — Nueva Tribuna
◆ Mauricio Mejía: Karl Marx, el poeta de la mercancía — El Financiero
◆ Emmanuel Laurentin: Karl Marx à Paris: 1843-1845 — France Culture
◆ Jacinto Valdés-Dapena Vivanco: La teoría marxista del Che Guevara — Bohemia
◆ Aldo Casas: El marxismo como herramienta para la lucha — La necesidad de la formación en la militancia — La Tinta
◆ Evald Vasiliévich Iliénkov: La dialéctica de lo abstracto y lo concreto en El Capital de Marx — Templando el Acero
◆ Vincent Présumey: Suivi des écrits de Karl Marx / 1837-1848 - Part I, Part II, Part III & Part IV — Mediapart
◆ Roman Rosdolky: Marx ésotérique et Marx exotérique — Palim Psao
◆ Lepotier: Marx, Marxisme, Cui bono? — Bella Ciao
◆ Andrea Vitale: La critica di Pareto a Marx: una abborracciatura — Operai e Teoria
◆ Annelie Buntenbach: Marx provides us with a glimpse behind the scenes of capitalism — Marx 200
◆ Antoni Puig Solé: La Ley del Valor y la ecología en Marx — Lo que somos
◆ Vladimiro Giacché: Note sui significati di "Libertà" nei Lineamenti di Filosofia del Diritto di Hegel — Il Comunista
◆ Salvador López Arnal: Manuel Sacristán (1925-1985) como renovador de las tradiciones emancipatorias — Rebelión
◆ Paúl Ravelo Cabrera: Marx, Derrida, el Gesto Político y la supercapitalización mundial — Scribb
◆ Dino Greco: In difesa del marxismo — Sollevazione
◆ Alberto Quiñónez: Arte, praxis y materialismo histórico — Rebelión
◆ Josefina L. Martínez: Feminismo & Socialismo marxista - Eleanor Marx, la cuestión de la mujer y el socialismo — Rebelión
◆ John Bellamy Foster: Marx y la fractura en el metabolismo universal de la naturaleza — Scribb
◆ José Manuel Bermudo Ávila: Concepto de Praxis en el joven Marx — Scribb
◆ Carlos Oliva Mendoza: Adolfo Sánchez Vázquez: ¿marxismo radical o crítica romántica? — InfoLibre
◆ Bernardo Coronel: ¿El marxismo es una ciencia? — La Haine
◆ Sylvain Rakotoarison: Le capitalisme selon Karl Marx — Agora Vox

— Notas y comentarios sobre El Capital
◆ António Ferraz: Os 150 anos do livro ‘O Capital’, de Karl Marx — Correio do Minho
◆ Horacio Tarcus: Traductores y editores de la “Biblia del Proletariado” - Parte I & Parte II — Memoria
◆ Emmanuel Laurentin: Le Capital, toujours utile pour penser la question économique et sociale? — France Culture
◆ J.M. González Lara: 150 años de El Capital — Vanguardia
◆ Roberto Giardina: Il Capitale di Marx ha 150 anni — Italia Oggi
◆ Alejandro Cifuentes: El Capital de Marx en el siglo XXI — Voz
◆ Marcela Gutiérrez Bobadilla: El Capital, de Karl Marx, celebra 150 años de su edición en Londres — Notimex
◆ Mario Robles Roberto Escorcia Romo: Algunas reflexiones sobre la vigencia e importancia del Tomo I de El Capital — Memoria
◆ Antoni Puig Solé: El Capital de Marx celebra su 150° aniversario — Lo que Somos
◆ Jorge Vilches: El Capital: el libro de nunca acabar — La Razón
◆ Carla de Mello: A 150 años de El Capital, la monumental obra de Karl Marx — Juventud Socialista del Uruguay
◆ Rodolfo Bueno: El Capital cumple 150 años — Rebelión
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◆ Sebastián Zarricueta: El Capital de Karl Marx: 150 años — 80°
◆ Marcello Musto: La durezza del 'Capitale' — Il Manifesto
◆ Esteban Mercatante: El valor de El Capital de Karl Marx en el siglo XXI — Izquierda Diario
◆ Michael Roberts: La desigualdad a 150 años de El Capital de Karl Marx — Izquierda Diario
◆ Ricardo Bada: El Capital en sus 150 años — Nexos
◆ Christoph Driessen: ¿Tenía Marx razón? Se cumplen 150 años de edición de El Capital — El Mundo
◆ Juan Losa: La profecía de Marx cumple 150 años — Público
◆ John Saldarriaga: El Capital, 150 años en el estante — El Colombiano
◆ Katia Schaer: Il y a 150 ans, Karl Marx publiait ‘Le Capital’, écrit majeur du 20e siècle — RTS Culture
◆ Manuel Bello Hernández: El Capital de Karl Marx, cumple 150 años de su primera edición — NotiMex
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◆ Jérôme Skalski: Lire Le Capital, un appel au possible du XXIe siècle - L’Humanité
◆ Sebastiano Isaia: Il Capitale secondo Vilfredo Pareto — Nostromo

