José Antonio Soto
Rodríguez | Marx y Engels no abordaron de forma
particular, en tratado aparte, el problema de la democracia; sin embargo, en
sus trabajos tempranos y maduros aparecen análisis importantes sobre la misma,
que se proyectan en tres dimensiones esenciales. En primer lugar, la crítica a
la falsedad de la democracia burguesa, que quiere presentarse como la
abanderada de la igualdad, de los derechos de los ciudadanos y de la libertad.
En segundo lugar señalan los límites de la democracia burguesa como escenario
de lucha del proletariado. En tercer lugar destacan las características de la
democracia socialista cuya esencia es significativamente la dictadura del
proletariado.
En lo que respecta a la primera de las dimensiones a la que
hacemos referencia, en los trabajos tempranos de Marx, éste pone el acento en
el análisis de la democracia burguesa y su naturaleza ideológica, y
conceptualmente ya fija sus primeras nociones sobre la temática. Así, en La
crítica de la filosofía del Estado de Hegel señala: "En la democracia, la constitución misma debe aparecer como una
determinación de los intereses del pueblo. En la monarquía, tenemos el pueblo
de la constitución, en la democracia, la constitución del pueblo".