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◆ María Gómez De Montis: El Manifiesto Comunista nació en la Grand Place — Erasmus en Flandes
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◆ Sebastián Raza: Marxismo cultural: una teoría conspirativa de la derecha — La República
◆ Samuel Jaramillo: De nuevo Marx, pero un Marx Nuevo — Universidad Externado de Colombia
◆ Sergio Abraham Méndez Moissen: Karl Marx: El capítulo XXIV de El Capital y el “descubrimiento” de América — La Izquierda Diario
◆ Joseph Daher: El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico — Viento Sur
◆ Francisco Jaime: Marxismo: ¿salvación a través de la revolución? — El Siglo de Torreón
◆ Michel Husson: Marx, Piketty et Aghion sur la productivité — A l’encontre
◆ Guido Fernández Parmo: El día que Marx vio The Matrix — Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires
◆ Cest: Karl Marx y sus "Cuadernos de París" toman vida con ilustraciones de Maguma — El Periódico
◆ Leopoldo Moscoso: 'Das Kapital': reloading... — Público
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◆ José de María Romero Barea: Hölderlin ha leído a Marx y no lo olvida — Revista de Letras
◆ Ismaël Dupont: Marx et Engels: les vies extravagantes et chagrines des deux théoriciens du communisme! — Le Chiffon Rouge Morlai
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◆ Marc Sala: El capitalismo se come al bar donde Marx y Engels debatían sobre comunismo — El Español

— Notas sobre debates, entrevistas y eventos
◆ Fabrizio Mejía Madrid: Conmemoran aniversario de la muerte de Lenin en Rusia — Proceso
◆ Segundo Congreso Mundial sobre Marxismo tendrá lugar en Beijing — Xinhua
◆ Debate entre Andrew Kliman & Fred Moseley — Tiempos Críticos
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◆ Gustavo Hernández Sánchez: “Edward Palmer Thompson es un autor que sí supo dar un giro copernicano a los estudios marxistas” — Rebelión
◆ Alberto Maldonado: Michael Heinrich en Bogotá: El Capital de Marx es el misil más terrible lanzado contra la burguesía — Palabras al Margen
◆ Leonardo Cazes: En memoria de Itsván Mészáros — Rebelión (Publicada en O Globo)
◆ Entrevista con István Mészáros realizada por la revista persa Naghd’ (Kritik), el 02-06-1998: “Para ir Más allá del Capital” — Marxismo Crítico
◆ Rosa Nassif: “El Che no fue solo un hombre de acción sino un gran teórico marxista” — Agencia de Informaciones Mercosur AIM
◆ Entrevista a Juan Geymonat: Por un marxismo sin citas a Marx — Hemisferio Izquierdo
◆ Juliana Gonçalves: "El Capital no es una biblia ni un libro de recetas", dice José Paulo Netto [Português ] — Brasil de Fato
◆ Entrevista a Michael Heinrich: El Capital: una obra colosal “para desenmascarar un sistema completo de falsas percepciones” — Viento Sur
◆ Alejandro Katz & Mariano Schuster: Marx ha vuelto: 150 años de El Capital. Entrevista a Horacio Tarcus — La Vanguardia
◆ Salvador López Arnal: Entrevista a Gustavo Hernández Sánchez sobre "La tradición marxista y la encrucijada postmoderna" — Rebelión
◆ Jorge L. Acanda: "Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx" — La Linea de Fuego

— Notas sobre Lenin y la Revolución de Octubre
◆ Guillermo Almeyra: Qué fue la Revolución Rusa — La Jornada
◆ Jorge Figueroa: Dos revoluciones que cambiaron el mundo y el arte — La Gaceta
◆ Gilberto López y Rivas: La revolución socialista de 1917 y la cuestión nacional y colonial — La Jornada
◆ Aldo Agosti: Repensar la Revolución Rusa — Memoria
◆ Toni Negri: Lenin: Dalla teoria alla pratica — Euronomade
◆ Entretien avec Tariq Ali: L’héritage de Vladimir Lénine — Contretemps
◆ Andrea Catone: La Rivoluzione d’Ottobre e il Movimento Socialista Mondiale in una prospettiva storica — Marx XXI
◆ Michael Löwy: De la Revolución de Octubre al Ecocomunismo del Siglo XXI — Herramienta
◆ Serge Halimi: Il secolo di Lenin — Rifondazione Comunista
◆ Víctor Arrogante: La Gran Revolución de octubre — El Plural
◆ Luis Bilbao: El mundo a un siglo de la Revolución de Octubre — Rebelión
◆ Samir Amin: La Revolución de Octubre cien años después — El Viejo Topo
◆ Luis Fernando Valdés-López: Revolución rusa, 100 años después — Portaluz
◆ Ester Kandel: El centenario de la Revolución de octubre — Kaos en la Red
◆ Daniel Gaido: Come fare la rivoluzione senza prendere il potere...a luglio — PalermoGrad
◆ Eugenio del Río: Repensando la experiencia soviética — Ctxt
◆ Pablo Stancanelli: Presentación el Atlas de la Revolución rusa - Pan, paz, tierra... libertad — Le Monde Diplomatique
◆ Gabriel Quirici: La Revolución Rusa desafió a la izquierda, al marxismo y al capitalismo [Audio] — Del Sol

— Notas sobre la película “El joven Karl Marx”, del cineasta haitiano Raoul Peck
◆ Eduardo Mackenzie:"Le jeune Karl Marx ", le film le plus récent du réalisateur Raoul Peck vient de sortir en France — Dreuz
◆ Minou Petrovski: Pourquoi Raoul Peck, cinéaste haïtien, s’intéresse-t-il à la jeunesse de Karl Marx en 2017? — HuffPost
◆ Antônio Lima Jûnior: [Resenha] O jovem Karl Marx – Raoul Peck (2017) — Fundaçâo Dinarco Reis
◆ La película "El joven Karl Marx" llegará a los cines en el 2017 — Amistad Hispano-Soviética
◆ Boris Lefebvre: "Le jeune Karl Marx": de la rencontre avec Engels au Manifeste — Révolution Pernamente

— Notas sobre el maestro István Mészáros, recientemente fallecido
◆ Matteo Bifone: Oltre Il Capitale. Verso una teoria della transizione, a cura di R. Mapelli — Materialismo Storico
◆ Gabriel Vargas Lozano, Hillel Ticktin: István Mészáros: pensar la alienación y la crisis del capitalismo — SinPermiso
◆ Carmen Bohórquez: István Mészáros, ahora y siempre — Red 58
◆ István Mészáros: Reflexiones sobre la Nueva Internacional — Rebelión
◆ Ricardo Antunes: Sobre "Más allá del capital", de István Mészáros — Herramienta
◆ Francisco Farina: Hasta la Victoria: István Mészáros — Marcha
◆ István Mészáros in memoriam : Capitalism and Ecological Destruction — Climate & Capitalism.us